Mireia Belmonte, la ‘sirena’ de oro

Dos medallas en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, tres en el Mundial disputado en Barcelona, cuatro oros en el Europeo de Herning y los cinco récords del mundo batidos en dos años, conviertían a Mireia Belmonte en la mejor deportista de nuestro país antes de Río 2016. Con el oro y el bronce cosechado recientemente, DIRIGENTES recupera la entrevista que le hizo en plena preparación olímpica. A sus 25 años, esta badalonesa ha cambiado por completo el deporte femenino en España, demostrando que ‘ellas’ también pueden. 

No hay comentarios

Mireia Belmonte no necesita un balón ni unas botas para ser laureada a nivel mundial, ella ha cambiado las reglas del juego en lo que a deporte femenino se refiere. En España, un país donde parece que no hay nada más allá del fútbol, Belmonte ha conseguido ser reconocida allá donde va, no solo en su tierra natal, Badalona.

Esta ‘sirena’ española tiende como medio de vida el agua (entrena entre 7 y 9 horas diariamente), y se siente la mar de cómoda cada vez que se mete en la piscina, algo que se nota en la cantidad de triunfos que ha conseguido. Mireia Belmonte explica las claves de tanto éxito a DIRIGENTES.

¿Qué adjetivos describen a Mireia como deportista?

Si quieres estar y mantenerte en la élite mundial tienes que entrenar muy duro, ser, esencialmente, muy disciplinada y auto exigente, con un nivel de compromiso con lo que hago importante. La natación es un deporte muy exigente.

¿Cómo de exigente? Digamos que el día a día de un deportista de élite es…

Es muy ajetreado. Cada día me levanto sobre las 6:00, entro en la piscina sobre las 6:30, y nado hasta las 09:00. El día que tengo sesión con el fisioterapeuta, la jornada matutina se alarga hasta las 12:00, que paro a comer. Después tengo una hora para vuelta a las 15:00 horas al entrenamiento, hasta la hora de cenar, las 20:00. Después repaso los apuntes, y sobre las 21:30 me voy a dormir para estar a punto el día siguiente. En España, tradicionalmente, se tiende a dar mucha más visibilidad a deportes mayoritarios como el fútbol.

¿En qué situación se encuentran los deportes minoritarios? ¿Y concretamente, la natación? 

Es cierto que se habla, a veces, más de los avatares cotidianos de los futbolistas, que de los méritos y retos deportivos que hacemos muchos otros deportistas, de los mal llamados deportes minoritarios. Con el hándicap de que en otros países los medios que se ponen al servicio del deportista son sustancialmente más importantes que aquí en España. De ahí que reconozca que la motivación del deportista en nuestro país deba ser mayor, para paliar esas diferencias frente a otros países de ámbito internacional. En cuanto a la natación, creo sinceramente que ha ido creciendo y acumulando nuevos retos en España.

Suponemos que esta falta de visibilidad en alguna ocasión ha ocasionado problemas económicos. ¿A lo largo de su carrera ha tenido dificultades para encontrar patrocinadores?

Es de agradecer a las empresas que invierten en becas o patrocinios para los deportistas. Es una apuesta que valoro muy especialmente, y espero que la sociedad así lo entienda, y que, desde la propia Administración se lleven a cabo medidas fiscales y de apoyo al mecenazgo deportivo con determinación exacta hacia las grandes carencias económicas que existen en el apoyo del deporte en nuestro país. Personalmente estoy muy agradecida a las empresas que me apoyan en este momento como son la Universidad Ucam, Nike, OHL, Renault, Speedo, Edox, Page Group y Banco Santander. Reconozco en ellos parte de mis éxitos y siempre estaré agradecida del apoyo que me han dado y espero el que pueda venir de estos u otros sponsors.

Y en cuanto a la administración, ¿las nadadoras recibís ayudas públicas, tanto desde España, como desdela UE? ¿Son suficientes? 

Lo cierto que no recibimos ayudas en el sentido estricto del término, si eso significa presupuestos generales del Estado, y ayudas nominativas. Lo que sí algunas, por nuestros éxitos deportivos, estamos dentro del Programa ADO, que es una apuesta del sector privado, con incentivaciones scales de la Administración Pública. Años atrás, la Federación sí cubría algunas dietas en viajes para competiciones de todo tipo. Ya no es así. La realidad, y esto lo digo con sinceridad y siendo conscientes de mis apoyos del sector privado no siempre los deportistas obtienen compensaciones económicas a su esfuerzo; como, en cambio, si lo tienen el resto de personal de la Federación, caso de entrenadores, personal técnico, dirigentes, etc.

La crisis económica que ha atravesado el país, ¿se ha dejado notar también en la natación? 

La crisis se está llevando a muchas familias y empresas por delante, espero y deseo que este año 2015 sea el año de la esperanza. La natación y el deporte, en general, no es ajeno a los problemas de un país sacudido especialmente por esta crisis.

Los deportes femeninos o las mujeres deportistas, como usted, ¿están en una posición de desventaja ante los deportistas masculinos? 

Es cierto que cada día la mujer tiene un papel más relevante en todos los ámbitos de la vida, y que nadie nos regala nada. Cada día es más habitual leer noticias como las mujeres optan, por merecimientos propios, a dirigir grandes empresas, o liderar grupos de trabajo. En natación es indiferente quien tenga mejores resultados las mujeres o los hombres. Lo importante es que se obtengan esos resultados, las chicas se lo vamos aponer difícil a los chicos jajaja. Sin embargo, y aunque nunca me he encontrado con ningún obstáculo profesional por mi sexo, tengo cierta convicción de que los éxitos de los chicos, son siempre más publicitados que el de las chicas.

Por último, ¿qué planes de futuro tiene, tanto inmediatos como a largo plazo? 

Sin duda, mis grandes retos a medio y largo plazo. Aunque como deportista creo que hay que ir participando y pensando en el día a día, esto es, etapa por etapa y ahora lo más inmediato es el campeonato de España donde se tienen que hacer las marcas mínimas, para el mundial de Kazan, y todo ello con el objetivo de los Juegos Olímpicos de Rio 2016, que están ‘a la vuelta de la esquina’.