Cómo no perder dinero al crear un ecommerce

La tecnología, al catálogo y a los elementos del marketing son las causas básicas de la pérdida de dinero en el negocio online.

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En la era post-crisis ha calado la tendencia de los llamados emprendedores y que Internet ahora le puede salvar. Es habitual percibir en diferentes medios lo fácil que es hacer dinero con un ecommerce. La realidad es que la gran mayoría no llega a cruzar al otro lado del espejo, sino más bien lo acaban rompiendo al estrellarse contra él.

Isaac Bosch, CEO de eComm360, explica que existen mil y una causas de por qué se puede perder dinero al crear un ecommerce pero resalta la tecnología, el catálogo y la estrategia de marketing como los principales motivos:

Perder el norte con la tecnología

Por definición un ecommerce es un catálogo con un checkout y la gracia es unir esto a las necesidades más elementales de nuestro sector. Los hay que requieren más diseño, otros más funcionalidades (marketplace, servicios, b2b, etc.) e incluso los hay que necesitan ambas cosas. “Lo cierto es que por más extras que tenga nuestro ecommerce no va a vender más sin tráfico, así que destinar un exceso de presupuesto usando plataformas muy caras o replicando grandes tiendas va a disminuir la liquidez del negocio antes de empezar”, afirma Bosch.

Otro error típico en cuanto al área tecnológica es no saber parar. Cualquier agencia de ecommerce podría explicar que el momento de mayor pérdida de tiempo y recursos es antes de la entrega. Es decir, una vez está casi todo montado cambiar cosas, perderse en los detalles y empezar a dudar si lanzarla, la búsqueda de la perfección inexistente y que el test de usabilidad esté limitado a uno mismo en lugar de tener en cuenta al público. Esto puede provocar efectos secundarios tales como el encarecimiento del producto, retraso en el lanzamiento e incluso mal humor general.

No centrarse empresarialmente en el catálogo

Desde eComm360 comentan varios aspectos en relación al catálogo que afectan a los resultados del ecommerce:

El margen: No centrarse en el margen tanto en su porcentaje como en su valor neto.

Perspectivas de venta: Saber qué volumen de búsquedas o interés existe por aquello que vendemos.

Principio de pareto: Conocer nuestro 20/80. Saber qué parte de nuestro catálogo nos ofrece la mayor parte de ingresos o beneficios.

Comparativa de precios: No realizar una comparación de precios, sea manual o automatizada con las herramientas.

No alinear todos los elementos al marketing

Por norma general, sin marketing no se vende. Todas las estrategias de marketing son válidas siempre que sean coherentes con nuestras capacidades de inversión, logísticas y capacidad de luchar en precio. Bosch explica: “Un ejemplo típico es que si en nuestro análisis del catálogo vemos que tenemos una parte de él que es más caro que nuestra competencia lo inteligente sería no hacer campañas de pago para esta parte, ya que quemaremos dinero que necesitamos en aquella parte que sí es competitiva”. También es habitual la creencia que comprando unos links “mágicos” hacia nuestra web se posiciona. Lamentablemente esto requiere algo más, no tanto un esfuerzo económico sino de trabajo y estrategia.

Y es que expandir su marca por Internet requiere crear su propio contenido y hacer que hablen de usted. Actualmente hay formas muy económicas de hacer contenido, sea escrito, gráfico o vídeos, los cuales aprovecharemos para alimentar nuestras redes sociales y ofrecer a terceros para su difusión. En algunos proyectos hemos visto cómo hacer unos cafés o propuestas honestas a influencers, así como lanzar notas de prensa, es más rentable que quemar dinero en las operaciones clásicas de Marketing Online. Está claro que no existe una fórmula para tener éxito en un proyecto empresarial y mucho menos para tener éxito. “Me atrevería a decir que sí hay una fórmula para fracasar en Internet: gastar más de lo que se debe en plataforma (no me refiero precisamente en adaptación) y pensar que cuantas más cosas tenga la tienda será mejor”, declara Bosch.

Otro error es no guardar dinero suficiente para el marketing y cuando se realiza dicho marketing no se tenga en cuenta el efecto branding (confianza, etc.), que es lo que le ofrecen prensa y influencers. Realizar trabajos habituales de SEM, SEO, etc. sin centrarlos en la parte más rentable de nuestro catálogo.

Es por ello que sería recomendable realizar una mínima hipótesis con tres posibles escenarios (pesimista, realista y optimista) sobre una estimación de tráfico pagado en base a los volúmenes de búsqueda y capacidad de conversión, teniendo en cuenta que el límite de una venta por Internet es que el coste de adquisición debe ser inferior al margen (aún ser obvio, es habitual caer en este error).