Cinco claves para entender la robotización

Un proceso de automatización de este tipo permite ahorrar entre un 25% y un 50% de los costes de una empresa.

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La imagen de Robotina de los Supersónicos haciendo tareas de la casa y reemplazando a un ser humano es uno de los mitos que se esconde detrás de la robotización en las empresas.

Por el contrario, este sistema de automatización de procesos puede ser una gran oportunidad de crecimiento y generación de valor para los trabajadores. Todo se traduce en mayor eficiencia y menores costos asociados explican desde la compañía Unísono.

Un proceso de automatización de este tipo permite ahorrar entre un 25% y un 50% de los costes de una empresa. Unísono detalla las cinco claves para entender la robotización.

1. No se trata de deshumanización: No significa que los procesos dejen de depender de las personas, sino que, por el contrario, son elementos de apoyo para la actividad laboral diaria. Lo que se robotiza son tareas estándar, que siempre se hacen de una misma manera, siguiendo un patrón de paso. Así, los trabajadores pueden dedicarse a tareas que aporten mayor significado.

2. Buscar siempre el valor agregado: Es lo que hace que las empresas sean más competitivas y eficientes frente al consumidor. La robotización garantiza la posibilidad de reprogramación, multifuncionalidad, mayor rendimiento y calidad. Esto permite liberar a los empleados de acciones repetitivas, lo que permite una mayor participación de personal en áreas o asuntos que aporten mayor valor a la compañía.

3. Atreverse a invertir: Si se estudia detenidamente las necesidades de la empresa, la robotización puede dar grandes resultados. Dentro de compañía se logra velocidad, eficiencia y precisión del negocio.

4. No todos los procesos son automatizables: El factor humano es el que marca la diferencia, sobre todo en la atención del front office, de cara al consumidor, donde hay interacción con otra persona. Las personas siempre quieren hablar con su par y no con robots.

5. Las ventajas quedan a la vista: El equilibrio perfecto entre la intervención humana y las soluciones tecnológicas son muchas. Por una parte, permiten ahorros en costos en las empresas, mayor eficiencia al permitir ofrecer atención las 24 horas, capacidad de responder a estímulos externos, reducir tiempos por proceso y disminuir al mínimo los porcentajes de error humano.