La nueva Cuba se abre a la inversión

Más allá de la política que adoptará Donald Trump hacia la isla y de la flexibilización relativa del régimen castrista, los cubanos viven, por primera vez en medio siglo, la perspectiva concreta de cambios sustanciales en su economía tras el deceso de Fidel Castro. La transición conlleva aún diversos condicionamientos, pero analistas de diversa orientación coinciden en que se abren oportunidades para inversiones extranjeras en sectores claves.

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Revolico es una web cubana de anuncios de compra y venta de diversos bienes, entre ellos los inmobiliarios. Tres días después del fallecimiento de Fidel Castro, aparecieron allí 3.305 inmuebles a la venta, un 106% más que dos semanas antes, según datos del portal Idealista. Concretamente, el 20 de diciembre acumulaba más de 68.000 ofertas.

A pesar de que el régimen de Raúl Castro autorizó en 2011 a los cubanos a comprar y vender viviendas por primera vez desde el inicio de la Revolución de 1959, la relación entre precios (de 20.000 dólares a cerca de un millón) y salarios (menos de 20 dólares mensuales) convertía esas transacciones en algo tan utópico como las promesas del paraíso comunista.

El repentino aumento de ofertas, no obstante, muestra el optimismo local que provoca la sola mención de las palabras “inversión extranjera”, una fuente de financiación que consideran inminente en la nueva etapa que vive la isla tras la muerte de Fidel Castro.

La expectativa de los ciudadanos es similar a la que tienen las autoridades toridades, que ahora buscan abrir su economía más allá de su círculo de socios tradicionales (principalmente Venezuela, Rusia y China) a través de una “Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera” en 15 sectores entre los que se destacan infraestructura, turismo, agricultura y telecomunicaciones.

Puede leer el reportaje completo en la revista DIRIGENTES del mes de enero