Las pérdidas multimillonarias de Toshiba obligan a dimitir al presidente

Shigenori Shiga abandona el cargo por el gran agujero financiero ocasionado por la adquisición en Estados Unidos del constructor de plantas nucleares CB&I Stone & Webster. Además, ha tenido que retrasar la presentación de sus resultados correspondientes a los primeros nueve meses de 2016.

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La compañía japonesa, sumida en una crisis que dura más de dos años, acaba de anunciar que no publicará sus resultados trimestrales este martes como había establecido. Como consecuencia de los problemas que la división nuclear a provocado en las cuentas de la firma, Toshiba ha presentado una petición al regulador nipón para posponer la fecha de presentación de resultados hasta el próximo 14 de marzo. “Hemos entregado el informe de resultados al auditor, pero la revisión no ha sido completada”, explicó la compañía en un comunicado.

Toshiba ha abierto una investigación para encontrar la respuesta a las pérdidas multimillonarias de 6.300 millones de dólares ocasionadas por la adquisición en Estados Unidos de las plantas nucleares CB&I Stone & Webster por unos 229 millones de dólares a finales de 2015. “Esta presentación (de resultados) debe incluir un informe sobre el caso, que es posible que influya en los resultados del tercer trimestre”, un proceso que no está completado, ha señalado la empresa. Tras este anunció, los títulos del fabricante nipón se han desplomado en Bolsa hasta un 8%

Shiga fue nombrado presidente en junio tras la purga de la antigua directiva de Toshiba, responsable de manipular las cuentas de la compañía durante varios años, ocultando abultadas pérdidas. Ahora, analistas y medios de comunicación locales, como el diario Nikkei, especulan con la posibilidad de que Toshiba podría declararse no solvente, paso previo a una quiebra que podría desencadenar una crisis en la tercera economía mundial.

Para evitar caer en la insolvencia a finales de este año fiscal, Toshiba tiene que pagar las deudas mediante la venta de activos, o añadir equidad a través de financiación o dar beneficios a finales de marzo. En rueda de prensa, el presidente Satoshi Tsunakawa ha afirmado que la completa liquidación de su negocio de chips “es una posibilidad”.  Este es el calendario que ha marcado la caída del gigante tecnológico:

20 de julio de 2015: Este día, un panel independiente designado por la misma compañía confirmo lo que era un secreto a voces,  la empresa había exagerado el reporte de sus beneficios en un total de 1.125 millones de euros. El maquillaje de las cuentas fue llevado a cabo conscientemente por su entonces presidente, Hisao Tanaka.

21 de julio de 2015: Sólo un día después de conocerse el escándalo, Tanaka, que compareció ante los medios de comunicación y pidió disculpas por las malas prácticas llevadas a cabo, presentó su dimisión al frente de Toshiba. Junto al presidente, otros siete altos dirigentes abandonaron su cargo por estar relacionados con el fraude.

8 de septiembre de 2015: Toshiba presentó sus primeros resultados trimestrales tras el escándalo el 8 de septiembre. Su año fiscal 2014, terminado en marzo, se cerró con unas perdidas de 285 millones de euros, tras haber obtenido unos beneficios de 451 millones el año anterior, lo que supuso una caída del 37%. Antes de que se supiera la falsedad de sus cuentas, la empresa había pronosticado unos beneficios, que no eran reales, de casi 900 millones de euros.

17 de diciembre de 2015: A estas alturas, el escándalo ya había borrado un tercio del valor de los títulos de la compañía. Por si fuera poco, el medio japonés Nikkei publicó que el siguiente paso de Toshiba sería un despido masivo de trabajadores. Se habló de entre 6.000 y 7.000 personas principalmente pertenecientes a su división de televisores, por lo que Toshiba abandonaría definitivamente su fabricación. Esta rama empleaba a más de 24.000 personas en Japón y otros países.

21 de diciembre de 2015: Toshiba confirma el despido de 6.800 trabajadores de su división de electrónica de consumo y unas pérdidas netas de unos 4.180 millones de euros en su siguiente ejercicio fiscal. Un día después de este anuncio, la agencia de calificación, Moody’s, rebajó la deuda de la compañía en dos niveles, a categoría especulativa (Ba2).

25 de diciembre de 2015: La Agencia de Servicios Financieros (FSA) de Japón impuso una multa de 7.370 millones de yenes (unos 55 millones de euros) a Toshiba por el fraude contable

17 de marzo de 2016: El fabricante tecnológico Canon anunció la compra de la totalidad de las acciones de la filial de equipos médicos de Toshiba, Toshiba Medical Systems.

31 de marzo de 2016: Midea, la principal compañía de electrodomésticos de China, compró la división de electrodomésticos de Toshiba. Lo ha hecho pagando 473 millones de dólares a la empresa japonesa, que continuaba con su plan de desinversión.

6 de mayo de 2016: Satoshi Tsunakawa fue nombrado nuevo presidente y consejero delegado de Toshiba en sustitución de Masashi Muromachi, en el cargo provisionalmente tras la irrupción del escándalo contable.

1 de junio de 2016: Toshiba se reorganiza en España y abandona el mercado de consumo. Toshiba pasó a vender portátiles a clientes particulares sólo en los dos países donde este negocio les resultaba más rentable, Japón y Estados Unidos.

27 de diciembre de 2016: La compañía se vuelve a desplomar en la Bolsa de Tokio, en concreto un 20,43%%, tras anunciar posibles pérdidas millonarias en la adquisición por parte de su división Westinghouse del negocio de construcción nuclear Chicago Bridge & Iron en Estados Unidos.

19 de enero de 2017: Las acciones de Toshiba tocan un nuevo mínimo desde mayo tras anunciar que, pese a que habían estimado en 4.400 millones de dólares las perdidas derivadas de la adquisición del negocio nuclear en Estados Unidos, las pérdidas podrían llegas hasta los 6.000 millones de dólares.