miércoles, 16 octubre 2019
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El viacrucis de los morosos: todo lo que debes saber sobre los ficheros de morosidad

Acabar en un fichero de morosidad es más fácil de lo que parece. No hace falta deber miles de euros ni tener a decenas de acreedores esperando; una simple factura impagada de 50 euros con nuestra compañía de gas puede ser más que suficiente para que nuestro nombre acabe registrado en un fichero de solvencia patrimonial como ASNEF.

10 de octubre de 2019. 11:58h HelpMyCash
  • El viacrucis de los morosos: todo lo que debes saber sobre los ficheros de morosidad

Muchos morosos ni siquiera saben que están incluidos, a pesar de que la ley obliga a las compañías que mantienen estos registros a informar en el plazo de un mes de la inclusión de sus datos. Muchos consumidores se topan de frente con esta realidad cuando acuden a un banco a solicitar una tarjeta de crédito o un préstamo y la entidad les deniega la solicitud. Ahí empieza el viacrucis de los morosos, que tras haber sido incluidos en la lista negra tienen vetado el acceso al circuito oficial del crédito. Incluso pueden tener dificultades para contratar servicios en compañías de telecomunicaciones, como una tarifa de Internet y móvil.

La Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales (LOPD) aclara que si se deniega la firma de un contrato, por ejemplo de un crédito al consumo, como consecuencia de la consulta de un fichero de morosos, se deberá informar al cliente del resultado de la consulta. De ahí que muchos afectados acaben recibiendo la noticia del banco.

¿Es legal que compartan nuestros datos?

La LOPD considera lícito que el acreedor comparta con un fichero de morosos los datos personales relativos al incumplimiento de una obligación dineraria siempre que las deudas sean “ciertas, vencidas y exigibles, cuya existencia o cuantía no hubiese sido objeto de reclamación administrativa o judicial por el deudor o mediante un procedimiento alternativo de resolución de disputas vinculante entre partes”. La ley aclara que solo el acreedor o quien actúe “por su cuenta o interés” puede compartir los datos del afectado con un sistema de información crediticia.

El afectado tiene derecho a ser informado por partida doble si acaba en ASNEF o en una lista similar, aclaran los expertos del comparador de productos financieros HelpMyCash.com. Por un lado, para que la deuda pueda registrarse en estos ficheros es necesario que el acreedor haya informado al deudor de la posibilidad de ceder sus datos, ya sea en el contrato o en el momento de solicitar el pago de la deuda. Por otra parte, la compañía que gestione el fichero de morosos deberá notificar al consumidor la inclusión de sus datos en un plazo máximo de treinta días, así como informar de la posibilidad de ejercitar los llamados derechos ARCOL (acceso, rectificación, cancelación, oposición y limitación).

Consultar un fichero de morosos

Si estamos registrados en un fichero de morosos, podemos ejercer nuestro derecho de acceso para consultar los datos que consten. En el caso de ASNEF, si hemos recibido una carta del registro, podremos consultar los datos a través de la web del fichero. Si no disponemos de ningún número de referencia, tenemos la opción de escribir un e-mail a Equifax, la empresa que gestiona el fichero, adjuntado una copia del DNI por ambas caras. También podemos ejercer nuestros derechos de acceso, cancelación, rectificación u oposición por correo postal. El plazo de contestación es de máximo un mes, aunque Equifax señala que “podrá prorrogarse otros dos meses en caso necesario”, siempre y cuando se notifiquen al afectado los motivos de la prórroga.

Las mejoras de la nueva ley de protección de datos

La nueva normativa de protección de datos, que entró en vigor en diciembre del año pasado, incorpora dos novedades que mitigan los efectos adversos de los registros de morosidad, explican fuentes de HelpMyCash.

Por un lado, se reduce de seis a cinco años el plazo máximo durante el cual los datos relativos a una deuda vencida e impagada pueden mantenerse en el fichero de morosos. A partir de entonces, no es que la deuda desaparezca, seguirá existiendo, pero ya no será visible en el fichero.

Por otra parte, la LOPD no permite incluir deudas por un importe inferior a 50 euros en un registro de morosos. “De este modo se limitan los efectos adversos, que pueden generar situaciones de discriminación, especialmente en el acceso a servicios financieros o de telecomunicaciones, en casos de inclusión ilícita o de inclusión por cuantías ínfimas que pueden ser solo de céntimos”, afirma la Agencia Española de Protección de Datos en un informe publicado en 2018.

¿Cómo salir de ASNEF?

Si queremos salir de un fichero de morosos, tenemos tres opciones: primero, solicitar nuestro derecho de cancelación si la deuda no es real y los datos no son correctos; segundo, abonar la deuda y solicitar al fichero que la elimine, y, tercero, esperar cinco años a que, por ley, el fichero deba suprimir nuestros datos.

Si ejercemos nuestro derecho de cancelación porque hemos sido víctimas de una suplantación de identidad, Equifax explica que tendremos que enviar al fichero la denuncia correspondiente junto con nuestro DNI.