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“En ocasiones pagamos más impuestos por no contar con una planificación fiscal”

En muchas ocasiones se descuida o se omite la planificación fiscal, ya que tendemos a pensar que siempre se pagan los mismos impuestos.

10 DE diciembre DE 2018. 10:58H Patricia Malagón

En muchas ocasiones se descuida o se omite la planificación fiscal, ya que tendemos a pensar que siempre se pagan los mismos impuestos. Pero tal y como explica Lina Guerra, directora de planificación patrimonial y fiscal en Tressis, hacer este ejercicio puede suponernos un importante ahorro.

¿Cuánto de importante es hacer una planificación fiscal?

Cuando de impuestos hablamos es fundamental hablar de planificación. La planificación a nivel fiscal busca que el contribuyente, a través del conocimiento de su situación patrimonial, minimice o difiera, en la medida de lo posible, su carga tributaria a través de medios lícitos. Cualquier decisión por nimia que pueda parecernos puede acarrear el pago de una serie de impuestos con los que no se contaban. Por ejemplo, cuando hablamos de hacer una donación, el contribuyente solo calcula el impuesto sobre sucesiones y donaciones, pero dicha operación también puede generar el pago de IRPF y del pago del impuesto de incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU).

¿Cómo y cuándo se debe hacer?

Las consecuencias fiscales que la realización de una operación puede acarrear deben medirse por el contribuyente antes de adoptar una determinada decisión. Debe consultarse con el asesor fiscal la mejor manera de realizar la misma de cara a minimizar, en la medida de lo posible, su coste fiscal.

¿Qué estrategias podemos seguir?

Dependiendo de la operación o de la actuación a realizar el cliente, en compañía con su asesor fiscal, deberán analizar las diferentes alternativas que la normativa brinda para realizar la misma. En el caso de la donación, no es lo mismo realizar la donación de una cantidad de dinero que realizarla de un activo financiero. La finalidad es la misma, pero en el primer caso no se generará el pago del impuesto del IRPF, mientras que en el segundo caso si se generarán consecuencias para el donante al existir una transmisión.

¿Pagamos de más por no tener una buena planificación fiscal?

En ocasiones sí, existen contribuyentes que pueden ver incrementado su coste fiscal por una mala o inexistente planificación fiscal. La normativa tributaria y los criterios de tributos varían año a año y es fundamental dichas modificaciones a fin de ir adaptando nuestra estrategia fiscal. No es oportuno planificar nuestra estructura fiscal una vez en la vida y olvidarnos de ella porque las consecuencias pueden llegar a ser muy adversas para el contribuyente.

Realmente, ¿cuál es la diferencia en el ahorro de alguien con una buena planificación fiscal y de alguien que no la tiene?

Depende de la operación. Por ejemplo, en el caso de la donación, en el que el deseo del contribuyente es donarle al hijo 100.000 euros para la adquisición de una vivienda. El contribuyente tiene esos 100.000 euros invertidos en un fondo de inversión, adquirido por 110.000 euros. En el evento en que le done el fondo de inversión en vez del dinero en efectivo, el contribuyente tendrá una pérdida patrimonial a efectos de IRPF de 10.000 euros que no podrá integrar en su impuesto ya que deriva de transmisiones lucrativas. En este caso, no existió planificación fiscal de la operación, ya que, si primero hubiera reembolsado el fondo de inversión y posteriormente donado el efectivo, conseguiría el mismo objetivo, pero en este segundo caso, se hubiera generado una minusvalía fiscal plenamente integrable en su IRPF.

¿Qué es lo más importante que debemos tener en cuenta en el plano fiscal cuando tenemos activos y somos inversores?

Son muchos los factores fiscales que debemos tener en cuenta a la hora de invertir. Por ejemplo, la inversión a través de Unit Linked tributa en IRPF, base imponible del ahorro, es decir entre el 19% al 23%. No obstante, la calificación fiscal de dichos rendimientos será de Rendimientos de Capital Mobiliario, lo cual: Me permitirá integrar y compensar los mismos con rendimientos con la misma calificación fiscal, es decir con dividendos, cupones, etc. Me penalizará en el impuesto sobre el patrimonio, limite conjunto IRPF- Patrimonio. Al no integrarse en la masa hereditaria, no se verá afectado por el ajuar domestico lo cual me permitirá reducir mi factura en el impuesto sobre sucesiones y donaciones.

Por tanto, es fundamental planificar con el cliente el objetivo fiscal que desea conseguir a la hora de realizar una inversión en activo financiero ya que son muchas cosas las que deberemos valorar antes de acometer dicha inversión.

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