ahorro

Inverco y Unespa rechazan la rebaja de las deducciones a los planes de pensiones privados

El Anteproyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2021 contiene una modificación sustancial del tratamiento fiscal de la previsión social: rebaja de 8.000 euros a 2.000 euros la aportación máxima con derecho a deducción en el IRPF.

27 DE octubre DE 2020. 16:10H Funds & Markets

03c27e50eb79e06d0f7dd877e4770f5a.jpg

Inverco y Unespa, asociaciones representativas de la previsión social complementaria en nuestro país, rechazan la decisión del ejecutivo de incluir en el Anteproyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año que viene una rebaja de los límites máximos de aportación con los que se tiene derecho a deducción a la hora de cumplir con Hacienda. En concreto, la propuesta pasa por rebajar de 8.000 euros a 2.000 euros los límites de aportación a sistemas de previsión social individuales con derecho a deducción, al tiempo que eleva de 8.000 euros a 10.000 euros el límite para los sistemas de empleo. Ambas instituciones aseguran que, de aprobarse, “afectará negativamente al conjunto de la ciudadanía española”.

Según explican “hoy en día hay más de 7,5 millones de partícipes en planes de pensiones individuales y casi 1 millón de asegurados en planes de previsión asegurados (PPA) que se van a ver afectados con carácter directo e inmediato por la medida”. 

Inverco y Unespa justifican su rechazo con varios argumentos. Creen que rebajar los límites en los planes privados es discriminatorio para la gran mayoría de la población ocupada española y recuerdan el gran número de autónomos y empresarios individuales que existen en nuestro país (3,3 millones). Además, apuntan que “la mayor parte de los trabajadores por cuenta ajena trabaja en pymes, en las que el ahorro colectivo apenas está presente”. “El sistema individual seguirá siendo necesario e imprescindible para todos aquellos que no puedan acceder al sistema de empleo por no estar las reformas desarrolladas o, una vez implementadas éstas, hasta que el trabajador alcance un nivel de cobertura del segundo pilar suficiente”, aseguran.

Desde ambas instituciones consideran que “los limites anuales de aportaciones a sistemas de previsión social deberían suprimirse en lugar de minorarse y sustituirse por un límite global de aportaciones acumuladas a lo largo de la vida laboral, de tal forma que se pueda generar ahorro para la jubilación en función de la situación de cada trabajador durante su trayectoria sociolaboral”.

Inverco y Unespa consideran clave que los sistemas de previsión social de empleo e individuales sean complementarios y recuerdan que “los sistemas individuales hacen posible elegir el perfil de inversión y adecuarlo al ciclo vital de cada ahorrador, una flexibilidad que no está presente en los planes de empresa”. Además, recuerdan que, según Bruselas, “es absolutamente necesario que los sistemas obligatorios de pensiones (primer pilar) se complementen con unos sistemas profesionales de pensiones colectivos (segundo pilar) y con los productos adicionales de ahorro individual (tercer pilar)”.

Junto a ello, recuerdan que “la fiscalidad de los sistemas de previsión social supone un mero diferimiento de la tributación. Es decir, su tratamiento fiscal no genera beneficios”. 

 

Alberto Chan: "En el primer trimestre podemos ver correcciones en las bolsas"