martes, 15 octubre 2019
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Los planes de pensiones de autor, los peores de 2018

Solo el 2% de los planes de pensiones que se venden en España terminaron 2018 con rentabilidades positivas.

08 de enero de 2019. 00:01h Patricia Malagón
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2018 no ha terminado siendo un año bueno para los inversores. De hecho, solo el 6% de los fondos de inversión españoles han terminado con rentabilidades positivas, un registro mucho peor que el que se registró en el año 2008, tras la caída de Lehman Brothers. No ha habido discriminación por especialidad en los fondos, han caído por igual tanto los de renta variable como los de renta fija. Los más conservadores han perdido un 4,86% y los más arriesgados más de un 10%.

Entre los que han perdido dinero están también los planes de pensiones. Solo el 5% de los 1.161 planes que se venden en España ha terminado 2018 con ganancias, tal y como informa Morningstar. Además, esa cifra cae hasta el 2% cuando se analiza la rentabilidad real y se descuenta la inflación.

Con todo ello, el 95% ha perdido dinero y los peor parados han sido los de renta variable, con especial agravante de aquellos que invierten en fondos de autor, que suelen seguir estrategias basadas en el investing value. Es más, cuatro de los cinco planes que peor comportamiento han tenido han sido los gestionados por Francisco García Paramés (Cobas AM), Juan Uguet (Lierde) o Josep Prats (Abante Asesores), cuyos productos pierden en solo un año más de un 20%.

Sin embargo, estos datos no deben preocupar o no en exceso a los inversores por varios motivos. El value investing es una estrategia que se sigue a largo plazo y que mide sus rentabilidades de manera anualizada y no anual. Además, los inversores que buscan un plan de pensiones de autor buscan un horizonte largoplacista, frente aquellos que quieren obtener rentabilidades cada año. De hecho, Lierde subio un 18% en 2017, un 3,5% en 2016 y 4,7% en 2015.

Para el 2019, los gestores y analistas esperan mejores resultados de los fondos, ya que 2018 puede considerarse una excepción, por eso ha sido el peor año en la última década. Además, el sector de la renta fija, especialmente el de los bonos soberanos, comenzará a cambiar durante el año, ya que Europa se enfrenta al fin del QE y al inicio de la normalización monetaria.