¿Qué pasa en el sector del petróleo y cómo afectará al precio del crudo?

No hay comentarios

 

Constantemente recibo preguntas acerca de mi opinión sobre la evolución del precio del crudo. Normalmente, por el perfil de la gente que me lo pregunta, supongo que su interés no va encaminado a decidir si llena el depósito de su vehículo hoy o espera unos días. Tampoco, debo reconocer, creo que vaya la inquietud por el impacto que la evolución del crudo pueda tener sobre el saldo de la balanza comercial de bienes y servicios, sobre el crecimiento del PIB o sobre la evolución del déficit público, factores todos ellos que están íntimamente  relacionados en el coste del barril.

En la mayoría de los casos la pregunta viene motivada por una decisión de inversión o de cierre de coberturas sobre algún producto o contrato indexado al crudo, como suele ser habitual, por ejemplo, en los contratos de suministro de gas natural.

Para contestar a esta pregunta,  lo primero que deberíamos de hacer sería mirar las cotizaciones de futuros, y con ello ver si el mercado está en “contango” o en “backwardation” es decir, de forma sencilla, si las cotizaciones de los precios futuros son mayores o menores de los precios de hoy (contado). Esta tendencia nos da una idea de lo que “piensa el mercado”, o dicho de otra forma, lo que millones de personas en todo el mundo que se dedican a ello, después de procesar e interpretar toda la información disponible, piensa que va a ocurrir en el futuro, básicamente haciendo todo tipo de suposiciones sobre el equilibrio entre la oferta y la demanda en cada momento (mañana, el mes próximo, el año que viene…) y sobre la evolución de los niveles de stock en los distintos mercados. De alguna forma, entendiendo que los mercados se comportan de forma cercana a la perfección, esta información nos dice el “promedio” de lo que piensan todos los agentes que intervienen en el mercado físico y en el mercado financiero.

Dado que, tanto la información sobre el sector como las cotizaciones de los futuros, están a disposición de cualquiera,  de lo que se trata es de, a partir de todo lo anterior, crear una opinión propia, no conformándose con la opinión  “promedio” y crear a partir de ella y de nuestras necesidades como inversor o como consumidor una estrategia adaptada a nuestro perfil de riesgo.

En este momento el tema está absolutamente de actualidad, y analizando la información disponible tenemos noticias sobre acciones que tratan de afectar de manera totalmente opuesta el precio del crudo.

Por un lado, el pasado 26 de mayo se produjo una cumbre de la OPEP en Viena, a la que acudieron otra docena de países no pertenecientes, como Rusia y México. En dicha cumbre, los pretroestados prorrogaron el acuerdo tomado a finales del año pasado de recortar la producción de crudo con el fin de presionar los precios alza (como ejemplo, Arabia Saudí redujo en febrero en más de 500.000 barriles día su producción respecto del mismo mes del año anterior, casi un 8%). Si hubiésemos tenido que tomar una decisión la semana pasada, casi con toda seguridad habríamos apostado por una subida del precio.

Por otra parte, y en sentido contrario, tres días antes de la cumbre, EEUU informaba de su decisión de vender parte de sus reservas, con el objeto de obtener 1.600 millones de dólares cada ejercicio durante los próximos diez años y presionar, de esta forma el precio del crudo a la baja. Además y aunque parece que EEUU está cerca de su límite de producción, también parece demostrado que la extracción de crudo por medios no convencionales (fracking) puede ser económicamente viable con precios del crudo inferiores al 50 US$/bbl. La duda está en qué medida podría rellenar el hueco dejado por el descenso de producción de Arabia Saudí y Rusia.

En lo que respecta a la demanda, según información de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), no parece que vaya a tener un incremento notable en los próximos años, más bien parece que se ralentizará. Esto afecta el precio a la baja.

Todo lo anterior, junto con la decisión final de los países productores de prorrogar el recorte hasta marzo de 2018 en lugar de hacerlo por 12 meses, ha provocado en el corto plazo el efecto contrario al esperado. Cinco días después del anuncio de esta decisión, el precio era inferior al cotizado el día anterior a la cumbre.

En los cuatro o cinco días previos a la cumbre de la OPEP, el promedio de la cotización de futuros de Brent para el 2018 se había incrementado en más de un 2% situándose en valores por encima de 54 US$/bbl. Hay que tener en cuenta que en enero de este mismo año este promedio de precio para 2018 se situaba por encima de 58 US$/bbl, mientras que el contado del mes de enero de 2017 era de 54.67 US$/bbl. Sin embargo este mismo precio promedio para 2018, ayer lunes había bajado a 53.15 US$/bbl.

Todo esto parece indicarnos que han pasado los tiempos en que las decisiones de la OPEP sobre el nivel de producción eran el único factor a tener en cuenta a la hora de predecir la evolución del precio del crudo.

Como ejemplo de lo que ocurría en el pasado cercano, sirve ver cómo la decisión tomada en 2014 por Arabia Saudí de incrementar la producción  llevó el precio a niveles inferiores a 40 US$7bbl a principios de 2015, o cómo las posteriores decisiones a mediados del 2015 de mantener el nivel de producción muy por encima de la demanda, hicieron que el precio se desmoronase incluso por debajo de los 30 US$/bbl a principios de 2016.

En estos momentos, parece que existe un consenso entre los analistas en que el precio se estabilizará en torno a los 60 US$/bbl. Si bien no se ve este nivel en los futuros cotizados los días posteriores a la cumbre de la OPEP, según he comentado más arriba.

Si los analistas tuviesen razón, la acción más razonable sería comprar futuros de Brent a los precios actuales, pues si los precios al contado (reales) durante el próximo año fuesen superiores a lo que cotiza hoy el futuro, habríamos ganado el diferencial. En cualquier caso, y como ya he dicho, este tipo de decisiones hay que adaptarlas a nuestra estrategia personal o empresarial en función de nuestras necesidades o perfil inversor.

Nicolás Mateo Serrano, director comercial Unión Fenosa Gas



deunvistazorojo

  • La inflación en la Eurozona alcanzó el 1,5% en agosto

La tasa de inflación anual en la Eurozona creció dos décimas frente al dato de julio. En la Unión Europea, el dato anual fue del 1,7% en agosto frente al 1,5% de julio. Según Eurostat, el menor alza en los precios se registró en Irlanda (0,4%), Chipre (0,5%), Grecia y Rumanía (ambas con el 0,6%). Los precios crecieron más en Lituania (4,6%), Estonia (4,2%) y Letonia (3,2%). En comparación con el mes anterior, la inflación ha subido en 20 países de la UE.


  • Las ventas de turismos en la UE crecen un 4,5% hasta agosto

En agosto de este año, las matriculaciones de turismos crecieron un 5,6% en la UE hasta las 865.047 unidades. Italia (+15,8%) y España (+13%) han sido los mercados que mejor han evolucionado; en el otro extremo, se situó Reino Unido (-6,4%). En el acumulado del año, se han registrado 10 millones de nuevos turismos, un 4,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Italia (+9,1%) y España (+6,9%) vuelven a liderar el crecimiento.

Suscríbase a nuestro newsletter

El boletín electrónico de Dirigentes Digital le permite recibir en su buzón de correo toda nuestra información siempre actualizada.

Relacionadas

Deje su comentario

0 comentarios

Usted debe haber iniciado sesión para publicar un comentario.