Las autoridades de EEUU acusan a Fiat Chrysler de trucaje de sus motores

La multinacional Fiat Chrysler ha sido a acusada por al Agencia de Protección Ambiental (EPA) de trucar los motores diésel de más de 100.000 vehículos para pasar las pruebas de emisiones. La compañía, que se enfrentaría a una multa de 4.600 millones de dólares, ha negado estas acusaciones. La cotización de la empresa en la Bolsa de Nueva York se suspendía tras conocerse la noticia.

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La agencia estadounidense EPA ha enviado un “aviso” a Fiat Chrysler por “supuestas violaciones de la Ley de Aire Limpio por instalar y no revelar un software de tratamiento de motores” en alrededor de 104.000 vehículos. En concreto la denuncia apunta a los modelos Jeep Grand Cherokee y la camioneta Dodge Ram 1500 vendidos en Estados Unidos durante 2014, 2015 y 2016.

Al parecer ese software reduce la cantidad de óxido de nitrógeno (considerado cancerígeno) durante los test oficiales que se realizan a los vehículos y con ello los motores emiten más contaminación de la que permite la ley.

“No revelar un software que afecta a emisiones en el motor de un vehículo es una grave violación de la ley, que puede resultar en la contaminación nociva del aire que respiramos”, explicó la subdirectora de la Oficina de Cumplimiento de EPA, Cynthia Giles.

La normativa de la Agencia de Protección Ambiental exige a los fabricantes automovilísticos probar ante el organismo regulador y mediante un proceso de certificación, que sus productos cumplen con los estándares federales de emisión a fin de controlar la contaminación del aire. “Todos los fabricantes automovilísticos deben cumplir las mismas reglas, por ello continuaremos haciendo responsables a las compañías que logran una ventaja competitiva injusta e ilegal”, agregó Giles.

Pero el fabricante de vehículos negó de inmediato las acusaciones de la EPA a la vez que afirmaba “sentirse decepcionado” por el anuncio. Según el comunicado de Fiat Chrysler, durante meses han enviado toda la información que la Agencia les ha pedido, explicándoles cómo funciona su tecnología de control de emisiones. La multinacional, que quiere asegurar a sus clientes que “sus vehículos con motores diésel cumplen todos los requerimientos reguladores pertinentes”, ha manifestado su intención de colaborar con la nueva administración Trump para “resolver este asunto de forma justa y equitativa”.

Según la presidenta de la Junta de Recursos del Aire de California, Mary D. Nichols, “una vez más, un gran fabricante automovilístico tomó la decisión empresarial de saltarse las normas y lo pillaron”, haciendo referencia al caso de Volkswagen. Y es que las alegaciones de la EPA contra Fiat Chrysler se publican apenas un día después de que las autoridades estadounidenses impusieran una multa de 4.300 millones de dólares al grupo automovilístico alemán Volkswagen por el escándalo de los motores diésel trucados.

En el caso de Fiat Chrysler, y según la agencia de noticias Bloomberg, la multa podría superar los 4.600 millones de dólares.

Caída en Bolsa 

El anuncio de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense provocó una caída de las acciones de Fiat Chrysler en Wall Street. Y su cotización fue suspendida temporalmente durante cerca de media hora. En ese momento los títulos de la firma habían perdido un 16,06 %. Las operaciones se reanudaron después.

También las acciones de la multinacional italio-americana sufrieron caídas en la Bolsa de Milán. Su cotización fue suspendida temporalmente, cayendo más de un 16% tras levantarse la suspensión.

La preocupación de la Unión Europea

La Comisión Europea ha hecho declaraciones a las alegaciones estadounidenses sobre el grupo italo-estadounidense Fiat Chrysler. La portavoz comunitaria, Lucía Caudet declaraba a los medios de comunicación que esas alegaciones “son preocupantes” pero precisó que “por ahora” no se trata de una acusación de fraude, solo de un aviso a la compañía por “no aportar una descripción completa sobre su estrategia de control de emisiones en el proceso de certificación de los vehículos en cuestión”.

Caudet recordó que con el marco legal actual, los Estados miembros de la UE son los únicos responsables de las certificaciones de los coches y de permitir que se vendan o no. “Ahora trabajaremos con los europarlamentarios y las autoridades de los Estados miembros y, por supuesto, Fiat, para establecer los hechos y las posibles implicaciones para vehículos vendidos en la UE”.

La Unión Europea podría abrir un expediente sancionador contra el Estado miembro en cuestión, en este caso Italia, si considera que no ha aplicado correctamente la legislación europea.”Pero hay posibilidad de actuar directamente contra el fabricante”, añadió la portavoz.

Inversión millonaria de Fiat en EEUU

Apenas unos días antes de conocerse la acusación de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense al fabricante de vehículos, el grupo automovilístico anunciaba que invertiría 1.000 millones de dólares en dos de sus plantas de Estados Unidos hasta el año 2020. Modernizarían sus fábricas de Michigan y Ohio para fabricar los modelos que actualmente se están montando en México y se crearían así 2.000 nuevos empleos.

El director general del grupo, Sergio Marchionne, decía en un comunicado que pretenden que Estados Unidos se vea “reforzado como un núcleo para esos vehículos, atendiendo a la reciente demanda en el país y aumentar también las exportaciones”.



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