Dólar y gasolina, los retos de México para 2017

Al cierre de 2016, la tasa de inflación mexicana llegó a 3,48%, su máximo nivel en los últimos dos años. El Gobierno anunció que vigilará para que un inminente aumento de la gasolina no dispare aún más los precios. La tasa, de cualquier manera, es de las más bajas del continente.

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Con el impulso de los precios de alimentos, bebidas y tabaco -que aumentaron hasta el 4,32%- y la depreciación de la moneda local frente al dólar, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de México subió hasta 3,48% en la primera quincena del diciembre último.

Fue el nivel más alto desde diciembre de 2014 cuando marcó un 4,08%, de acuerdo con cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). El Banco Central de México (Banxico) trabaja con una meta del 3% y tiene un margen de tolerancia de un punto (de 2% a 4%, máximo).

A partir del 1 de enero rigen nuevos precios para los combustibles, pero el Gobierno dijo que “no hay razón” para que ello provoque “un proceso desordenado de incremento de precios”, según entiende el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Meade.

El factor Trump

Tras el triunfo de Donald Trump, que pronunció explosivas declaraciones respecto de México durante su campaña, la moneda mexicana (peso) se depreció frente al dólar un 11%, una caída que se suma al 25% que ya había experimentado en la medición anual.

Para minimizar el impacto de la moneda de Estados Unidos, las autoridades elevaron los tipos de interés dos veces desde noviembre (de 4,75 a 5,25% primero y a 5,75% en la última modificación de diciembre) en coincidencia con los movimientos de la Fed y generando una tasa no vista en México desde abril de 2009.

“Para 2017, se prevé que tanto la inflación general como la subyacente se sitúen por arriba del objetivo de inflación, acercándose ambos indicadores a niveles próximos a 3% hasta el final de 2018”, pronosticó la Junta de Gobierno de Banxico en su última reunión del año.

Crecimiento

“Si bien la información relativa al cuarto trimestre (de 2016) es aún limitada, ésta apunta a un menor crecimiento del PIB en ese periodo en relación a lo observado en el periodo julio-septiembre”, detalló la entidad, señalando también que dólar y gasolina son los dos retos que enfrentará en 2017.

Antes de finalizar 2016, la Secretaría de Hacienda anunció un alza en los precios de los combustibles de entre 14,2 y 20,1% (conocido como “gasolinazo”) con el que se propone recaudar un 40% más de lo que obtuvo en este año en concepto de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.

El pronóstico de un menor crecimiento coincide con la proyección realizada por la OCDE en noviembre, que recortó su cálculo de 2,6% a 2,2% en 2016 y de 3,0% a 2,3% en 2017 tras el aumento de las tipos de interés. La deuda de México, por otro lado, ha aumentado casi 50% como proporción del PIB.

La suma de estos factores ha llevado a Moody’s a calificar como de perspectiva negativa la nota de crédito del país. Tras una caída persistente durante cuatro semanas consecutivas, a pocos días de concluir 2016 el riesgo país de México volvió a subir y se ubicó en 227 puntos base, según la medición de JP Morgan.



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