Engel & Völkers diseña un servicio para la diplomacia

La firma inmobiliaria Engel & Völkers ha diseñado un servicio pensado en exclusiva para el cuerpo diplomático con el objetivo de convertirse en el socio de confianza de este colectivo. A través de su división de Private Office, la compañía ha lanzado esta iniciativa, dirigida a todos los miembros que forman parte de una embajada.

La prestación incluye la búsqueda del edificio corporativo que abarcan desde la residencia de embajadores, cónsules o jefes de misión diplomática, así como del resto de los empleados, además del asesoramiento y gestión en el proceso de intermediación de activos inmobiliarios. En todos los casos se asegura “discreción absoluta”.

Su experiencia en el sector y un análisis detallado sobre las necesidades de estos usuarios en cuestiones relacionadas con protocolo, imagen, ubicación, seguridad o aspectos legales son las herramientas con las que cuenta Engel & Völkers para este nuevo servicio dotado con una cartera de propiedades “variada, amplia y exclusiva”.

“Nuestro conocimiento del mercado y de las necesidades de este tipo de cliente nos ha permitido diseñar una oferta de alto valor añadido que facilitará el continuo movimiento de personal diplomático”, ha señalado la directora general de Engel & Völkers Madrid, Paloma Pérez Bravo, en una nota.

Entre las ventajas, el grupo alemán señala que el nuevo servicio acelerará los tiempos de búsqueda al tiempo que aumentará la capacidad de negociación, especialmente, dentro del cuerpo diplomático, cuyas necesidades de residencia cambian cada tres o cuatro años.


Sabadell pone en venta los activos tóxicos de la CAM

Tras haberse deshecho en 2017 de 2.500 millones de euros en activos tóxicos inmobiliarios que ostenta tras hacerse con la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), el Banco Sabadell ha reducido en un 54% este tipo de activos. Ahora, la entidad busca compradores para otras dos carteras de este tipo de activos.

Sabadell todavía posee activos tóxicos de la CAM por valor de 15.200 millones de euros, que debe liquidar antes de 2021 para cumplir con los requisitos marcados por el Banco Central Europeo (BCE), en el marco del rescate al sector financiero español realizado en 2012.

La entidad ha insistido repetidas veces que intentará deshacerse de los inmuebles y créditos hipotecarios acogidos al Esquema de Protección de Activos (EPA) antes de la fecha marcada por Frankfurt. Los últimos movimientos del banco parecen respaldar esa afirmación.

De hecho, varios medios aseguran este miércoles que Sabadell está ya negociando la venta de los dos paquetes de activos por un precio conjunto que podría alcanzar los 3.300 millones de euros, en una operación en la que está siendo asesorado por la consultora KPMG.

Las dos carteras a la venta reciben el nombre de Proyecto Makalu y Proyecto Galerna. El primero de ellos será el cuarto mayor paquete de activos problemáticos que salga a la venta, dado que incluye 2.300 millones de euros en activos adjudicados y créditos impagados que acumuló la antigua caja de ahorros alicantina.

El Proyecto Galerna tiene una menor valoración, de 900 millones de euros, y se compone íntegramente de créditos fallidos vinculados al consumo y que ya han salido de su balance, por lo que el importe que se consiga con su venta se incluirá en sus plusvalías.

La venta de ambos proyectos depende de la autorización del Fondo de Garantía de Depósitos, que asume las pérdidas de los activos tóxicos a través de los fondos que aportan las entidades bancarias que lo constituyen.  Sabadell y el Fondo negocian desde hace semanas este proceso, que incrementará la cifra de déficit público en un momento en el que el Gobierno intenta cumplir por primera vez las exigencias de Bruselas para recortarlo.


El 90% de las casas de lujo están sobretasadas

Nueve de cada diez viviendas de lujo en España está sobretasada. Lo dice la inmobiliaria BARNES SPAIN que, tras realizar un análisis sobre la influencia que ejercen los propietarios en el precio de los inmuebles de alta gama, ha detectado que algunas casas tienen un precio entre un 10% y un 30% superior al real.

Se trata de una práctica habitual fruto de la falta de acuerdo entre las agencias inmobiliarias cuando realizan un servicio de consultoría y asesoramiento y los propietarios, quienes no conformes con la valoración realizada tienden a utilizar una estrategia de venta alcista, lo que conduce a niveles poco acordes al mercado residencial de la zona.

Según datos aportados por la firma, el precio de la vivienda de alto standing experimentó un incremento del 6% en España durante 2017, hasta situar el precio medio del metro cuadrado en los 6.600 euros. Una cuantía que asciende a los 10.000 euros en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia.

Entre las principales consecuencias que se derivan de esta mala praxis destaca el aumento del tiempo que el dueño tarda en desprenderse de la vivienda. Si en condiciones normales el propietario tardaría una media de 5,5 meses en venderla, dos meses en las zonas de mayor demanda turística, en aquellos casos donde no se ha tasado correctamente puede alcanzar, incluso, los tres años. 

Sin embargo, el principal riesgo es la generación de una burbuja en el mercado de viviendas de lujo, especialmente, en Madrid y Barcelona, donde se “están alcanzando niveles poco acordes al mercado residencial español”, señala el socio fundador de BARNES Spain, Emmanuel Virgoulay, quien también alerta de que los precios son cada día más próximos a los de otras capitales europeas como París, Londres o Berlín. 

Por nacionalidades, los españoles son los que tienen mayor costumbre de sobretasar su vivienda a la hora de venderla, con un alzas del 30%. Les siguen los italianos (25%), los latinoamericanos (20%), los belgas y franceses (15%) y los alemanes (10%). Cierran la lista los británicos, con incrementos de poco más del 5%.


Ortega amplía capital en su filial inmobiliaria

La compañía Pontegadea España, en la que el fundador de Inditex, Amancio Ortega, ha reunido sus actividades en España de alquiler de inmuebles, ha ampliado capital hasta 100 millones de euros. Esta sociedad, antes conocida como Torre Norte España, procede de la segregación de los activos de Pontegadea Inmobiliaria.

Esa compañía, que ejerce como brazo inversor de Ortega, cerró 2016 con activos inmobiliarios en nueve países valorados en más de 6.700 millones de euros, ahora ejercerá como matriz de Pontegadea España para gestionar de forma unificada su negocio inmobiliario en el mercado español.

Entre los activos que gestionará Pontegadea España, que están valorados en más de 1.600 millones de euros, figura la Torre Cepsa, un diseño del arquitecto británico Norman Foster que fue comprada por 490 millones de euros, la Torre Picasso, Castellana 79, Serrano 23 y Gran Vía 32, todos ellos en Madrid.

Algunos de estos edificios están alquilados a otras empresas, como Cepsa, Primark, Google, Deloitte, Société Générale o HSBC, mientras que otros están ocupados por marcas del grupo Inditex, como Castellana 79, que alberga la tienda Zara más grande del mundo.

Pontegadea Inmobiliaria cuenta con una cartera de activos integrada fundamentalmente por edificios no residenciales, situados en el centro de grandes ciudades en España, Reino Unido, Francia, EEUU y Asia. La reestructuración en España a través de su nueva filial busca, entre otros fines, replicar la estructura organizativa ya presente en otros países.


Inditex vende 16 tiendas en España y Portugal

La agencia estadounidense Bloomberg adelanta este martes que el grupo textil Inditex busca ingresar unos 400 millones de euros a través de la venta de 16 de sus establecimientos en la Península Ibérica, de los que 14 están en España y los dos restantes en Portugal.

Según este medio, la operación se produciría a través de un acuerdo de venta y arrendamiento, por el que Inditex seguiría utilizando los establecimientos durante 20 años, ofreciendo al comprador la posibilidad de buscar un nuevo inquilino cinco años después de la adquisición del inmueble.

Con esta venta, las 16 tiendas implicadas pasarían a contar con un régimen de alquiler similar al que tienen el 98% de las 7.400 tiendas de su red comercial. El plazo para presentar ofertas concluye el próximo lunes 18 de diciembre y el proceso de venta será gestionado por las consultoras inmobiliarias Aguirre Newman y Savills.

A pesar de que la información no ha sido confirmada por el grupo textil, Bloomberg y la agencia Europa Press aseguran que entre las tiendas implicadas en la operación se encuentran los establecimientos de la calle Preciados y la Puerta del Sol, en Madrid, el de la calle Pelayo en Barcelona y otros dos en el centro de Lisboa.

Las 16 tiendas que Inditex que podrían formar parte de esta operación son propiedad de la Sociedad Inmobiliaria Pontegadea que, al igual que Inditex, cuenta con Amancio Ortega como máximo accionista. De este modo, el grupo busca unificar su modelo de gestión inmobiliaria de sus tiendas, sin desprenderse de sus localizaciones preferentes.

Esta noticia se ha dado a conocer horas antes de que Inditex presente sus resultados del tercer trimestre de su año fiscal. En el primer semestre, Inditex obtuvo un beneficio de 1.366 millones de euros, un 9% más que en el mismo periodo del año anterior, y unas ventas de 11.671 millones, un 11,5% más que en el primer semestre de 2016.


Santander vende el 51% del ladrillo de Popular a Blackstone

Banco Santander cierra la operación de venta del 51% del negocio inmobiliario del Popular a Blackstone, un fondo de inversión americano con activos en nuestro país, tanto créditos como inmuebles, valorado en unos 10.000 millones de euros, según ha informado hoy el grupo que preside Ana Botín en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La entidad bancaria cede el control del negocio inmobiliario al fondo, integrado por la cartera de inmuebles adjudicados, así como de créditos dudosos con procedencia del sector inmobiliario así como la actividad de Banco Popular a finales de marzo o abril de 2017.

La formalización de la venta se produce después de que la Comisión Europea haya aprobado la adquisición del Popular por parte de Banco Santander del pasado 7 de julio, sin imponer restricciones por derecho de competencia.

La operación de venta inmobiliaria supondrá la creación de una sociedad con un valor bruto de 30.000 millones de euros en activos inmobiliarios y el 100% del capital de Aliseda, la entidad inmobiliaria de Popular.

La valoración de estos activos es de aproximadamente 10.000 millones de euros y Blackstone gestionará el patrimonio integrado de la sociedad conjunta una vez se cierre la operación, en torno al primer trimestre de 2018.

La operación implica para Banco Popular y Banco Santander la desconsolidación de sus balances de esos activos non performing, sin impacto en resultados, y se estima que tendrá un impacto positivo en la ratio CET 1 fully loaded de Banco Santander de 12 puntos básicos. A ello se suma la recuperación de 5 puntos básicos que se habrían consumido como resultado de la compra del 51% de Aliseda por Banco Popular.


Santander negocia la venta de activos inmobiliarios del Popular

Banco Popular ha recibido en los últimos días distintas ofertas vinculantes de varios inversores interesados en la adquisición de una participación mayoritaria en el conjunto de activos adjudicados y crédito dudoso, derivados principalmente de la financiación de actividades inmobiliarias según ha comunicado la entidad en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)

Entre los fondos interesados destaca el estadounidense Blackstone que contará con un periodo de exclusividad para realizar las negociaciones con el Banco Santander, actual propietario del Banco Popular tras la compra de la entidad por un euro simbólico.

“En tanto se proceda a la consideración y decisión de la operación, que se producirá una vez constatado el cumplimiento de las restricciones en materia de competencia derivadas de la adquisición de Banco Popular, se ha concedido un periodo de exclusividad a Blackstone para la continuación de las negociaciones” destacan en el comunicado.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, afirmó durante la presentación de resultados empresariales que la compañía ha preparado un plan para reducir la exposición inmobiliaria de Popular al reconocer que es “demasiado alta” por lo que quieren reducirla rápidamente “a precios de mercado o incluso por encima”.

Según las últimas cuentas publicadas, Banco Popular aporta 21.000 millones en créditos dudosos y otros 17.000 millones en inmuebles.

El consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, durante la conferencia con analistas declaró que el grupo confía vender “en el corto plazo al menos el 51 % del negocio inmobiliario del Banco Popular y hacerlo a precios de mercado, sin descartar que en un futuro podría desprenderse íntegramente de ese lastre”.