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Aplicar intereses: la medida más usada por las empresas españolas ante una solicitud más larga de pago

El último Informe Europeo de Pagos de la gestora Intrum también destaca que, de 29 países europeos analizados, el nuestro es el segundo que más usa esta medida para hacer frente a la morosidad, solo por detrás de Irlanda

30 DE abril DE 2021. 13:36H Alejandra Gómez

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La morosidad forma parte del mercado y la estructura económica, algo que se acentúa fundamentalmente en tiempos de crisis, un momento en el que para muchos es más complicado hacer frente a sus deudas. 

Ante esta situación, y diez años después de que se aprobase la Directiva Europea de Lucha contra la Morosidad, cada vez son más las empresas que ejercen sus derechos en cuanto al cobro o reclamación de facturas impagadas.

Aunque antes de la pandemia las compañías optaban por ofrecer planes de pago más largos para afrontar la deuda de forma más desahogada, ahora la medida más usadas por las empresas españolas es la de aplicar intereses cuando un cliente solicita los plazos de pago más duraderos en el tiempo. 

Así lo señalan las cifras del último Informe Europeo de Pagos de la gestora Intrum, que explica que la pandemia Covid-19 ha cambiado las reglas del juego. “Uno de los objetivos principales del tejido empresarial es evitar problemas inmediatos de liquidez e, incluso, salvaguardar la supervivencia del negocio en los casos más extremos”, algo que se traduce en que “6 de cada 10 compañías españolas reconocen aceptar plazos de pago más largos, aunque añaden un recargo a la factura”. 

Y es que la normativa europea aprobada hace una década da derecho a ejercer este cobro de intereses al cliente deudor una vez vencido el plazo contractual. 

Diferencias entre los países europeos

“Aunque esta disposición se aplica a todos los países europeos, según el estudio de Intrum, realizado a 10.000 empresas, tan solo el 42% de las entidades comunitarias analizadas utiliza este recurso en alguna ocasión”, explica la gestora en un comunicado. 

Así, y tras analizar a 29 países analizados, España es el segundo que más aplica el derecho a pedir intereses a la hora de aceptar plazos de pago más largos (56%), solamente superado por Irlanda (57%) e incluso por encima de las grandes economías del viejo continente, tales como Alemania (55%) o Francia (42%). 


Fuente: Intrum

Otras medidas de las empresas españolas frente a la morosidad

Sin embargo, y aunque este cobro de intereses sea lo más usado por las empresas en España para pagar una deuda a largo plazo, el informe de Intrum indica que las empresas de nuestro país también suelen ofrecer a sus clientes un descuento como alternativa para que paguen a tiempo. 

“En concreto, el 49% de las compañías españolas reconoce haber optado por esta vía cuando sus clientes le han comunicado que no iban a poder pagar en la fecha prevista”, un dato que, según la propia gestora, demuestra que "las organizaciones prefieren reducir sus ingresos y mantener su liquidez a corto plazo, a esperar más tiempo y recibir, como mínimo, el cien por cien del pago acordado en un principio”. 

La tercera opción elegida por las empresas españolas para cobrar su deuda a largo plazo es la de revisar las condiciones de pago (49%), “ya sea pagando una parte a tiempo y el resto más tarde, dando la oportunidad de acceder a unos plazos de pago flexibles o a pagar en pequeñas cuotas, etc”. 

Y aunque este dato que refleja que el sector empresarial español es comprensivo con aquellos clientes que le piden una ampliación de su fecha de pago, lo cierto es que únicamente el 4% de las empresas cede a ampliar ese periodo sin imponer condición alguna. 

Del lado contrario, “únicamente el 9% de las organizaciones afirma no negociar ninguna solución en este tipo de casos”, explican. 

Fuente: Intrum

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