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¿Cómo afectan las elecciones mid term en EEUU a los mercados?

Desde Lombard Odier analizan el esquema para los mercados con el horizonte de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.

04 DE septiembre DE 2018. 10:28H Héctor Chamizo

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La condena de dos ex asesores del presidente Donald Trump hace algunas semanas hace que sea más urgente analizar las elecciones legislativas del Congreso de mitad de mandato, programadas para el 6 de noviembre.

De manera tradicional, las elecciones de mitad de mandato de los Estados Unidos, las llamadas mid term, ofrecen un referéndum sobre el presidente en el cargo, explican desde Lombard Odier. El Partido Republicano tiene mayorías tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, y dentro de diez semanas los votantes decidirán 35 de los 100 escaños del Senado y los 435 escaños en la Cámara.

Es posible que hace unos días se haya producido uno de los mayores hitos en la presidencia de Trump. Por primera vez, un tribunal lo vinculó a condenas por fraude tributario y por romper las leyes de financiación de campaña por parte de su abogado personal y su entonces gerente de campaña. Siete de los antiguos ayudantes y asesores de Trump han confesado su culpabilidad o han sido declarados culpables de crímenes vinculados a su campaña en una investigación que busca vínculos con funcionarios rusos.

En este contexto, apuntan desde la gestora, "las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, que se celebran cada cuatro años, pueden otorgarle al Partido Demócrata el control de la Cámara de Representantes, cambiando el equilibrio político de poder y las perspectivas para los mercados estadounidenses". Esto es importante porque, suponiendo que continúen las actuales revelaciones legalmente incriminatorias, "los demócratas tienen más posibilidades de presionar para que se destituya al presidente".

Siguiendo el dinero

¿Qué consecuencias se plantea en el mundo de la inversión? Lombard Odier analiza cada escenario posible. En caso de que su expectativa de un Congreso dividido se desarrolle, esperaríamos ver "una administración estadounidense mucho menos eficiente, con más dependencia de la autoridad ejecutiva para lograr lo que se bloquearía a través de la legislación, similar a lo sucedido al segundo mandato de Barack Obama".

Así pues, dado ese caso, la política fiscal impulsaría "el desempeño económico en menor grado, y la política monetaria tomaría la delantera en su lugar, con tasas de interés en alza y un dólar más fuerte". A medida que los recortes de impuestos se mantengan y la rentabilidad corporativa continúe avanzando en línea con las expectativas del mercado, "no habrá nuevos catalizadores fundamentales para impulsar el desempeño del mercado de valores".

Si no se producen cambios con los republicanos sosteniendo su doble mayoría sería el resultado "más positivo para el mercado en el corto plazo", explica la gestora. El gasto en infraestructura probablemente continuaría con posibles recortes fiscales y los grandes programas de gastos también "apoyarían al dólar". Sin embargo, a más largo plazo, "los continuos niveles de alto gasto tendrían serias consecuencias para la solvencia de la economía de Estados Unidos, además de ser de poco agrado "para los inversores".

Además, si los republicanos ganaran ambas cámaras del Congreso en este escenario, "sería lógico considerar las elecciones presidenciales de 2020 y la posibilidad de que Trump busque y gane un segundo mandato". En el corto plazo, eso puede "tener consecuencias para la relación entre la Casa Blanca y la independencia de la Reserva Federal", a menos que el banco central logre ser visto para resistir todos los intentos de Trump de influir en sus decisiones de "fijar las tasas de interés".

El resultado más inmediato sería una ‘barrida’ demócrata, tal y como describe Lombard Odier. Las victorias de los Demócratas tanto del Senado como de la Cámara serían un resultado "más negativo para los mercados financieros en el corto plazo". En primer lugar, porque los inversores asumirían que los recortes de impuestos y regulaciones que han ayudado a impulsar los mercados en los últimos dos años no se renovarían.

En segundo lugar, socavaría las políticas pro empresariales de Trump. Finalmente, Trump también puede respaldar la legislación demócrata sobre controles de precios farmacéuticos y aumentar el salario mínimo. Sin embargo, "no cambiaría la política de la Fed de subir las tasas y retirar el estímulo fiscal".

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