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Conclusiones tras la COP26 de impacto para mercados e inversores

La deforestación, el mercado del carbono y las emisiones de metano han sido algunos de los puntos claves tratados en esta cumbre internacional

19 DE noviembre DE 2021. 08:30H Alejandra Gómez

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Si la necesidad por un mundo donde se cuide al planeta Tierra se está imponiendo viendo las cifras de emisiones perjudiciales y el calentamiento global, lo cierto es que la COP26, la conferencia por el clima este año celebrada en Glasgow, ha sido el evento sobre el que todos los ojos se han posado. 

De hecho, gran parte de la notoriedad de la COP26 es que ha sido la primera Cumbre sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas después del informe tan alarmante emitido el 9 de agosto de 2021 acerca de la catástrofe climática actual, donde se mostraba al ser humano como principal responsable del calentamiento global de nuestro planeta. 

Y aunque en esta cumbre internacional se hayan tratado mucho temas, la inversión sostenible y la apuesta de las grandes empresas del globo por reducir la huella de carbono y demás emisiones perjudiciales, es algo que interesa a mercado y a inversores. 

A este respecto, Andy Howard, responsable global de Inversión Sostenible de Schroders, destaca por su parte que, a modo de conclusiones, el encuentro internacional ha sido una mezcla entre éxitos y fracasos. 

Esta COP -la quinta desde París en 2015- pretendía ser una conferencia que marcara un hito. El plan era que los países volvieran con objetivos más exigentes y con compromisos de carácter vinculante”, indica el experto para declarar: “En gran medida, ese objetivo principal no se ha cumplido. No obstante, en algunos ámbitos, como la deforestación y los contratos de carbono, se han producido avances. Pero, en cierto modo, la ambición principal de la COP, que consistía en aumentar los niveles de compromiso de los distintos países, se ha aplazado hasta el año que viene en la COP de Egipto”. 

Principales temas abordados y conclusiones 

Haciendo una vista general sobre los principales temas abordados, Howard destaca que en la COP 26 se ha hecho mucho hincapié en el hecho de que por primera vez se hace referencia al carbón y a los combustibles fósiles en el discurso. Aunque se ha suavizado la terminología, sustituyendo "eliminación" por "reducción gradual”.

“Sin embargo, que los combustibles fósiles se incluyan por primera vez en el discurso se considera un éxito. Creo que, en realidad, llegar al cero neto o alcanzar un nivel de 1,5-2 grados significaba que, en algún momento, los combustibles fósiles iban a tener que ser eliminados del mix energético. Ese es uno de los requisitos, desde luego, de los combustibles fósiles sin reducir, porque el cero neto significa eliminar los combustibles fósiles por completo. Alrededor del 75-80% de las emisiones globales provienen de la quema de combustibles fósiles. Hasta cierto punto, tanto si se trata de una "reducción gradual" como de una "eliminación", ambas apuntan en la misma dirección”,explica el entendido d la gestora. 

Otro de los puntos que el experto destaca es el apoyo a las economías en desarrollo. En este sentido, y aunque se haya sido uno de los grandes logros desde que se pactó en Copenhague 2009, en esta cumbre se ha hecho hincapié en la importancia de llevar a cabo una transición equitativa entre el mundo desarrollado y el emergente. “En mi opinión, esta "transición justa" será importante para conseguir avances en el futuro y para que los países en desarrollo sigan avanzando”, aclara Howard.  

Además, para llevar a cabo esta adaptación de las economías hacia la tendencia “eco”, en la cumbre también se pidió duplicar el gasto hasta unos 40.000 millones de dólares anuales para apoyar a los países en desarrollo. 

Otro de los puntos importantes que se abordaron en el encuentro de Glasgow fue sin duda el de acabar con la deforestación para el año 2030. Y aunque queda mucho por hacer, el experto de la gestora matiza que “se trata de algo que ha sido facilitado en gran medida por la COP y que supone un gran paso adelante”. 

De hecho, cabe destacar que recientemente la Comisión Europea anunció que ha propuesto un reglamento para frenar los productos importados que han provocado la deforestación y la degradación de los bosques. Así, esa propuesta de ley comunitaria impone restricciones a la importación de la soja, la carne de vacuno, el aceite de palma, la madera, el cacao y también el café. 

También ha habido hueco en esta reciente cumbre para hablar sobre el metano y poner sobre la mesa compromisos para reducir sus emisiones. “Joe Biden presentó un compromiso para reducir las emisiones de metano en un 30%. Este fue un tema de interés general, pero algunos de los países en desarrollo no lo firmaron”, recalca el entendido, que adjunta: "Ocurrió algo parecido con otros acuerdos, por ejemplo, sobre el uso de vehículos eléctricos, que muchos de los principales fabricantes decidieron no firmar. Así pues, se dieron pasos en la dirección correcta, pero fue difícil encontrar un acuerdo global y completo”. 

“Ciento cinco países suscribieron el compromiso para reducir un 30% para 2030 las emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero que tiene grandes focos de emisión en instalaciones de hidrocarburos, determinados cultivos agrícolas y explotaciones ganaderas. Sin embargo, China, Rusia e India, que se resistieron a firmarlo, suponen el 35% de emisiones de metano”, comentan por su parte desde Portocolom AV. 

Otros de los puntos que se abordaron fueron los mercados de carbono, que a juicio del entendido no recibieron tanta atención como se hubiera necesitado, y se trató el problema de la “doble contabilidad”. “El problema de la doble contabilidad estaba afectando al mercado y los estándares que se aplicaban a las compensaciones eran motivo de gran preocupación. Se debatió cómo avanzar hacia un sistema más sólido para evitar la doble contabilidad. Creo que deberían sentar las bases para un crecimiento significativo de los mercados de carbono en el futuro con un sistema más riguroso y robusto”, recalca el experto de Schroders. 

Además, desde el equipo de Portocolom AV se concreta que “los mercados de carbono suponen una herramienta por la cual los países y empresas que han excedido sus derechos de emisión (es decir, han emitido más de lo que debían) pueden comprar a terceros países derechos sobrantes o realizar proyectos para la reducción de emisiones”, por lo que explican que en la cumbre se han establecido reglas sobre el comercio internacional de carbono, que aportan claridad a las empresas, en un mercado que estaba creciendo de manera descontrolada.

Así, se concreta una revisión anual de los planes de reducción las emisiones de gases de efecto invernadero de cada país (NDC) y cada uno deberá revisar sus planes con carácter anual, de cara a la COP27 de 2022 en Egipto.

La sorpresa de Glasgow: el acuerdo entre EEUU y China

El equipo de Portocolom AV explica además que una gran sorpresa de la conferencia fue fue el acuerdo de los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo para trabajar juntos. “Estados Unidos tuvo que dejar de lado otros problemas actuales con China, incluidos los problemas humanitarios. Más específicamente, el tratamiento actual de los uigures étnicos de China”, indican sus expertos. 

La reducción de emisiones, ¿una decisión pospuesta para la COP 27?

Aunque la reducción de emisiones haya sido el punto clave, y que de hecho se ha reflejado ya en respuestas de la empresas y los mercados, lo cierto es que esos compromisos que se quieren adquirir de cara a 2030 se han dejado más bien para la próxima conferencia. 

Asi lo indica Andy Howard, indicando que “está claro que, si se observan las promesas que hay actualmente sobre la mesa, todavía están muy lejos de lograr el objetivo de contener el calentamiento global a unos 1,5-2 grados a largo plazo. Tenemos que reducir las emisiones muy rápidamente para alcanzar ese objetivo”. 

Y añade: “En general, parece que se han dado algunos pasos adelante en ciertas áreas, y sin duda se ha aportado un impulso positivo, pero probablemente más débil de lo que muchos esperaban en un principio”. 

“La COP26 ha dejado un sinfín de acuerdos, compromisos, pactos y alianzas, en su mayoría no vinculantes, por lo que nadie asegura que se vayan a cumplir. Próxima parada, la COP27 de Egipto. Tenemos un año por delante para que promesas y pactos se materialicen, y que el cambio climático siga ocupando un lugar prioritario en las políticas de gobiernos y empresas”, adjuntan desde el equipo de la agencia de valores Portocolom AV. 

Además, y debido a que en Glasgow se ha reconocido por primera vez que los países afectados por eventos climáticos catastróficos recibirán ayudas, este será uno de los puntos clave a estudiar en la próxima cumbre climática, la COP27. 

“Próxima parada, la COP27 de Egipto. Tenemos un año por delante para que promesas y pactos se materialicen, y que el cambio climático siga ocupando un lugar prioritario en las políticas de gobiernos y empresas”, insisten desde Portocolom AV. 


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