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EEUU ha destruido casi todo el empleo creado tras la crisis de 2008

Aproximadamente, 21,4 millones de empleos han sido destruidos en tan solo dos meses, eclipsando los 22,4 millones de empleos creados tras la gran recesión de 2008

19 DE mayo DE 2020. 13:54H Funds&Markets

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Los efectos del coronavirus en el mercado laboral han provocado una crisis sin precedentes. Aproximadamente, 21,4 millones de empleos han sido destruidos en tan solo dos meses, eclipsando los 22,4 millones de empleos creados tras la gran recesión de 2008. En comparación, en esta última crisis, se destruyeron 8,5 millones de empleos en 25 meses, durante período comprendido entre febrero de 2008 y febrero de 2010.

Las consecuencias de la crisis en los distintos sectores también es muy distinta en esta ocasión. Mientras que en la crisis de 2008 la pérdida de empleo estuvo repartida entre el sector manufacturero y la industria de servicios, la actual pérdida de empleo se concentra en el sector servicios con un 84%. Así, los sectores más afectados son el transporte y el almacenamiento, los servicios profesionales y comerciales, el comercio mayorista y minorista, el ocio y la hostelería y la educación y la salud. Como consecuencia, la tasa general de desempleo aumentó de 3,5% en febrero a 14,7% en abril de este año.

"Sin embargo, el mayor riesgo derivado del shock del mercado laboral estadounidense no es tanto el aumento del desempleo en sí mismo, sino más bien la posibilidad de que la evolución del mercado laboral durante la crisis traiga consigo consecuencias permanentes, provocando un aumento del desempleo estructural", Agnieszka Gehringer, analista senior de Flossbach von Storch Research Institute.

Otro problema

La ley de alivio económico de 2,2 billones de dólares conocida como CARES, promulgada por el gobierno de los Estados Unidos en marzo, elevó los beneficios de desempleo a niveles nunca vistos desde la creación del programa de seguro de desempleo en la década de 1930. Esto supone un extra de 600 dólares por semana a los beneficiarios de las prestaciones por desempleo. 

Esta medida es bastante más generosa que los 25 dólares adicionales aportados durante la crisis de 2008. Se espera que la medida finalice el 31 de julio, pero el Congreso podría ampliar el plazo, ya que es poco probable que la crisis se supere para entonces y la campaña electoral a la presidencia se acerca.

"Teniendo en cuanta la combinación de los dos elementos principales que actualmente impactan en el mercado laboral, las medidas de cierre y la generosa prestación por desempleo, es probable que el mercado laboral se desplace a un nuevo estado con una tasa de desempleo muy elevada. El impacto sobre los salarios es, a priori, incierto. Pero, vista la generosidad de los beneficios de desempleo, es de esperar que los desempleados estén poco incentivados para buscar trabajo y, por lo tanto, no crearán presión a la baja en los salarios. Incluso si los pagos semanales adicionales de 600 dólares acaban, nuevas medidas, como el aumento del salario mínimo, evitarían que el nivel salarial caiga por debajo de su elevado nivel", añade la experta, que asegura que es posible que en agosto tengan que reducir las prestaciones por desempleo para incentivar la búsqueda de trabajo.

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