bolsas y mercados

El ataque controlado y el ataque sin control en los mercados

Stefan Rondorf, Senior Investment Strategist, Global Economics & Strategy, de Allianz Global Investors, analiza el esquema actual de los mercados.

22 DE junio DE 2018. 11:22H Víctor Ranera

image_content_44860_20180622113316.jpg

Lo mismo vale en el campo de fútbol que en el campo de las inversiones: Para Stefan Rondorf, Senior Investment Strategist, Global Economics & Strategy, de Allianz Global Investors, la clave ahora "está en encontrar el justo equilibrio entre ataque y defensa. Así lo constatamos en el primer partido de la selección alemana, actual campeón del mundo de fútbol, en el Mundial 2018". Según hemos visto estos días, encontrar ese equilibrio "también se les da bastante mejor a unos agentes políticos y económicos que a otros".

Últimamente han destacado por su habilidad en este sentido los principales bancos emisores: las medidas que han anunciado, encaminadas a normalizar la política monetaria, no han provocado trastornos de consideración en los mercados de capitales. El banco central estadounidense, la Reserva Federal, se plantea acelerar el ritmo de incremento de los tipos de interés en el transcurso de este año y durante el año que viene. El Banco Central Europeo (BCE) ha aclarado que, salvo que la situación cambie, su programa de compra de bonos terminará a final de año. Al mismo tiempo para tranquilizar a los que pudieran inquietarse por la noticia, ha anunciado que mantendrá intactos los tipos de interés actuales al menos hasta verano de 2019. A esto podríamos denominarlo "un ataque controlado. Así, el BCE asegura para la zona euro tipos cero o incluso negativos, aún durante más de un año", señala el experto.

En cambio, en la política económica global asistimos a un ataque sin control: el conflicto comercial entre EE. UU. y China pasa a la segunda y la tercera rondas. Después de imponer aranceles a las importaciones de acero, aluminio y productos de alta tecnología, el presidente de EE. UU., Donald Trump, quiere echar más leña al fuego: ha ordenado a sus responsables de comercio que preparen una lista de productos importados de China por valor de 200.000 millones de dólares para gravarlos con un arancel del 10%.

Dado que en un conflicto comercial solo puede haber perdedores, la inflación se eleva y el crecimiento se frena, los mercados de acciones reaccionan con gran rechazo a este enfrentamiento, no solo dentro de EE. UU. y China, sino también en las economías orientadas a la exportación, como las de la zona euro y Japón. Frente a estos movimientos, el segundo ataque político sin control de estos días, es decir, la disputa en el seno del Gobierno alemán, tiene de momento un papel meramente secundario.

En los proyectos europeos acordados por Francia y Alemania en ámbitos como Defensa y Presupuesto de la Unión podría haber un rayo de esperanza; sabremos más al respecto tras la cumbre de la UE de finales de junio, concluye Rondorf.

BMO Global AM: "El activismo accionarial ha vivido una evolución muy clara en los últimos años"