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“El ciclo crediticio que comenzó en 2010 puede haber terminado"

Hablamos con Torsten Hinrichs, COO de Scope Group y Managing Director de Scope Ratings GmbH

06 DE octubre DE 2019. 00:00H Patricia Malagón

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2019 está llamado a ser el año del final de ciclo económico y por eso, las agencias de calificación como Scope Ratings cobran un papel más relevante si cabe. Por eso, Torsten Hinrichs, COO de Scope Group, analiza los riesgos que enfrenta el mercado y cómo se pueden combatir.

Con el final del ciclo económico cerca y una posible recesión el próximo año, ¿las agencias de calificación cobran un papel más importante?

Hay opiniones divergentes sobre esta cuestión. El número de solicitudes de rating aumenta cuando las perspectivas económicas son menos prometedoras. De hecho, hemos recibido más peticiones para calificar que nunca.

Sin embargo, independientemente del clima económico, el papel de una agencia de calificación crediticia (ACC) debería seguir siendo en gran medida el mismo. Al igual que diversificamos nuestras revisiones considerando tantos factores como sea posible.

¿Por qué es útil contar con el papel de las agencias en el actual escenario?

La necesidad de que los inversores revisen sus carteras con la debida diligencia es más importante que nunca. Estas revisiones pueden ciertamente mejorarse mediante el uso de una agencia de calificación crediticia que sea capaz de ofrecer una opinión transparente basada en los datos disponibles más actualizados.

A las agencias se les achaca que no vieron venir la crisis de 2008, ¿cuáles son los motivos y cómo se ha logrado recuperar confianza?

El sector de las agencias de rating no vio la erosión de la calidad de ciertos productos de inversión que condujo a la crisis de 2008. Para entonces, muchos inversores habían llegado a depender en gran medida de las agencias de calificación crediticia y muy pocas vieron venir la tormenta.

La confianza sólo puede recuperarse si las agencias están dispuestas a demostrar que han aprendido del pasado. Históricamente, casi siempre ha habido un cambio en la forma en que operan las ACC tras una importante crisis financiera.

El sector inmobiliario es uno de los que más afectados se vio durante la crisis y poco a poco ha ido recuperándose, ¿cómo está el rating?

Por un lado, el sector inmobiliario comercial está en una situación estable. El mercado inmobiliario comercial español ha experimentado una fuerte mejora gracias a la recuperación económica desde finales de 2013. Los volúmenes de transacciones, las tasas de ocupación, los alquileres, los rendimientos y, posteriormente, la valoración de los activos mostró una evolución positiva desde finales de 2013. Se espera que la falta de oferta haga subir las rentas fuera de las ubicaciones de los distritos financieros (CBD por sus siglas en inglés) en 2019, pero la compresión del rendimiento llegó a su fin, especialmente con el aumento de los tipos de interés que se prevé en el futuro.

Por otro lado, en el caso de los inmuebles residenciales, también presentan una perspectiva estable, aunque con signos de sobrecalentamiento en Madrid y Barcelona. El panorama es algo diferente en el caso de los inmuebles residenciales con stock inmobiliario en ciudades clave y en zonas turísticas.

Actualmente, ¿en qué activos percibe más riesgos Scope Ratings?

Todos los sectores presentan desafíos y oportunidades. Por ahora, parece más probable que este año se produzca una desaceleración en lugar de una recesión absoluta.

¿Dónde se encuentran las mejores calificaciones para invertir?

Todos los activos ofrecen potencial y riesgo. Al observar cualquier activo, es importante recordar que una calificación crediticia es una opinión proporcionada para ayudar a los inversores a tomar decisiones mejor informadas, basadas en última instancia en sus propias investigaciones, que pueden incluir el análisis de una agencia de calificación crediticia.

Dentro de la renta fija, ¿qué es más recomendable apostar por la deuda corporativa y los bonos corporativos o por los bonos soberanos?

En ambos casos, una inversión requiere una sólida comprensión de las circunstancias actuales y de qué sucederá en el futuro. Para lograr la opinión más previsora, Scope emplea un enfoque ascendente (bottom-up), mediante el cual se evalúan los activos no sólo por los datos, sino también por los factores regionales que contribuyen a ellos.

La deuda tanto privada como pública es uno de los grandes riesgos que aparecen, ¿cómo puede afectar en el largo plazo?

En cuanto a la regulación de la renta fija y de las calificaciones, hasta donde sabemos, no hay cambios. Las calificaciones externas siguen siendo un elemento clave a efectos normativos para el enfoque normalizado, tanto para los bancos (Regulación de Requerimientos de Capital CRD 4-CRR), como para las aseguradoras (Solvencia II). Una cuestión importante es la utilización de una gama más amplia de calificaciones crediticias de Instituciones Externas de Evaluación de Crédito (ECAI por sus siglas en inglés), que incluye a agencias europeas como Scope.

En renta variable, ¿qué tiene mejor calificación?

Las acciones suelen depender del clima dentro de su industria. Scope ha publicado recientemente el informe Perspectivas Corporativas 2019 que analiza los 11 sectores que seguimos de cerca. Nuestro informe de perspectivas ofrece información sobre las industrias que probablemente se enfrentarán a desafíos en los próximos meses.

Ante el escenario incierto que se aproxima, ¿qué les recomienda a los inversores?

En general, creemos que el inusualmente fuerte ciclo crediticio que comenzó en 2010 puede haber sobrepasado su punto álgido.

En este sentido, vemos que el riesgo de crédito se acelera especialmente para el sector de la aviación. La volatilidad de los precios de los combustibles, la intensa competencia y la ralentización del crecimiento de los pasajeros están ejerciendo presión sobre la calidad crediticia, especialmente de los transportistas más pequeños y menos diversificados. La brecha en la solvencia de los grandes operadores aéreos y de las compañías aéreas más pequeñas se ampliará aún más.

También vemos riesgo de crédito en el sector retail o de ventas al por menor. La rentabilidad reducida para los minoristas vulnerables al crecimiento del comercio electrónico y/o que operan en países con alta penetración del comercio electrónico, conduce a un deterioro general de las métricas de crédito. El deterioro de la calidad crediticia será desigual en todo el sector.

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