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El coronavirus evapora 10 millones de empleos en 2 semanas en EE.UU.

La pandemia de coronavirus está destruyendo empleo de manera acelerada. En la última semana 6,6 millones de personas se han apuntado a las listas del paro en Estados Unidos, el mayor número de peticiones por desempleo en 7 días.

03 DE abril DE 2020. 07:30H Cristina Rodríguez ( Nueva York)

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A esto hay que que añadir otros 3,3 millones de personas la semana pasada. Estados Unidos tiene el mayor número de casos confirmados de COVID-19, con más de 245.000 personas infectadas y más de 6.000 muertos.

Según el Departamento de Trabajo, las solicitudes iniciales de beneficios estatales por desempleo aumentaron en 3.341 millones hasta los 6.648 millones ajustados estacionalmente para la semana que terminó el 28 de marzo. Eso fue el doble del máximo histórico anterior de 3.307 millones establecido en la semana anterior.

Esto refuerza las opiniones de los economistas de que el auge de los datos de empleo más largo en la historia de Estados Unidos probablemente terminó en marzo. Con la mayoría de los estadounidenses ahora bajo algún tipo de confinamiento, se espera que las peticiones por desempleo aumenten aún más.

Un estudio publicado por la Reserva Federal de Saint Louis estima que el desempleo podría llegar a los 47 millones de personas, o el 32% de los trabajadores, lo que representaría la tasa de paro más alta desde la Gran Depresión que fue del 24,9%.

El gobierno comunicó, además, que los despidos relacionados con el COVID-19 abarcan a una amplia gama de industrias, incluidos los servicios de alojamiento y alimentación, atención médica y asistencia social, industrias manufactureras, comercio minorista, comercio mayorista e industrias de la construcción.

Con estos datos, muchos hablan ya de recesión y la recuperación de la economía más grande del mundo dependerá de la evolución de los contagios y la cantidad de ayuda que el gobierno inyecte al país. El presidente de la Fed de Dallas, Robert Kaplan, comentó que la “economía ya está en una contracción severa”. 

Por su parte el presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, Neel Kashkari comparó la situación actual y las previsiones para los próximos meses con lo que pasó durante la crisis financiera de 2008. “En ese momento millones y millones de estadounidenses perdieron sus empleos, y llevó más de una década volver a unir el mercado laboral”, dijo. Espera que las las medidas del gobierno federal eviten tantos despidos como entonces. 

De los 2,2 billones de dólares aprobados como estímulo fiscal para hacer frente al COVID-19, 350.000 millones están destinados a las pequeñas empresas afectadas por la pandemia. Las medias extraordinarias de la Reserva Federal también ayudarán a estas compañías a resistir el avance del virus. Y es que este sector es de los más afectados. Las pequeñas empresas se han visto obligadas a despedir a sus trabajadores debido al cierre de negocios por causa del coronavirus y el confinamiento en el país. Para ayudar a estos empresarios el gobierno federal comenzará a proporcionarles hasta 10 millones de dólares a partir de hoy. Los funcionarios del gobierno prevén una demanda exorbitante de la ayudas y han indicado a los ejecutivos de Wall Street que posiblemente necesitarán decenas de miles de millones de dólares más para satisfacer las necesidades de financiación de la comunidad de pequeñas empresas.

Se espera que el Servicio de Impuestos Internos del país (IRS) realice aproximadamente 60 millones de pagos de depósito directo a mediados de abril, pero los cheques en papel que se pueden cobrar en efectivo tomarán mucho más tiempo. En concreto algunos de los pagos no llegarían hasta dentro de 20 semanas. Lo que sí que está claro es que primero recibirán los cheques los estadounidenses con ingresos brutos más bajos.

¿Acuerdo para producir menos crudo?

Otro de los problemas derivados del coronavirus es que el precio del petróleo está en mínimos. El Brent por debajo de los 30 dólares el barril y el West Texas por debajo de los 22 dólares. 

La guerra entre los principales productores Arabia Saudí y Rusia no ha hecho sino aumentar esta crisis del crudo.

El presidente Donald Trump ha dicho a través de su Twitter que ha negociado un acuerdo con ambos países para recortar la producción y detener la caída del precio del petróleo en medio de la pandemia mundial de COVID-19, aunque no ha adelantados los detalles sobre cómo se hará dicho el recorte. Trump espera una reducción de “aproximadamente 10 millones de barriles”, que podría llegar a los “15 millones de barriles”, según sugirió el presidente de EE.UU. Las empresas petroleras subieron casi un 25% en Wall Street tras el tuit de Trump.

Pero ni Rusia ni Arabia Saudí han confirmado esto y algunos analistas creen que el comentario de Trump podría haber sido prematuro.

Además, para tratar esta caída del precio del crudo, Donald Trump se reúne hoy viernes con varios CEOs de compañías petroleras estadounidenses en la Casa Blanca.

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