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El potencial oculto de una Meliá Hotels atascada en bolsa

Meliá es de los valores del Ibex que apenas consigue caminar en positivo en lo que llevamos de ejercicio. Y su realidad bursátil es más desalentadora si comprobamos su variación a un año. En los últimos doce meses se deja más de un 29 por ciento. ¿Qué es lo que penaliza a la hotelera? ¿Ha llegado el momento de fijarse en la compañía?

28 DE junio DE 2019. 16:03H economía, negocios y finanzas

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Aunque su último desempeño bursátil no habla bien de Meliá Hotels, lo cierto es que una mayoría clara de las recomendaciones que acumula la compañía son de compra. “Vemos oportunidades en empresas que pueden tener buenos resultados y que están baratas, como es el caso de Meliá”, asegura Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de atlCapital. Y lo cierto es que la compañía está entre las apuestas de más firmas de análisis. Pero, ¿qué es lo que ha castigado al valor?

Factores que presionan

En la última junta general de accionistas de la hotelera, su vicepresidente ejecutivo y consejero delegado, Gabriel Escarrer, reconocía una evolución en bolsa “extremadamente negativa” y la atribuía a la extremada volatilidad del mercado actual. Apenas se revaloriza un 1 por ciento desde enero. Son varios los factores con los que tiene que lidiar la compañía en el contexto actual, un entorno “volátil, incierto y complejo”, en palabras del propio Escarrer.

Y entre esos factores está la desaceleración del crecimiento global, pero también el efecto divisa, un Brexit aún sin solucionar, la inflexión del turismo en España ( tras la inflación artificial de demanda de los últimos cuatro por la inestabilidad al norte de África) y la particular situación en Cuba. No hay que olvidar que la administración Trump ha levantado el veto a que los estadounidenses reclamen bienes confiscados en Cuba a empresas extranjeras. Si estas solicitudes se producen, el sector turístico se vería seriamente afectado. Meliá, sin embargo, insiste en que no cuenta con bienes y en que su papel allí es de mero gestor.

Lo que gusta de Meliá

La hotelera es uno de los valores preferidos de GVC Gaesco para la segunda mitad del año. Les gusta su posición de liderazgo: primero en España, tercero en Europa y décimo octavo a nivel global, en un sector muy atomizado. Valoran que su modelo de negocio esté orientado a la resistencia al ciclo y que su crecimiento a futuro se dé bajo modelos poco intensivos en capital, de forma selectiva y en regiones beneficiadas por el dinamismo del mercado.

Además, su director de análisis, Víctor Peiró, ve interesante “que el canal de las ventas directas crece mucho en la compañía, ya supone más del 30 por ciento del total y se estima que alcanzará el 45 por ciento en cinco años”. Una venta directa que “le permite beneficiarse de menores costes”. La firma sitúa su precio objetivo para Meliá Hotels en los 10,8 euros y asegura que su cotización descuenta “un escenario totalmente pesimista del ciclo”.

Meliá, en la que la familia Escarrer controla un 52 por ciento y es accionista desde hace más de 60 años, es también una de las principales apuestas del fondo Horos Value Iberia. Les convence, entre otras cosas, el objetivo de la compañía de ir migrando a un modelo de bajo capital empleado (centrarse en la gestión sin ser propietarios). De hecho, la gestión ya supone cerca del 30 por ciento del Ebitda de Meliá Hotels. Como destaca en la última carta trimestral a los accionistas Javier Ruiz, director de Inversiones de Horos AM, “lo interesante de esta inversión radica en la valoración de sus activos hoteleros, muy superior a su capitalización bursátil actual, lo que nos permite llevarnos `gratis´ la gestión hotelera y lo que pueda aportar este negocio a futuro a la compañía”.

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