bolsas y mercados

Grecia puede hacer tambalear los mercados europeos, otra vez

El país griego se plantea rescatar su sistema bancario por cuarta vez en los últimos diez años debido a la alta morosidad. Un nuevo problema para el Viejo Continente

23 DE noviembre DE 2018. 10:28H Patricia Malagón

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El Brexit, Italia y ahora, de nuevo, Grecia. El país heleno está intentando salvar su sistema bancario, que sigue sin estar saneado. La mitad de los prestamos concedidos son de baja calidad y la morosidad está disparada y puede hacerlo más. De hecho, este es el principal escollo que evitar la recuperación de la economía griega. Desde el Banco de Grecia están trabajando para dar una solución a esto, ya que el país tendría muy complicado sobrevivir a otra crisis financiera cuando no ha superado la de 2008.

El gobierno asegura que está elaborando un plan para ayudar a los bancos a desprenderse de los préstamos incobrables. El Estado podría utilizar un colchón de efectivo de unos 24.000 millones para ayudar a los bancos, aunque esto podría violar las reglas de la Unión Europea, al tratarse de un país rescatado. Además, Grecia pretende elaborar un programa de protección de activos para sacar de alguna manera los préstamos malos del sistema. Aunque no plantean uns solución como la Sareb española.

El Índice de Bancos de la bolsa de Atenas ha perdido casi la mitad de su valor en 2018. Además, las entidades están recibiendo la presión de los supervisores para acelerar la reducción de los créditos de baja calidad de sus balances. Los fondos como Oceanwood, están convencidos de que los bancos no pueden limpiar sus libros sin perder una gran parte de capital.

Los bancos más grandes del país ya han sido recapitalizados tres veces desde el inicio de la crisis. El Estado ha destinado ya unos 50.000 millones de euros para mantener el sistema. A pesar de todo, no termina de ser suficiente para zanjar la crisis.

La espiral descendente de los bancos griegos se inició hace una década, cuando el país entró en la recesión más larga. Los prestatarios han sido morosos en masa desde 2008. El Estados además se fue a la quiebra y las entidades perdieron gran parte de las ganancias previstas por los bonos griegos.

A esto se une el problema de los bancos italianos, que son los mayores poseedores de deuda del país y se teme por un nuevo desplome del sistema. De hecho, a nivel europeo, las entidades han perdido un 25% en el año, pero en Italia la caída ha sido del 35% y en Grecia del 50%.

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