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¿Ha sido el BCE innecesariamente blando?

Para Nick Peters, gestor de fondos multiactivos de Fidelity, la actuación de la institución monetaria europea sigue siendo bastante laxa.

15 DE junio DE 2018. 09:28H Víctor Ranera

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El anuncio de que el QE se reducirá a 15.000 millones de euros mensuales en el cuarto trimestre ha sido más o menos esperado. La sorpresa ha sido que Draghi se haya pre-comprometido a no subir los tipos de interés hasta septiembre de 2019 como muy pronto (manteniendo los tipos sin cambios 'por lo menos durante el verano').

Esto es sorprendente por un par de razones, tal y como considera Nick Peters, gestor de fondos multiactivos de Fidelity. En primer lugar, el BCE pronostica ahora una inflación del 1,7% en todo 2018, 2019 y 2020. Para la mayoría, esto reuniría los requisitos para alcanzar su objetivo de 'cerca de, pero por debajo del 2%'. En segundo lugar, extrapolando la caída constante del desempleo que la zona euro experimenta desde hace años, la tasa de desempleo volverá a los bajos niveles de 2007 para cuando el BCE suba tipos por primera vez en este ciclo. 'Al menos'.

Draghi también ha sonado marcadamente negativo en los temas económicos, enfatizando los riesgos, la incertidumbre y la volatilidad del mercado financiero. Incluso ha dicho que las últimas previsiones del BCE, que muestran un crecimiento continuado por encima de la tendencia, se realizaron antes de recibir información negativa adicional. "La ralentización en los datos de la Eurozona a comienzos de este año es clara, pero parece una reacción exagerada por parte de un banco central del que esperaríamos más firmeza en su perspectiva a medio plazo", comenta el experto.

La respuesta instintiva de los mercados ha sido vender euros, lo cual puede ir a más. "La Eurozona no solo tiene que lidiar con una economía que ha llegado al máximo y tiene un desempeño inferior al de EE.UU., preocupaciones geopolíticas a medio plazo y precios más altos del crudo... ahora además puede que no llegue a tener tipos de interés positivos antes de la próxima recesión mundial, y entrar por tanto en esa recesión con muy poca munición”, concluye.

“En BME Growth se puede ganar mucho más del 100% con una empresa, pero también perder todo en otra"