bolsas y mercados

Las claves para entender el cambiante mercado de los bonos

En un momento en el que los bancos centrales como la Fed o el BCE se muestran cautos en este mercado, desde Schroders apuntan a que el contexto puede cambiar este año

30 DE abril DE 2021. 08:30H Alejandra Gómez

121b5e24031f17448995ced55d3547ab.jpg

Llevamos meses viendo mucho movimiento en los bonos estadounidenses. Esto ha que ha hecho que se disparen las alarmas y temores ante un posible escenario inflacionario y con ellas, el temor al tapering o la retirada de los estímulos por parte de la Fed, algo que al menos, el banco central ha desmentido por el momento y ha mantenido su política monetaria acomodaticia en su última reunión. 

De hecho, Bryan Petermann, Portfolio Manager de la gestora de fondos Muzinich & Co, señala por su parte que se espera que los tipos de interés “aumenten a lo largo de este año, aunque de forma más controlada que los agresivos movimientos observados desde mediados de enero hasta mediados de marzo”. 

Y aunque desde muchos ámbitos, incluidos desde los bancos centrales, se considere que los tipos subirán poco a poco y de la mano de una sólida recuperación post-covid, lo cierto es que desde Schroders alertan de que el mercado se está calentando. 


3 factores clave a tener en cuenta en el mercado de los bonos

David Knutson, responsable de Crédito Integrado de Schroders, explica que “los mercados de bonos se encuentran en un proceso de transición, y una incipiente disputa entre la Reserva Federal y los vigilantes de los bonos (inversores de bonos que toman posiciones contrarias a los bancos centrales) podría hacer que la situación se ponga interesante en 2021”. 


El mercado de los bonos está cambiando

Para el experto la primera de las claves es saber qué ha pasado con el mercado de bonos, que tal y como puntualiza, sus rendimientos subieron a gran velocidad ante los estímulos de EEUU. 

Y es que los “bonos del Tesoro de EE.UU. en el extremo intermedio y largo de la curva, los vencimientos a 10 y 30 años, registraron uno de los peores trimestres de la historia”. En el mes de abril sin embargo, estos se han recuperado, a pesar del repunte inflacionario y de forma inusual, “como muestra de estos sucesos un poco usuales, el rendimiento del Tesoro estadounidense a 30 años ha caído por debajo de la tasa anual de inflación de los precios al consumidor”, escriben desde Schroders. 

Fuente: Schroders

“El ligero "repunte" de la tasa de inflación se debe en gran medida a la recuperación desde el bajísimo nivel de hace un año en medio de la crisis del Covid-19. Sin embargo, en general, parece ser síntoma de una transición en los mercados y de las fuerzas que compiten entre sí. Los mercados de renta fija tienen un amplio margen para seguir agitándose en 2021”, adjunta le experto.

En el momento actual, los rendimientos de los bonos han empezado a caer, algo que según Schoroders "sugiere que hay tendencias a más largo plazo en juego, que existían antes de la pandemia y que continuarán después”. 


Los préstamos bancarios, indicador clave de evolución económica

Tal y como expresan desde la gestora, los resultados en los mercados van por delante de los de la economía real, y además, la banca de inversión se está comportando mejor que la banca comercial. 

"Como han demostrado los últimos resultados, Wall Street va por delante de Main Street (o la economía real), y la banca de inversión se está comportando mejor que la banca comercial. Los reguladores quieren que esto cambie y utilizarán herramientas políticas para intentar que así sea”, considera Knutson. 

Y es que la demanda de prestamos a día de hoy no es alta y las entidades de todo el mundo tienen exceso de liquidez, por lo que para ellos generar márgenes atractivos en los nuevos préstamos. 

“Ahora mismo hay más de 5 billones de dólares en las cuentas de los hogares o consumidores porque la gente no ha podido gastar. La idea es que una vez que comiencen a gastar, eso favorezca la inflación”, indican y añaden: “Los mercados de bonos corporativos se benefician de la liquidez y del contexto político, ya que los gobiernos han desincentivado a los bancos para que ejecuten los préstamos dudosos”. 

“Durante gran parte del año pasado, los tribunales de quiebras ni siquiera se reunieron. Es probable que los impagos sigan siendo bajos. Algunos de los efectos negativos de la pandemia no se han asimilado aún, dejando a los bancos con una masa de activos algo deteriorada. Esta tendencia se alargará más tiempo del previsto y, en cierta medida, frena a los bancos a la hora de avanzar y suscribir nuevos préstamos”, concretan. 

Y es que para la gestora, un repunte de los préstamos sería probablemente un precursor necesario para un aumento más sostenido de los rendimientos.


La Fed vs los vigilantes de los bonos 

Parece que, según el entendido, continuaremos viendo los cambios demográficos y la globalización siguen anclando los rendimientos de los bonos a la baja, aunque habrá periodos esporádicos de subida. 

“Será especialmente interesante ver cómo se desarrolla la disputa entre la Reserva Federal (Fed) y los vigilantes de los bonos. Este año, mientras que la Reserva Federal insiste en el mensaje de que todo está en calma y que la inflación es momentánea y episódica, los vigilantes de los bonos se lanzarán al ruedo, hablando del riesgo de inflación y empujando los rendimientos al alza. Y, como en el primer trimestre, habrá momentos de pánico”, considera. 

"Es probable que veamos fusiones y adquisiciones, las cuales, cada vez están siendo más utilizadas para impulsar el valor para los accionistas", apunta el experto, debido a que los mercados de crédito están muy preparados, hay gran cantidad de demanda y emisiones, las agencias de calificación son flexibles y permitirán que aumente el apalancamiento".

"En los mercados de crédito con calificación baja A y alta BBB es donde más probablemente se verán fusiones y adquisiciones financiadas con deuda", aclaran.

MIFL: "En estos momentos estamos más sesgados a Europa por las valoraciones"