martes, 13 noviembre 2018
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Mercados

Las tres temáticas de los mercados europeos

Tom Stubbe Olsen, fundador de Mensarius AG y gestor de la estrategia European Value de Nordea Asset Management, repasaba las tres grandes temáticas para las bolsas.

29 de octubre de 2018. 23:30h Héctor Chamizo
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La posibilidad de que la guerra comercial se intensifique

La inestabilidad de las relaciones entre EE. UU. y sus socios comerciales de todo el mundo ha dominado los titulares y ha afectado a los mercados. Los aranceles se traducirán en unos precios de producción más elevados y además ejercerán una presión alcista sobre la inflación.

Una tendencia que empieza a cobrar forma en este convulso contexto es el regreso de la inflación. Los precios de las materias primas muestran una tendencia alcista desde hace ya algún tiempo, las empresas han empezado a registrar unos precios de producción más elevados y las valoraciones de los activos financieros han empezado a descontar las previsiones de aumento de la inflación. No obstante, sigue siendo una incógnita hasta qué punto llegará la tasa de inflación. Sin embargo, resulta evidente que la mayoría de las empresas debe ahora hacer frente a un aumento de los salarios y del coste de las materias primas. Asimismo, la posibilidad de que se implanten más aranceles como consecuencia de una guerra comercial impulsaría aún más sus precios de producción.

La importancia del poder de fijación de precios

Cuando la tendencia de la inflación se revierta, el poder de fijación de precios será un factor fundamental para que las empresas puedan generar una rentabilidad sostenible y unos beneficios sólidos. La agresividad de las políticas monetarias había reducido la importancia del poder de fijación de precios, dado que la expansión de los múltiplos ha tenido más peso que los beneficios en la evolución de los precios de las acciones. Resulta poco probable que los múltiplos continúen expandiéndose en un contexto de ligeras subidas en los tipos de interés, por lo que creemos firmemente que el poder de fijación de precios (y el de generación de beneficios) constituirá el principal catalizador de los precios de las acciones de cara al futuro, máxime si tiene que contrarrestar una cierta contracción de los múltiplos de valoración.

Un entorno ligeramente inflacionista también resulta positivo para las empresas que cuentan con poder de fijación de precios, dado que los precios tienen un efecto positivo sobre los ingresos y permiten mantener o incluso expandir sus márgenes. Este efecto se verá con claridad en varios sectores y cadenas de valor, donde distinguiremos entre las empresas con capacidad para repercutir la inflación de los costes, y defender así sus márgenes de beneficios, y las empresas que sufrirán presión sobre sus beneficios.

El Gobierno italiano presenta sus presupuestos

La renta variable y la renta fija italiana experimentaron una gran caída el 28 de septiembre, después de que el Gobierno populista del país transalpino anunciase sus presupuestos y sus objetivos presupuestarios para 2019. Los inversores están preocupados por la estabilidad presupuestaria del país y por su elevado nivel de endeudamiento como porcentaje del PIB. La deuda italiana es la segunda más alta de la zona euro, después de Grecia.

La coalición, entre el Movimiento 5 Estrellas y La Liga, que gobierna el país se ha comprometido a incrementar el gasto social y a rebajar impuestos. Con estas promesas, el Gobierno italiano amplía el déficit presupuestario del país, acercándolo al límite del 3% del PIB fijado por la UE. El objetivo de déficit para 2019 es del 2,4% del PIB (el triple de lo que el gobierno anterior había planeado), lo que sugiere que los nuevos líderes italianos intentan mantener las promesas electorales con las que llegaron al poder. El anuncio de los presupuestos impulsó el rendimiento de la deuda pública italiana a diez años desde el 2,8% hasta el 3,3% (a 2 de octubre de 2018), mientras que el diferencial con el Bund alemán — que mide la percepción del mercado por la deuda italiana — se disparó desde su nivel mínimo en el 2,3% a finales de septiembre hasta un 2,9% (a 2 de octubre de 2018). Junto con los bonos, las entidades financieras y los bancos italianos han sido los que más han acusado el golpe. Los presupuestos de Italia para 2019 fueron remitidos para su aprobación a la Comisión Europea, que los rechazó el martes 23 de octubre. Italia dispone ahora de tres semanas para presentar unos presupuestos revisados sobre los que la Comisión deberá pronunciarse también en un plazo de tres semanas, por lo que el conflicto presupuestario podría prolongarse hasta principios de diciembre.

En la actualidad, Italia se considera más bien un caso idiosincrásico. Sin embargo, dado que este anuncio sitúa al país transalpino —uno de los mayores prestatarios gubernamentales de la zona del euro— camino de colisionar con la Unión Europea, no podemos subestimar la repercusión que podría tener.