miércoles, 17 julio 2019
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¿Qué armas tiene China para amortiguar el impacto comercial?

La imposición de nuevos aranceles ha saltado por los aires el clima de calma tensa que dominaba en los últimos meses la relación entre EE.UU. y China, a la espera de que fructificasen sus negociaciones comerciales. El recelo y la volatilidad han regresado. EE.UU. tensa la cuerda pero el gigante asiático no se queda atrás, ¿qué armas tiene para defenderse?¿cuál es su capacidad de respuesta?

17 de mayo de 2019. 00:01h Rocío Arviza
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El presidente Trump se dice cansado de esperar y por eso ha vuelto a poner en marcha la maquinaria de presión de la que más hace gala desde su llegada a la Casa Blanca: su actividad en Twitter. Dicho y hecho. Hace justo una semana entraban en vigor los aranceles a productos chinos que se habían mantenido “aparcados” a la espera de que diesen frutos las discusiones comerciales: gravámenes sobre 200.000 millones de dólares de importaciones procedentes del gigante asiático. “Dado que los mercados están cotizando cerca de máximos históricos y la Fed está desarrollando una política crecientemente acomodaticia, Trump tiene la oportunidad de jugar duro con China a expensas de los mercados financieros”, subraya Mati Greenspan, analista senior de eToro.

La respuesta de China

La potencia asiática no se ha quedado de brazos cruzados: impondrá a partir del 1 de junio aranceles sobre productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares. No es para menos porque, según Bryan Collins, responsable de renta fija asiática de Fidelity y gestor del FF Asian High Yield Fund, para China, las consecuencias de este nuevo arancel del 25 por ciento sobre varios de sus productos “deberían recortar el PIB del país entre 1 y 1,1 puntos porcentuales durante los próximos 12-18 meses”.

Collins cree que las últimas represalias comerciales de la administración Trump “probablemente obliguen a China a mirar hacia su mercado interno para mantener la estabilidad social y económica, lo que posiblemente se traduzca en más medidas específicas de relajación”. En este sentido recuerda que, recientemente, la Asamblea Popular Nacional de China confirmaba que continuará con su apoyo monetario y presupuestario, junto con iniciativas para impulsar la demanda interna.

Capacidad de respuesta de China

“China tiene capacidad para actuar y amortiguar el impacto de la guerra comercial con políticas específicas y el agravamiento de la guerra comercial les dará más razones para mover ficha”. Así de contundente se muestra George Efstathopoulos, co-gestor del Fidelity Global Multi Asset Income Fund. Y la razón es que ve al gigante asiático más preparado que en 2018, ya que está estimulando su economía con medidas presupuestarias y monetarias.

“Los diferenciales de los bonos corporativos del mercado interno se han estabilizado, mientras que los costes de la financiación externa se han relajado de forma significativa. Esta vez, el sentimiento negativo derivado de la escalada de la guerra comercial no coincide con una crisis crediticia”, subraya. Además, el gigante asiático también ha reforzado sus medidas de apoyo a las empresas privadas, que son clave para el crecimiento del PIB y el empleo en China. A partir de aquí, ¿qué podríamos ver?

A juicio de Efstathopoulos, “podríamos ver políticas que estimulen aún más la liquidez para las pequeñas y medianas empresas (...) y más medidas de tipo presupuestario, como rebajas de impuestos o tasas”, concluye.

La baza de la compra de bonos

De momento, China no ha citado en la actual fase de negociaciones con EE.UU la que muchos analistas consideran la “caja de Pandora”: su estrategia de compra de bonos de la primera potencia económica mundial. Hacerlo significaría tomar una postura más agresiva y, de momento, opta por subrayar su disposición a negociar. No hay que olvidar que China es uno de los mayores tenedores de deuda de EE.UU. , con más de un billón de dólares.

En el mercado se tiene claro que la opción de dejar de comprar deuda estadounidense se reservará hasta el final.