jueves, 16 agosto 2018
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¿Qué se puede esperar del mercado del crédito en Europa?

Antonio Ruggeri, experto en crédito europeo de SYZ Asset Management, explica por qué vuelve a ser un buen momento para invertir en deuda corporativa

03 de agosto de 2018. 12:00h Francisco Criado
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Tras más de un año y medio al alza, los mercados de crédito en euros han estado bajo presión durante la primera mitad de 2018. Han entrado en juego varios factores desde los cambios en las expectativas de política monetaria a los crecientes riesgos políticos y la desaceleración económica. Creemos que la mayoría de estos factores casi han desaparecido o se han debilitado durante los últimos seis meses ofreciendo una nueva oportunidad para mirar con interés los bonos corporativos y financieros denominados en euros.

Después de un impresionante comienzo de año, con los diferenciales alcanzando mínimos de hace varios años en todos los segmentos, los mercados de crédito han sufrido el impacto del cambio de expectativas de la política monetaria. De hecho, la sólida evolución económica llevó a los mercados a esperar un endurecimiento de la política monetaria tanto de la Fed como del BCE. El aumento de los tipos tuvo impacto en todos los activos de riesgo, pero las ajustadas valoraciones de los mercados de crédito aceleraron las ventas en esa clase de activo, especialmente en los segmentos de beta elevada como el high yield y los instrumentos subordinados.

A día de hoy, el riesgo de que se produzcan shocks hawkish inesperados es muy bajo, dado que el ciclo de subidas de tipos de la Fed ya está descontado y Draghi se reafirmó en su postura de cautela y apoyo. Los tipos libres de riesgo pueden subir, pero esto sería un revés para el regreso a la calidad experimentado hasta ahora, y tendría un impacto limitado en las valoraciones de los activos de riesgo.

De hecho, tanto el nivel de los diferenciales como el de la volatilidad a corto plazo están ahora por encima de su media a tres años y comparados con el pasado, la magnitud de la ampliación de este año está en línea con los episodios de correcciones de mercado posteriores a 2008.

Creemos que las valoraciones han mejorado de verdad, aunque no están en terreno barato todavía, y el riesgo de una reacción desordenada del mercado ha disminuido significativamente creando un entorno de mercado de crédito más atractivo.

Ciclo empresarial y fundamentales

Tras el rebote de mediados de febrero y marzo, los diferenciales de crédito se ampliaron porque los datos fueron más bajo de lo esperado: los principales indicadores de la eurozona comenzaron a desacelerarse desde diciembre del año pasado y los indicadores de sorpresa económicos se volvieron negativos. Esta tendencia continuó hasta mayo de este año, y provocó un desacoplamiento entre los diferenciales en EUR y en USD, ya que estos últimos apenas se movieron.

Los datos más recientes están apuntando a que el crecimiento se está estabilizando, en territorio de expansión, con los indicadores de sorpresa rebotando notablemente. Esto apoya nuestra visión de que la eurozona crecerá por encima de su crecimiento estructural a largo plazo en la segunda mitad del año.

Esto también se ha confirmado en los fundamentales de las empresas, ya que los resultados de las empresas europeas en el primer trimestre continuaron mostrando una mejora agregada de los márgenes, endeudamiento y ratios de cobertura. Las compañías han dejado de acumular deuda el pasado año, aunque al mismo tiempo han extendido el plazo de sus vencimientos, pero a un interés más bajo.