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“Ser mujer en un mundo de hombres como la bolsa me ha servido para crecer”

Lleva 32 años en el mundo de la bolsa pero confiesa la misma ilusión que el primer día. Mujer pionera en el trading en España, se enfrentó al crack del 87 a los pocos meses de empezar y, desde entonces, no ha parado de aprender. De su experiencia, de la llegada de más mujeres al mundo de la inversión y de su recién estrenada faceta como escritora hablamos en el Día de la Mujer con Margarita Rivas, trader y consejera de Magerit Valor Sicav.

06 DE octubre DE 2019. 00:00H Rocío Arviza

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32 años son muchos años, ¿cómo empezó como bróker en la Bolsa de Madrid? No era nada muy habitual para una mujer en aquella época, en 1987...

Entonces era estudiante de Psicología y entré a trabajar como becaria en una empresa pionera en España en el mundo de la bolsa. El director era el introductor del chartismo en nuestro país, Heinz Peter Tornes. Nos pidió a todos los becarios redactar un currículum manuscrito y, por lo que sea, me eligió a mí. Luego me enteré de que su suegro era grafólogo y analizó todas las escrituras. Algo debió ver en la mía. (risas)

El caso es que Heinz Peter Tornes me formó en el chartismo y el análisis técnico. Lo usábamos cuando nadie lo usaba entonces en España, algo que hoy en día no se concibe en ninguna Sociedad de Valores. Luego le ayudé a hacer el primer boletín de bolsa en español, el boletín ATV (Análisis Técnico de Valores). Pero es cierto que nunca me imaginé que iba a acabar en el mundo de las inversiones porque a mí me interesaba la psicología, la mente. Y me sigue interesando.

Caer en tópicos es un error pero, ¿ha tenido que demostrar más en el mundo de la bolsa por ser mujer?

El mundo financiero es muy difícil tanto para hombres como para mujeres. Es verdad que ser pionera en cualquier sector es complicado pero a mí me ha servido para crecer. Siempre me he movido en un mundo de hombres, he hecho el trabajo que se me encomendaba, sin plantearme mi condición femenina. Es cierto que ha sido difícil, pero nunca he usado el ser mujer en el mundo de la bolsa para hacerme la víctima, lo odio. Todas las dificultades que me encontrado, como digo, las he utilizado para crecer.

Ahora han cambiado mucho las cosas, hay muchas más mujeres...

Afortunadamente. El mundo cambia cada día y el financiero va muy deprisa. La mujer ha ido tomado conciencia en todos los sectores, aunque es cierto que el de la inversión sigue siendo un mundo dominado por los hombres. Tenemos que luchar contra ello nosotras, las mujeres. En el mundo del trading he sido pionera porque mi mentor hacia trading cuando en España no existía MEFF (Mercado Español de Futuros Financieros). Hacíamos trading con materias primas (cacao, café o petróleo...) en el mercado americano a través, por ejemplo, de Lehman Brothers u otros.

He leído que no pone stop loss, algo que muchos consideran una máxima del análisis técnico, ¿por qué?

Es así, soy profesional del mercado. No es que no ponga stop, si estoy fuera de la pantalla sí lo hago. Sin embargo, creo que los niveles de stop deben estar en la mente porque si los pones en la máquina o en el mercado te lo ven y los creadores de mercado van a cazarlo y a barrerlo. Pero esto solo lo puede hacer alguien que lleva muchos años. Antes de invertir, lo primero que uno tiene que saber en su mente es hasta dónde está dispuesto a perder.

¿A qué sistema propio de operativa ha llegado Margarita Rivas con toda la experiencia que lleva a sus espaldas?

Al de las tripas, al de la intuición. No creo en los sistemas. Para tomar una decisión de inversión hay que barajar un montón de variables y no todas son cuantificables. Yo miro el activo en el que voy a invertir, miro si su sector es el adecuado y después miro el gráfico porque es lo que me va a dar la entrada y la salida. Mi sistema se llama intuición. Mis gráficos son muy limpios, uso gráficos de velas, uso un indicador y el resto se llama intuición.

Hablando de experiencia, le tocó enfrentarse al famoso crack del 87 en el que el Dow Jones bajó un 22,6% en un día, ¿qué aprendió ese día?

Lo aprendes todo. Aprendes que todo se puede esfumar en un minuto y que el miedo es capaz de llevarte a situaciones extremas. Y aprendes que las decisiones no se pueden tomar con miedo. Ese día aprendí más psicología que en toda mi vida, aprendí todo sobre las emociones humanas que, al final, es lo que es la bolsa, más que valoraciones de empresas.

Toda su experiencia en la bolsa la ha plasmado en un libro que pronto verá la luz. En él pone frente al mismo espejo a la bolsa y a la vida, ¿no?

Es que la bolsa y la vida son un espejo. Tengo claro que tal y como te comportas en la bolsa te comportas en la vida. El libro (“A los hombres de mentira les vienen grandes las mujeres de verdad”) está inspirado en mis vivencias personales y profesionales en la bolsa, pero no es un libro sobre la bolsa. Habla de emociones, de sentimientos...y la protagonista es una bróker con una personalidad muy dual: fría pero sensible. Ha sido un reto difícil porque al escribir desnudas tu alma, pero estoy orgullosa del resultado.

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