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De profesión, emprendedor

El método LEINN (Liderazgo, Emprendedor e Innovación) llegó a España en 2009 de la mano de Mondragon Unibertsitatea donde se imparte en País Vasco, Valencia, Madrid y Barcelona. A estas dos últimas ciudades llegaron de la mano de Félix Lozano a modo de laboratorios de aprendizaje, denominados Teamlabs

23 DE noviembre DE 2019. 10:00H Carmen Muñoz

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Uno de los retos a los que se enfrenta el sistema universitario español pasa por conectar los conocimientos que se imparten en las aulas con el mundo profesional. Son dos mundos que se mueven a velocidades diferentes y ante los que la docencia, en ocasiones, se ve incapaz de adaptar las manera de trabajar en el mercado real. Precisamente, en el marco de este escenario es donde surge Teamlabs, un laboratorio de aprendizaje radical inspirado en el modelo finlandés que persigue romper las barreras existentes el ámbito académico y profesional. Con la metodología 'Learning by doing' (Aprender haciendo) este disruptivo título universitario comenzó a impartirse en España en el año 2009.

En sus edificios no hay clases, aulas ni profesores. En su lugar hay espacios ambientados donde los alumnos comienzan a desarrollar su proyecto desde el primer día y entrenadores que les guían en este camino. En base a ello, la decoración busca inspirar a la vez que transmitir un mensaje muy claro: "la experiencia empieza si buscas tu lugar, si te mueves, si cambias la perspectiva. Si te quedas quieto, no encontrarás nada". Desde el primer día, los estudiantes pasan a ser emprendedores y a vivir como tal", señala a DIRIGENTES el confundador y CEO de Teamlabs, Félix Lozano.

La idea pasa por formar a estos potenciales empresarios de tal modo que, cuando salgan al mercado laboral cuenten con aptitudes muy valoradas dentro del ecosistema empresarial como son la capacidad de trabajar en equipo, la resolución de problemas o la creatividad para moverse con holgura en un entorno cada vez más desconocido y cambiante. "Nuestros alumnos no salen como becarios que tienen que practicar en una empresa, sino que demuestran ante terceros que ellos ya cuentan con cuatro años de experiencia laboral en los que han estado haciendo proyectos reales y que tienen sus propios clientes, facturan, viajan por el mundo y se someten a lo que demanda la sociedad en este momento", añade.

De esta cantera han salido proyectos como Hemper. Esta marca de mochilas y complementos hechos a mano en Nepal por comunidades en riesgo de exclusión social se ha convertido en una sólida iniciativa que ya factura 800.000 euros anuales. Destaca también Nosctoc Biotech, empresa de bioagricultura dedicada a desarrollar soluciones naturales de fertilización y protección de cultivos. Detrás de ella se encuentra Enrique Cat, quien a sus 31 años ya despunta como uno de los talentos más prometedores de España.

Para el acceso a este título oficial considerado el único grado oficial en Emprendimiento en España se necesita, además de realizar Selectividad, una serie de cualidades que los candidatos tienen que demostrar en las entrevistas personales. Cuatro son las capacidades que evalúan antes de entrar. La primera de ellas es la capacidad para trabajar y relacionarse con los demás. Durante los procesos de evaluación de los proyectos se puntúa al equipo entero, por lo que uno de los principales requisitos para convertirse en LEINNer pasa por ser capaz de colaborar de manera conjunta. "Las instituciones de enseñanza hasta hoy trabajan con individuos y evalúan a individuos. Nosotros no hacemos eso. En Teamlabs aprueba o suspende el equipo", asegura Lozano.

En esta línea, el segundo aspecto que tienen en cuenta en el proceso de selección es la humildad. Un atributo imprescindible para que sean capaces de poder aprender y mejorar de los errores y que a juicio de Lozano, llega a ser más importante incluso que la nota académica obtenida. En Teamlabs buscan personas con ganas de transformar el mundo, pero que no se conforman con protestar, sino que quieren ser parte de la solución. Este sería el tercer atributo que miden en las pruebas de acceso y que se completa con su capacidad para esforzarse. Un aspecto para el que se tiene en cuenta, además del expediente, los proyectos en los que ha estado involucrado a lo largo de su vida como las aficiones o las actividades extraexcolares. En concreto, este último indicador sirve para cuantificar "las ganas del individuo de participar en la sociedad, así como la manera de canalizar su energía". En definitiva, buscan personas curiosas a las que les gusta aprender, que no tienen miedo a lo desconocido y, sobre todo, que se sienten cómodos navegando ante la incertidumbre.

Cada año se selecciona una media de 80 personas que comienzan a trabajar en equipos formados aproximadamente por 20 emprendedores guiados por entrenadores que les ayudan durante los cuatro o cinco años que dura esta formación. Un recorrido que se complementa con el Máster en Facilitación del Aprendizaje e Innovación, denominado LIT de un año de duración. Dichos títulos se encuentran avalados por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), organismo autónomo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

En España solamente se imparte en Madrid y Barcelona, ciudades cosmopolitas caracterizadas por un ambiente diverso y con mayor posibilidad de explotar el proyecto en cuestión. Sin embargo, a nivel mundial se engloba dentro del Mondragon Team Academy (MTA World, por sus siglas en inglés), una red internacional presente también en Corea del Sur, China o México -donde acaban de estrenarse- y que beben de esta misma filosofía.

Aunque se realizan algunos exámenes finales en las asignaturas básicas durante los primeros dos años, las pruebas de este tipo como tal no forman parte de esta metodología. El modelo de evaluación general individual recoge hasta un total de 120 criterios entre los que destacan, por ejemplo, un listado que recoja todos los contactos que ha conseguido cada LEINNer a lo largo de la duración de todo el programa o los libros leídos de los que ha podido extraer alguna lección vinculada a su proyecto empresarial hasta sumar 40 puntos. Destaca también la cifra de negocio. Cada integrante se enfrenta cada año a un nivel de facturación y beneficio. Así, tras haber finalizado el primer año tiene que haber facturado 2.500 euros y haber logrado un beneficio de 1.500 euros, de tal modo que al final del grado deben de haber acumulado un volumen de negocio de 15.000 euros por persona. Es decir, que un 'team company' formado por una media de 18 jóvenes deberá haber facturado al terminar los cuatro años un total de 270.000 euros.

El precio de este grado totalmente privado se sitúa en los 11.000 euros anuales. Esta cantidad que incluye la estancia en Finlandia o Berlín durante mes y medio el primer curso, Nueva York o San Francisco en el segundo año e India o China para los últimos cursos.

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