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¿Cuáles son los riesgos de la crisis de semiconductores?

Los fabricantes de vehículos ya han advertido de que la producción puede detenerse, aunque también hay otras industrias afectadas

09 DE septiembre DE 2021. 08:30H Mario Talavera

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Hasta los fabricantes de coches han empezado a deslizar que la crisis de semiconductores puede provocar un "gran impacto" sobre sus resultados, así como sobre su producción. Si bien la automoción no es el único sector afectado, el aviso a navegantes lanzado por Wayne Griffiths, el presidente de Seat, pone en alerta a todas las industrias que dependen de estos materiales.

Los semiconductores son aquellos materiales que pueden actuar como un conductor, de manera que la corriente eléctrica pase a través de ella, pero también deteniendo dicho paso. Por resumir, son los elementos que pueden encontrarse en los chips y que los hacen funcionar.

Por ello, los coches son de los principales afectados, junto con una larga lista de industrias. Cabe destacar otros sectores que también los usan, ya que desde las tarjetas de crédito o los smartphone necesitan este tipo de materiales para funcionar. El impacto puede prolongarse en el tiempo e influir en la marcha de la economía mundial.

Sin ir más lejos, el grupo tecnológico de seguridad Global G+D calcula que si se reduce un 10% la producción de tarjetas de pago podría desencadenarse la interrupción del servicio en ese sector. En último término, se podría provocar un daño muy significativo, dado que el suministro de efectivo o el de pagos electrónicos sufriría un efecto impredecible.

También la producción de tarjetas SIM se vería perjudicada. La empresa señala que "el entorno digitalizado actual opera en gran medida a través de canales electrónicos de comunicación y la disponibilidad de conectividad de extremo a extremo basada en tarjetas SIM de todo tipo es esencial".

Son solo algunos de los aspectos que sufrirían la escasez de semiconductores, aunque uno de los más preocupantes es el de la seguridad. La cuestión es que la ralentización en la producción de algunos productos puede requerir hacer un uso más racional, si bien otros resultan imprescindibles en el ámbito de la seguridad y la identidad digital.

Estos materiales tienen múltiples funcionalidades que desde G+D resumen de la siguiente forma: "Esta escasez afectará al entorno de la identidad personal ya que los chips, embebidos en las tarjetas de identidad (eID) y los pasaportes electrónicos nacionales, permiten la identificación de miles de millones de personas y proporcionan acceso a servicios públicos, atención médica u otros servicios importantes, como abrir una cuenta bancaria".

Por el momento, las autoridades políticas no han prestado atención al asunto, dado que se considera un problema meramente industrial. Sin embargo, materias como las transacciones de pago o la seguridad deben tener la mayor prioridad a la hora de recibir estos materiales, afirman desde G+D.

Para Ralf Wintergerst, CEO de esta empresa, "los pagos estables, son la columna vertebral de cualquier economía; la conectividad permite la comunicación y el intercambio de conocimiento y la identidad legal fiable es esencial para proteger los derechos de las personas".

Con todo, el dirigente de Seat apuntó en Múnich que la escasez actual puede resolverse a mediados del próximo año. Por su parte, Wintergerst defiende que su sector puede adaptarse a un entorno cambiante, aunque aboga por reducir la dependencia de los fabricantes de chips de fuera de Europa, que provocan cuellos de botella y aumentos de precio.

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