economia

Menos bancos pero más grandes: se aclara el panorama financiero

El gobernador del Banco de España cree que hay margen para que se produzcan más movimientos corporativos

09 DE octubre DE 2020. 08:38H Mario Talavera

ce1a04ac7600f92c1571499c3b37143b.jpg

Las noticias de fusiones, por más que las autoridades las pedían, han sido acogidas con sorpresa y optimismo por el mercado. Hasta ahora, la inesperada unión de CaixaBank y Bankia es la que va por un camino más sólido, dado que gran parte de los detalles ya están cerrados y queda por delante la aplicación de la hoja de ruta, que concluiría en la primera mitad de 2021.

Este primer movimiento parece haber alentado más fusiones en el mercado bancario. A medida que las cartas quedan sobre la mesa resulta más fácil emparejarse para las que quedan. A Bankia se la relacionó en su momento con Banco Sabadell, con una conversación "debajo de la mesa" en 2019 para unir los dos bancos en uno.

Las conversaciones no dieron sus frutos, de manera que Banco Sabadell continúa jugando sus propias cartas. El resultado es que Bankia integrará en el que será el mayor banco por activos en España, mientras que las opciones para la entidad catalana se reducen, sin que se pueda descartar la entrada de otros bancos extranjeros a través de Sabadell.

Según un informe reciente de Credit Suisse, con quien mejor podría congeniar la entidad que dirige Josep Oliu es con BBVA. El banco presidido por Carlos Torres ha quedado rezagado a la segunda posición en activos, por detrás de la que será la nueva CaixaBank. Por ello, para los analistas suizos tendría sentido la suma de Sabadell y BBVA para ganar tamaño, si bien "una hipotética fusión muestra una capacidad relativamente limitada para absorber los costes de integración y de morosidad".

En su momento, se pensó que BBVA podía acabar absorbiendo Bankia para consolidarse como líder en el mercado nacional. Las circunstancias parecen empujar a BBVA a considerar una fusión con Sabadell que, desde el punto de vista de Morgan Stanley, sería "positiva para el sector". La suma daría lugar a un banco de 605.000 millones de euros en activos, por debajo de los 650.000 de CaixaBank.

El que aún no ha aparecido en ninguna quiniela es Santander. El banco de Ana Botín está más diversificado internacionalmente, de modo que los beneficios que obtiene en España son la mitad de los que obtiene en su principal mercado: Brasil (2.900 millones frente a 1.585 millones). Es por ello que su consejero delegado, José Antonio Álvarez, descartó operaciones de su banco: "En Santander no estamos en eso ahora".

Junto a la consolidación entre Unicaja Banco y Liberbank, es de esperar que se produzcan otros movimientos entre otros pequeños bancos del panorama español. Uno de los más activos en el pasado fue Abanca, que ya entró en la puja por Liberbank.

De ese modo, el gobernador del Banco de España explicó que "todavía existe margen" para que haya más procesos de consolidación en el sector, puesto que aún quedan numerosas entidades que heredaron las antiguas cajas de ahorros. Pablo Hernández de Cos cree que las fusiones "pueden favorecer el fortalecimiento de las entidades y del sistema en su conjunto". Desde su punto de vista, este proceso de consolidación debe servir para evitar que se endurezcan las condiciones de crédito.

A pesar de ello, es evidente que la reducción del número de entidades también reduce la competencia y las opciones para los consumidores. Según se está configurando el sistema bancario español, quedarían un puñado de grandes entidades y una serie de bancos independientes de menor tamaño. Entre los grandes, CaixaBank, BBVA más algún otro y Santander, aunque en este último caso tampoco se puede descartar alguna noticia.

Cuatroochenta: "BME Growth será una vía más de financiación para la compañía"