martes, 15 octubre 2019
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Invertir en salud: España podría ser líder mundial

11 de abril de 2019. 15:20h Stefanie Claudia Müller
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Cuando en 2010 el entonces rey Juan Carlos I tuvo un tumor de pulmón, se trató en el Hospital Clínic de Barcelona, uno de los mejores hospitales públicos del país. Lo curaron rápidamente. Elías Campo, responsable de la investigación en este hospital, lamenta ahora que los propios españoles y los políticos no estén más abiertamente orgullosos de sus médicos.

El prestigioso científico no entiende que en España no se invierta más en ciencia: “Comparado con otros países, la inversión nacional que recibimos es mínima, podríamos ser uno de los primeros en Europa", admite Campo." Sin las becas y ayudas europeas todavía no seríamos nadie”. El catedrático de Economía Andreu Mas-Colell, presidente del Barcelona Institute of Science and Technology, reconoce que, además, no se paga mucho a los profesionales: “A nivel de salarios no podemos competir con centros científicos como Gran Bretaña o EEUU”.

Menos dinero, más profesionalidad

Los médicos españoles perciben de media 53.000 euros brutos anuales, lo que supone un 45% menos que sus homólogos franceses (96.000 euros) y casi un 60% menos que los médicos alemanes (125.000 euros) y británicos (129.500 euros). No obstante, los 129.000 euros de los médicos británicos quedan muy lejos de los 250.400 euros que perciben de media los estadounidenses. Estos datos han sido una de las principales conclusiones presentadas en el Informe de salarios médicos en España 2018, que ha sido elaborado por el portal de recursos para profesionales médicos Medscape con la participación de más de 526 doctores españoles de 25 especialidades.

Esto hace más o menos rentable el sistema de salud en España: “Además, muchos españoles tienen su seguro privado y no usan tanto el público para cuestiones de salud menos importantes, pero costosas, como las pruebas diagnósticas. Esto y los salarios no competitivos hacen que el sistema de salud en España todavía no esté en quiebra”, dice Campo. A pesar de esta situación en la aplicación de tecnología, tratamientos innovadores y ensayos clínicos, el país juega ya en la primera liga, aunque quizás pocos españoles sean conscientes de ello.

Barcelona se ha convertido en un hub de científicos internacionales

Gracias a la UE y su visión científica, Cataluña es hoy en día junto con Madrid la cuna de la investigación médica en España. Pero ningún centro español aparece entre los 10 primeros en los rankings internacionales, pese a que también muchos de los 83 millones turistas extranjeros que llegan al año a España son testigos del buen funcionamiento de sus hospitales. El país tampoco invierte mucho en marketing para que esto cambie, por lo que no es un lugar muy atractivo para talentos de la medicina. En Francia disfrutan del mejor sistema de salud en Europa, según la empresa de encuestas Numbeo, y junto con Alemania tienen los hospitales con más prestigio, pero también destacan países como Malta y Dinamarca. Y nos guste o no, también es porque el paciente paga más por ello.

Pero esto no es todo: “Nos falta, a parte del dinero, mejorar la transferencia de nuestras investigaciones a las empresas”, reconoce el valenciano Francesc Palau, director de uno de los mejores hospitales pediátricos en España, el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Seguramente también ayudaría si se trabajara más conjuntamente en una marca país en el sector de salud y no cada Comunidad Autónoma por su cuenta, como es el caso actual.

Los científicos de Cataluña piden menos política y más interés

Barcelona Global es una iniciativa de 193 empresarios, científicos y personas privadas que quiere despolitizar la economía y ayudar a dar a conocer los logros a nivel científico, cultural y empresarial en la ciudad. “Queremos reforzar la sociedad cívica”, dice su presidente, el hotelero Pau Guardans. Barcelona Global está también apoyado por el Barcelona Instituto de Ciencias y Tecnología presidido por Andreu Más-Colell. El exconseller de Economía de la Generalitat de Cataluña de 2011 a 2015 cree que hay que pasar ahora un poco de la política y hacer “business as usual”, a pesar de que ni a nivel nacional ni regional hay presupuestos aprobados para el mundo científico y se habla solamente de separatismo y de los juicios contra los líderes separatistas. Más-Colell, que ha sido también docente en la universidad de Harvard, promueve dentro de Barcelona Global una internacionalización de su ciudad, que es sede también del prestigioso Instituto de Salud global (ISGlobal).

La coordinadora para la parte “planificación urbana” dentro del ISGlobal, Carolyn Daher, ya es una referencia mundial en salud urbana. También está ubicado en Barcelona el ”European Molecular Biology Laboratory” que preside el científico inglés James Sharpe. El joven investigador explica por qué ha optado por Cataluña: “Barcelona no ofrece muy buenos sueldos en ciencias, como en el resto de España, pero junto con la calidad de vida que se tiene aquí disfrutamos como científicos de una gran libertad. Hay una comunidad de científicos de todo el mundo que hace que para mí sea un enorme honor poder seguir mi carrera profesional aquí”, dice Sharpe. El idioma de trabajo en casi todas estas instituciones no es el catalán o español, sino el inglés.

Sin La Caixa, muchos investigadores no podrían trabajar

La Fundación La Caixa es uno de los mejores promotores privados de proyectos sociales y científicos en Europa, que ha sacado ya 48 patentes al registro. Pero aun así, los 100 millones de euros de su presupuesto anual (545 millones de euros) que dedica a la investigación están lejos de los de las universidades americanas. -Gracias a instituciones como La Caixa y científicos valientes, la investigación biomédica tiene ya una larga tradición en Cataluña. “Lo que hace falta es hablar mejor de nuestra investigación para empezar a sentirnos orgullosos”, dice Joan Xavier Comella, director del Vall d’Hebron Research Institute, en uno de los mejores hospitales en España.

Comella cree que para que España dé otro salto más falta espíritu de capital riesgo: “En España se invierte todavía demasiado dinero en el sector inmobiliario porque es dinero de retorno rápido. Lo que no entienden los inversores y políticos españoles es que solamente la ciencia garantiza una economía sostenible a largo plazo. Alemania y Francia son los mejores ejemplos para ello, o EEUU”. El sistema de salud español, una mezcla del sector público y el privado, garantiza la segunda mayor esperanza de vida del mundo, sólo por detrás de Japón , y a un coste muy competitivo.

Un superordenador en parte dedicado a la salud

Mateo Valero es quizás uno de los personajes actuales más ilustres del mundo científico en España y quizás también uno de los más conocidos. No tiene miedo a hablar en inglés, aunque mantiene su acento español. Valero, que siempre suelta alguna broma en sus discursos, es el director del Barcelona Supercomputing Center (BSC) que ha sido también parte de la trama del último libro de Dan Brown “Origen”. El MareNostrum4, el superordenador más potente de España y el quinto más rápido de Europa con una potencia de 11.1 Petaflops (Floating Point Operations Per Second), sale en la trama del libro, al igual que la ciudad de Barcelona. Parte de su espacio, accesible a investigadores de todo el mundo, está reservado para la investigación biomédica y farmacéutica en España.

Gracias a las negociaciones de Valero, este superordenador ha podido ser ubicado en la antigua capilla de la universidad. “Lo que falta es que todo este conocimiento que tenemos gracias a estas investigaciones se pase al sector farmacéutico español como hace, por ejemplo, Alemania”, dice Campo, del Hospital Clínic. Sin embargo Valero sueña por el momento con algo diferente: Espera que el MareNostrum también forme parte de una película basada en el libro de Brown: “Es la mejor manera para promocionar hoy en día algo”, reconoce el científico, que no para de viajar por el mundo para crear alianzas con otros superordenadores y centros de investigación y así promocionar su centro y su ciudad.