sábado, 17 agosto 2019
ZONA PREMIUM
Economía

La banca reorienta su negocio hacia la sostenibilidad

El sector empieza a asumir la preocupación por el cambio climático en línea con los clientes y los inversores

31 de mayo de 2019. 10:41h Mario Talavera
  • Image

“Todos queremos trabajar en la misma dirección pero no sabemos cómo llegar”. Fue la frase más elocuente de las que se pronunciaron en la Jornada Principios de Banca Responsable organizada por CECA y la AEB. Ilustra cómo los bancos tienen claro que la sostenibilidad y la responsabilidad social son clave para el sector, pero aún no tienen claro cuál es el camino para llegar hasta ahí y para que la sociedad perciba ese objetivo.

Esa frase salió de boca de Sandra González, directora de banca responsable de CaixaBank. Puso de manifiesto la observación que hizo unos minutos antes Emilio Ontiveros, presidente de AFI: “El cliente y los inversores asumen el cambio climático”. De ese modo explicó que es una demanda social que los bancos no pueden obviar.

“Los bancos necesitan fomentar su proyección social, alinear sus principios con los de la sociedad”, verbalizó Ontiveros. En ese sentido, a pesar de que los bancos no terminan de encontrar el rumbo, les animó a “dar un paso adelante”, a “recuperar el intangible de la confianza” y a “reducir el distanciamiento y la desafección con el sistema financiero”.

Por su parte, los representantes de los distintos bancos que acudieron se esforzaron por explicar qué están haciendo para que su negocio sea más sostenible. Beatriz Manjón, del Grupo Santander, se refirió al establecimiento de una guía y objetivos para el sector: “No se puede hacer para que quede bonito”.

En esa línea, Manjón cree que la clave está en que los bancos tienen que “hablar y trabajar juntos como negocio”. En su opinión, no se trata de una cuestión de formar a los empleados o realizar acciones puntuales, sino de reformar el sector por completo.

Por su parte, María José Gálvez, la directora de sostenibilidad de Bankia, calificó como un “desafío” el cambio que los bancos habrán de realizar para adaptarse a los objetivos verdes.

Por otro lado, González, de CaixaBank, cree que una de las cuestiones a tener en cuenta es el tamaño de las empresas. Dicho de otra forma, considera que la adaptación a la economía verde es más problemática para las pequeñas empresas, con menor capacidad para invertir. Además, apuntó que se necesita “información externa” para conocer con profundidad los problemas.