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La economía española continúa en una "elevada" posición deudora

Para solucionar la posición deuda de España, es necesario "un mantenimiento de superávits externos por un período prolongado de tiempo", cuentan desde el Banco de España

19 DE diciembre DE 2018. 10:59H María Pérez

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A pesar de que la economía española mantiene los superávits exteriores con una magnitud "relativamente elevada" (2%), nuestra posición deudora neta frente al resto de países se está afianzando, tal y como detalla el informe Evolución reciente y perspectivas de la cuenta del resto del mundo en la economía elaborado por el Banco de España.

El crecimiento que está experimentando el PIB en nuestro país durante el actual ciclo expansivo contrasta con la "cierta" reducción de la capacidad de financiación de la economía española, hasta situarse en septiembre de 2018 en el 1,4% del PIB en términos acumulados de doce meses, frente al 2,1% del conjunto de 2017. Para solucionar esto, "es necesario un mantenimiento de superávits externos por un período prolongado de tiempo", según cuentan desde el Banco de España.

La disminución de la capacidad de financiación de la economía se ha concentrado principalmente en la balanza de bienes y servicios. Entre sus distintos componentes, la reducción del superávit de bienes no energéticos y servicios no turísticos , la ampliación del déficit de bienes energéticos y la caída en el superávit de servicios turísticos explican, respectivamente, en torno al 65%, al 20% y al 15% del retroceso total del superávit exterior desde comienzos de 2017.

¿Por qué empeoran los saldos de la balanza de bienes y servicios?

En cuanto a los factores que han provocado un empeoramiento de los saldos de la balanza de bienes y servicios en nuestro país, cabe destacar que muchas variables "son de naturaleza fundamentalmente transitoria o, en algunos casos, como el del precio del petróleo, de evolución difícilmente previsible", aseguran desde el Banco de España.

En el caso de la balanza energética, la factura neta se ha incrementado un 0,2% en términos de PIB, como consecuencia del aumento del precio del petróleo. Por su parte, la reducción reciente del saldo de la cuenta en bienes no energéticos y servicios no turísticos ha respondido, en parte, a las pérdidas de competitividad inducidas por la apreciación del euro desde principios de 2015.

Por el lado de las ventas, también ha incidido negativamente sobre la evolución de esta subbalanza la ralentización mostrada por los mercados de exportación españoles desde comienzos de 2017, frente a la menor desaceleración del crecimiento de los flujos comerciales globales. Por último, en el caso del turismo, la desaceleración reciente obedecería, en gran parte, a la progresiva normalización de la situación geopolítica de los destinos competidores de la cuenca del Mediterráneo, tales como Turquía o el norte de África.

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