lunes, 14 octubre 2019
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La inteligencia artificial no siempre es indispensable

Ejemplo de ello es Billy Seguros, un chatbot que funciona como un comparador de seguros pero llevado a cabo mediante una conversación, no mediante un formulario

21 de mayo de 2019. 00:00h Alexandra GheorghiuManuel Gutiérrez
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Todavía no conocemos los límites de la inteligencia artificial. Aunque hemos avanzado, en muchos casos su aplicación todavía es costosa y difícil. Por ello, existen alternativas que pueden llegar a ser igual de eficientes en ciertos escenarios. Ejemplo de ello podría ser el uso de chatbots.

La cuestión está en cómo se desarrolla esta herramienta para que no haga falta la inteligencia artificial. Un chatbot consiste en un programa que permite mantener una conversación de forma automática según las diferentes respuestas que se den. De este modo, "si tú defines bien cuál es el diálogo que quieres tener con el usuario, le presentas al usuario las opciones y, sobre todo, haces uso de elementos visuales y funcionales de usabilidad que te proponen las apps de mensajerías, no vas a necesitar más", cuenta el socio fundador de Chatbot Chocolate, Carlos Rodríguez, durante el Global Robot Expo en Ifema.

"Si ya le he presentado al usuario y además ya le he indicado algunas palabras, estoy completamente influyéndole a la hora de que él me de el input. Y seguramente use la palabra 'cancelar', 'anular' o las que yo haya usado a la hora de expresarme".

En este sentido, Carlos Rodríguez utiliza un chatbot sobre una app de mensajería como es Telegram, pero también se puede encontrar en Whatsapp, por ejemplo. No hay que olvidar que este tipo de aplicaciones son las que más éxito tienen entre los usuarios. Por ello, Rodríguez indica que ejecutarse en cualquiera de estas dos apps o en cualquier otra similar tiene muchas más ventajas que un chatbot en una web, por ejemplo.

UN EJEMPLO: BILLY SEGUROS

Rodríguez muestra el caso de Billy Seguros para comprender su funcionamiento. Éste es un chatbot que funciona como un comparador de seguros pero llevado a cabo mediante una conversación, no mediante un formulario. La conversación sería algo así como:

- (BOT) Hola, Carlos, encantado de conocerte. Soy Billy y voy a ayudarte a encontrar el seguro más barato. Indícame, ¿quieres un seguro para tu coche o para tu moto?

(Directamente, nos aparecen las dos únicas opciones que acepta el chatbot. Aquí no hay inteligencia artificial).

- (BOT) Genial! ¿Qué tipo de carburante utiliza?

- (CARLOS) Elijo Diésel.

- (BOT) ¿Qué marca es?

- (CARLOS) Tengo aquí cargadas todas las marcas, yo no le voy a dar al usuario la responsabilidad de escribir bien Volkswagen. Porque gran parte de los usuarios fallamos en escribirlo.

- (CARLOS) Tengo Opel.

- (BOT) Fantástico. ¿Qué modelo?

(Más preguntas similares...)

-(CARLOS) Al haber hecho estos filtros el usuario puede obtener su modelo de coche exacto.

- (BOT) ¿Cuántos puntos del carnet te quedan?

(...)

- (BOT) Genial, ya hemos terminado. Dame unos segundos.

Tras esta breve conversación, un comercial llama al usuario con la oferta seleccionada con el chatbot.