miércoles, 16 octubre 2019
ZONA PREMIUM
Economía

La movilidad es “uno de los sectores más calientes” para los inversores

La transformación del sector anima a los inversores a buscar oportunidades

09 de octubre de 2019. 08:09h Mario Talavera
  • La movilidad es “uno de los sectores más calientes” para los inversores

Autónomos, híbridos, eléctricos o compartidos son algunos de los apellidos que les han salido a los vehículos en los últimos diez años y que a principios de siglo apenas podían imaginarse. Todos esos conceptos son los que hacen que el transporte haya transitado hasta conocerse como movilidad, un campo dispuesto a transformarse de la mano de los nuevos avances tecnológicos.

Esta transformación “también ha afectado a otros sectores como la comunicación o la banca”, explica José María Campos, ahora emprendedor (fundador de la compañía de movilidad Celering) y que en su momento ha asesorado como experto en movilidad a instituciones como la ONU o la Comisión Europea. “Es un campo que está en pleno proceso de transformación”, avanza Campos.

Estos cambios hacen que el sector haya generado interés entre los inversores. “Hay una clara idea de que el sector del transporte está en proceso de transformación y de cambio y que en ese proceso hay muchas oportunidades”, clarifica Campos. Y añade que “por eso es uno de los sectores más calientes”, por las posibilidades que ha abierto la irrupción tecnológica en la movilidad.

Con la tecnología “se incrementa la eficiencia”, dice, porque “nos hace capaces de hacer muchas más cosas”. Así, la mayor capacidad de gestión de la movilidad y del tráfico que trae la tecnología se hace a través del incremento de la cantidad de datos. “La desventaja puede ser que estás más controlado”, aventura el experto. Sin embargo, asegura que estas herramientas acaban sirviendo para “aportar tiempo y facilitar la vida”.

Sobre todo apunta a los coches autónomos: “Ya hay muchos simuladores que avanzan cómo funcionan las demandas y la circulación, eso genera una base de datos muy potente y es el punto de inicio”. Por ello, cree que el principal obstáculo es la legislación, que de hecho “frena su desarrollo en el mercado”. Por otro lado, cree que “nos asombraría” ver de golpe vehículos que se pilotan solos, sin que nadie los conduzca.

En ese sentido, para Campos el tan esperado vehículo autónomo no será un producto que puedan adquirir los consumidores, sino que estará orientado a su uso. “El vehículo autónomo tiene un uso mucho mayor. Tener un coche ahora es para ir al trabajo, volver, llevar a los niños al colegio... y poco más”, razona el fundador de Celering. “Si piensas en un coche autónomo, una vez has hecho un trayecto, puede funcionar para llevar a otras personas”, argumenta Campos. De ese modo, “tendrá ratios de uso mucho más altos y aporta mayor eficiencia al sistema”, lo que repercute en una bajada de los precios del transporte y en un aumento del número de viajes.