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La patronal pide una nueva propuesta al Gobierno para seguir negociando la reforma laboral

CEOE y Cepyme se plantan ante la norma "ideológica sin fundamentos económicos" que les ha trasladado el Ministerio de Trabajo

12 DE julio DE 2021. 08:48H Mario Talavera

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La confianza y tranquilidad de la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, contrasta con la rígida posición que mantiene la patronal. Díaz se mostró confiada en poder presentar un nueva ley que rija en las relaciones laborales antes de que termine el año, si bien la patronal considera "inaceptable" la propuesta actual del Ministerio de Trabajo.

De hecho, CEOE y Cepyme emitieron el pasado jueves un comunicado conjunto en el que advertían que los planteamientos del Ministerio van "en contra de la adaptabilidad que necesitan las empresas". Hay que recordar que la principal aspiración de la vicepresidenta es reducir con la temporalidad, lo que no comparten del todo desde la patronal.

"La contratación temporal es una anomalía en nuestro país", comentaba Díaz a principios de mes. Pero para los empresarios la temporalidad "es un elemento intrínseco a muchas actividades de carácter estacional, con lo que reducirla a un fenómeno residual perjudica la empleabilidad de muchas personas". En particular, CEOE y Cepyme creen que daña las posibilidades de las personas con baja cualifiacción, así como la de los jóvenes.

"Compartimos la necesidad de actuar contra la temporalidad irregular y no causal", defienden CEOE y Cepyme. Para ello, se pide añadir otras herramientas que limiten esa situación sin que ello afecte a la naturaleza de determinadas actividades económicas.

Para la patronal, las medidas propuestas "restan capacidad de adaptación de las empresas en la entrada al mercado laboral", y además advierte de que las pretensiones del Gobierno recuerda a "un despliegue más propio de contextos afortunadamente ya superados en toda Europa".

Antonio Garamendi, presidente de CEOE, acusó al Gobierno de presentar una propuesta con "mucha ideología" y ya mostró su rechazo a los planes de Trabajo. Para la vicepresidenta tercera esto no era más que una "parte de de la lógica negociadora" porque, además, "todos los agentes sociales saben que la contratación temporal es una anomalía".

Sin embargo, los dirigentes empresariales han ido un paso más allá en sus críticas. Para la patronal, el proyecto actual va en contra "de las directrices que nos marca la Comisión Europea en esta materia, con lo que se está poniendo en juego en último extremo la recepción ágil de los fondos europeos que el país necesita para la reconstrucción tras la pandemia".

Hasta tal punto llega el desencuentro entre las dos partes que en la última reunión del jueves se ha abundado en la necesidad de un planteamiento nuevo por parte del Gobierno "para poder seguir negociando". Al igual que dice Garamendi, el comunicado incide en que el texto responde "a una motivación ideológica sin fundamentos económicos".

Por otro lado, se acusa al Gobierno de trasladar "la desconfianza y la sospecha hacia la empresa". Asimismo, la asimilación de la temporalidad, es decir, que los trabajos temporales se conviertan automáticamente en indefinidos, como pretende el Gobierno, resulta un dogma confuso, desde el punto de vista empresarial.

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