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Los estragos del coronavirus en el empleo mundial

Se estima que en el segundo trimestre habrá una reducción del empleo de alrededor del 6,7%, lo que se traduce en 195 millones de trabajadores

22 DE abril DE 2020. 08:00H Alexandra Gheorghiu

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El entorno de incertidumbre provocado por la pandemia no ha favorecido al empleo y las perspectivas a corto plazo en ningún caso son halagüeñas. La paralización de una gran parte del tejido empresarial a causa del estado de alarma y el consiguiente confinamiento está desencadenando una crisis económica y laboral que está destruyendo millones de puestos de trabajo en todo el planeta.

España comenzó el mes de abril con los peores datos de paro de la historia. Más de 300.000 personas en situación de desempleo y casi 900.000 afiliados a la Seguridad Social menos. Y a fin de mes todo apunta a que las cifras seguirán por el mismo rumbo. Una tendencia que reafirma el abogado del departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de dPG Legal, Jesús Pascual, a DIRIGENTES: "Probablemente las cifras de desempleo continuarán aumentando en el mes de abril, teniendo en cuenta la ampliación del estado de alarma y las medidas tomadas por el Gobierno, especialmente con la agilización de los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE)”. No obstante, espera que al tratarse de un shock coyuntural, no merme demasiado a las empresas y que puedan recuperarse cuanto antes. 

Para hacerse una idea de la magnitud del problema a escala global, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) realizó en marzo una primera estimación sobre cuánto podría aumentar el desempleo global. Esta cifra ascendía a casi 25 millones de personas. En el caso "más favorable" ascendería a 5,3 millones y 24,7 millones en el más "desfavorable" y recordaban que, a título comparativo, la crisis financiera de 2008 hizo aumentar el desempleo en 22 millones de personas. Lo que pone de relieve el incremento sustancial del paro. 

Sin embargo, Pascual advierte de que al comparar la actual crisis con la de hace una década hay que tener en cuenta la duración de la misma. "No tiene por qué ser tan larga, todo depende de cuánto dure la lucha contra el coronavirus. En definitiva, el impacto sobre la actividad va a ser inmediato, pero la recuperación puede llegar muchísimo antes", asegura. 


"El impacto sobre la actividad va a ser inmediato, pero la recuperación puede llegar muchísimo antes", asegura el abogado del departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de dPG Legal, Jesús Pascual.

Ante la aceleración y el alcance a nivel mundial de la pandemia, la primera aproximación de la OIT fue pronto sustituida por una segunda edición. Las nuevas estimaciones apuntan a que en el segundo trimestre de 2020 habrá una reducción del empleo mundial de alrededor del 6,7%, lo que se traduce en 195 millones de trabajadores a jornada completa. Tal es la magnitud de los hechos que desde esta organización del trabajo ya la consideran como la "peor crisis mundial desde la Segunda Guerra Mundial".

Desde la institución señalan que será necesario adoptar medidas centradas en cuatro pilares: estimular la economía y el empleo; apoyar a las empresas, el trabajo y los ingresos; proteger a los trabajadores; y utilizar el diálogo social entre gobiernos, trabajadores y empleadores a fin de encontrar soluciones. “Esta es la mayor prueba para la cooperación internacional en más de 75 años”, afirmó el Director General de la OIT Guy Ryder. “Si un país fracasa, entonces todos fracasamos".


Sectores más castigados

Turismo, comercio al por menor no alimentario, automoción y componentes, textil/ confección, bienes de consumo duradero y las actividades de ocio y cultura son los seis ámbitos que más notarán el impacto negativo a corto plazo. Esta es una de las principales conclusiones del estudio elaborado por Informa D&B. 

Independientemente de la parcela a la que se dedique el profesional, aquellos "sin protección social, en particular los trabajadores por cuenta propia, también son especialmente susceptibles de verse afectados por el virus al no tener derecho a bajas laborales remuneradas o por enfermedad, y están menos protegidos en el marco de los mecanismos convencionales de protección social", dice Pascual. 

Teniendo en cuenta los efectos sobre las diferentes áreas de actividad económica, también hay que observar la otra cara de la moneda: dónde se recolocan los desempleados durante el COVID-19.

Los tres sectores protagonistas están siendo el de la fabricación industrial de materiales sanitarios, el sector servicios y el de farmacia y biotecnología. Entre los tres aglutinan el 37% de las recolocaciones, según indica la empresa LHH, especializada en transformación, desarrollo de talento y gestión de carreras. A estas tres le siguen otros como telecomunicaciones, electrónica y gran consumo. 

Por otro lado, el director de LHH España, Marcos Huergo, señala que "tras el decreto del estado de alarma, hemos constatado una caída de más del 70% en el número de ofertas registradas en los principales portales de empleo. No obstante, las empresas siguen contratando". En este sentido, destacan el sector de IT y telecomunicaciones y el sanitario. Juntos concentran el 17% y el 11% del total de vacantes de empleo, respectivamente.

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