jueves, 16 agosto 2018
ZONA PREMIUM
Economía

"Nuestra economía global es intrínsecamente insostenible"

Entrevista a Boyd Cohen, research dean de EADA Business School

12 de agosto de 2018. 00:00h Adrián Varela
  • "Nuestra economía global es intrínsecamente insostenible"

El doctor estadounidense Boyd Cohen es una de las voces más autorizadas a nivel mundial en el estudio de la economía circular, la sostenibilidad y las smart cities. DIRIGENTES le entrevista para conocer su visión y su perspectiva de futuro.

En los últimos tiempos, es frecuente ver conceptos como smart cities, plataformas colaborativas o economía circular ocupando titulares pero, ¿cuál es su implantación real, tanto en España como en nuestro entorno?

España tiene un amplio historial de aceptación de las smart cities. La Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) fue una de las primeras redes nacionales de smart cities a nivel mundial. A día de hoy cuenta con 65 miembros, desde los pueblos más pequeños a las más grandes ciudades del país. La economía colaborativa está ganando gran aceptación en España y cuenta con el respaldo de organizaciones como Ouishare Spain. El país tiene un sólido historial de abrazar el cooperativismo, con Mondragon siendo una de las organizaciones cooperativas más grandes y reconocidas en el mundo. También hay proyectos pioneros en torno a la producción de pares basada en lo común, como los fabs labs, Som Energia y Guifi-net.

En su libro, The Emergence of the Urban Entrepreneur, que publicó junto a Pablo Muñoz, habla de la relación entre el emprendedor y las grandes urbes en las que se desenvuelve. ¿Qué papel juegan las smart cities en el desarrollo de startups?

La propia urbanización está impulsando a más personas a vivir en las ciudades y creando desafíos para que las ciudades inteligentes satisfagan las crecientes demandas de transporte, alimentación, vivienda, energía, educación y actividades culturales, y los emprendedores urbanos están ayudando a resolver estas brechas. La colaboración en las ciudades inteligentes está aumentando, como el enfoque de poner en marcha asociaciones entre startups y ciudadanos, corporaciones, universidades y el propio gobierno de la ciudad. Y, por supuesto, la economía colaborativa está prosperando debido a su densidad de población, la necesidad de conservar recursos y las tasas más altas de penetración de teléfonos inteligentes. Finalmente, la democratización de las herramientas de innovación y emprendimiento está haciendo que el emprendimiento sea más accesible para más ciudadanos.

¿Qué relación existe entre el emprendimiento y la economía colaborativa?

Existe una fuerte relación, aunque el tipo de comportamiento empresarial es a veces diferente de lo que esperaríamos de lo que enseñamos en las escuelas de negocios. Muchas actividades de economía colaborativa están siendo creadas por emprendedores con una mentalidad diferente a la de maximización de ganancias para un puñado de los miembros fundadores del equipo. En Barcelona, el tipo de emprendedor urbano que surge masivamente se relaciona con la economía colaborativa.

¿Cómo valora el grado de implantación de la economía circular en nuestro país? ¿Qué puede aportar el emprendimiento a la economía circular?

Yo diría que la mayoría de los países del mundo están muy retrasados en la implementación de la economía circular, pero existen experimentos y proyectos de interés en España. Nuestra economía global es intrínsecamente muy insostenible. La mayoría de los productos se fabrican, venden y se convierten en residuos en 6 meses. Nuestros vehículos privados pasan el 95% de sus vidas estacionados. Una cantidad excesiva de nuestros residuos no se recicla ni se reutiliza, sino que se envía a un vertedero. Creo que tenemos que avanzar “hacia un nuevo modelo de prosperidad compartida, digital, colaborativo, local, pero globalmente interconectado”.