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"El gran cambio en la financiación sostenible vendrá del mercado de crédito corporativo"

Dirigentes entrevista a Guido Moret, Head of Sustainability Integration Credits de Robeco, sobre cómo contribuyen desde la gestora a la lucha contra el cambio climático y sobre el papel de los mercados de crédito corporativo para canalizar capital hacia actividades sostenibles.

14 DE enero DE 2020. 08:00H Pablo Fernández-Alonso Araluce

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Cómo se puede contribuir a la lucha contra el cambio climático desde el ámbito de la inversión. Es algo de lo que se habló mucho en la última Cumbre del Clima celebrada en Madrid. ¿Qué están haciendo desde una gestora como Robeco?

Primero medimos la exposición de nuestros fondos al CO2 y al cambio climático, así como nuestra contribución en términos de cuántas emisiones evitamos. Este es el primer paso que ya estamos tomando: cuánto CO2 emiten las compañías de nuestra cartera y después cómo lo atribuimos a nuestras inversiones. Entonces vemos cómo se transmite esta responsabilidad a nosotros como inversores dependiendo del fondo: equity o renta fija y vemos qué acciones tomar en función de ello. El segundo paso es reducir nuestra exposición, en línea con las directrices de la Comisión Europea para reducir emisiones. En nuestro caso son emisiones indirectas al financiar determinadas actividades. Debemos hacer nuestras inversiones menos expuestas al carbón.

Robeco tiene una propiedad activa para guiar a las compañías hacia el ESG. Si lo que quieres es descarbonizar tu cartera, lo primero que puedes hacer es vender esas compañías con más emisiones. El problema de esto es que no resuelve el problema, sino que cambias el dinero de manos, así que para tener un impacto significativo, los mercados deben estar menos expuestas al carbón. Aquí es donde tiene sentido crear sinergias para seleccionar compañías que tienen planes concretos y quieren dejar de depender del carbón.

La inversión de impacto se considera un paso más allá de la Inversión con criterios ESG (siglas en inglés de inversión con criterios medioambientales, sociales y de gobernanza), ¿con cuántas estrategias de inversión de impacto cuenta la gestora y con qué nivel de activos bajo gestión?

En renta fija tenemos varios fondos que están alineados con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS). A día de hoy suponen 2.500 millones de dólares, una gran cantidad que pone de manifiesto el gran apetito que existe por este tipo de producto, un mercado que ha crecido exponencialmente. Hace año y medio dimos a conocer la primera estrategia ODS y empezamos básicamente desde cero.

¿Hasta qué punto es clave el papel de los mercados de crédito corporativo a la hora de canalizar capital hacia actividades sostenibles de cara a los próximos años?

El gran cambio en la financiación sostenible vendrá del mercado de crédito corporativo. Es un mercado muy grande y se trata de la principal fuente de financiación y refinanciación para grandes compañías. Es una dinámica muy diferente de los equity, donde emites acciones y no se mueven, a no ser que las recompres, o desapareces como compañía. Muchos de los bonos tienen madurez para la refinanciación de las compañías. El crédito corporativo es un muy buen instrumento para traer nuevo dinero a la inversión sostenible. En el rápido crecimiento de los bonos verdes, un segmento de este mercado, vemos unos instrumentos con un claro propósito. El emisor tiene claro a qué público se dirige al emitir bonos verdes y supone un paso hacia la transparencia, se puede ver el impacto del mercado de crédito corporativo y es algo que sigue creciendo.

El gobierno ha señalado que el Tesoro español emitirá este año bonos verdes, ¿la clave en este auge de la emisión de este tipo de bonos está en discernir con claridad qué es un bono verde y qué no lo es?

Se trata de un espacio soberano, pero es lo mismo que en el caso del crédito corporativo. Cuando se emiten bonos verdes, lo primero como inversor es hacer bien los deberes y hay que leerse bien la información, lo que supone que esa información tiene que estar ahí, en primer lugar. Vemos en la mayor parte de los casos que el emisor provee también un folleto informativo: un esbozo de los proyectos que se van a financiar. Esta información la verifica un tercero, donde entran agencias de clasificación y proveedores de datos de sostenibilidad para ayudar en el proceso de verificación. Esto no acaba aquí. Como inversor debes tener en cuenta la contribución que esa inversión supone a los productos en última instancia y aquí es donde pienso que la taxonomía europea es de gran ayuda para imponer estándares claros para actividades económicas como el nivel máximo de emisiones o las acciones en concreto a llevar a cabo. Estos estándares se convierten en una salvaguarda social para minimizar el impacto. Los productos financiados por estos bonos pueden ser buenos, pero tomamos un paso extra aquí en el que miramos la estrategia de la entidad como conjunto que emite estos productos, ya sea corporativa o soberana. Porque si, por un lado sacas bonos verdes para energías renovables y por el otro inviertes el doble en plantas de carbón, entonces tienes una especie de situación esquizofrénica sin sentido. No solo los proyectos tienen que ser verdes, sino que deben formar parte de un esfuerzo más amplio, ya sea de un gobierno o una empresa, para hacer una transición efectiva.

¿Es un exceso el foco que se ha puesto en la inversión ESG o todo lo contrario, es decir, la gestora que no se suba al carro se quedará en poco tiempo como algo marginal?

Dado el apetito de los inversores en este tipo de productos, es algo que desde luego se tiene que tomar en cuenta. Siempre puedes tomar una posición corta, en el sentido de que apuestas que fallará, es algo que siempre puedes hacer en mercados financieros, pero incluso en este caso también vas a fijarte en la inversión socialmente responsable. La parte de medioambiente va a experimentar un crecimiento muy fuerte en los próximos dos años. Se suele hablar a este respecto de la responsabilidad de los gobiernos, pero es de vital importancia también para las empresas. Creo que el sentido de urgencia que se ha puesto en la inversión ESG es una estrategia que fallará en el largo plazo. Por otro lado, puedes decir que no nos quedaremos sin carbón en los próximos 800 años, pero hay otros recursos naturales mucho más limitados. Pienso que, en el largo plazo, la gente no invertirá en este tipo de recursos, pero es interesante que el precio de las acciones de las compañías petrolíferas está asociado al precio del petróleo. Si suben los carburantes, estas empresas valen más. Cuanto más alto sea el precio del petróleo, por otro lado, también mejora el escenario para las renovables. Me parece sorprendente que los mercados premien a las compañías petrolíferas, lo que les hace de facto menos competitivas en comparación a las renovables. Cuando eres una utility y tienes que decidir si producir energía procedente de combustibles fósiles o de renovables, el primer caso de negocio es ir a por la más barata y cuanto más caro esté el petróleo, el gas natural y el carbón, más probable es que elijas la opción renovable.

¿Realmente aporta valor en sí mismo a una cartera invertir con arreglo a criterios ESG?

Desde luego. Desde una perspectiva de información, si solo tienes en cuenta los balances, los ingresos y el cash flow, no tienes en cuenta toda la información relevante. En Robeco tenemos un proceso muy elaborado en la parte de crédito donde revisamos la estrategia de negocio, los componentes ESG, la estructura, etc. Esta parte es igual de importante que otros factores y no se pueden prescindir de estos factores extra financieros en el análisis en el medio y largo plazo, especialmente como gestor de activos.

¿Qué objetivos que se marcan desde Robeco a medio plazo en esta línea de apostar por la Inversión de Impacto y la Propiedad Activa?

Reforzar esta línea aún más de una manera muy concreta: aún estamos refinando nuestra medición de impacto como punto de referencia para todo nuestro universo de activos para ser capaces de medir con precisión nuestro impacto en el cambio climático. La inversión de impacto es cualquier tipo de inversión en la que tienes en cuenta cualquier tipo en la que tienes en cuenta el impacto que tienes en el planeta. No necesita necesariamente una inversión en ese tipo de proyectos que se venden como super verdes. Creo que el concepto de inversión de impacto consiste en ser consciente de que nuestras inversiones tienen un impacto, y a veces será negativo. Necesitas saberlo con datos para poder tomar una decisión. La importancia de estas mediciones va a crecer en términos de propiedad activa. Creo que nuestro enfoque en este sentido es bastante maduro y continuaremos así en el medio y largo plazo.

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