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El secreto de uno de los mejores fondos value español: invertir en small caps

Las small caps, al tratarse de empresas con tamaño reducido, cuentan con una capacidad para crecer más rápido que otras con superior tamaño.

12 DE enero DE 2021. 08:30H Patricia Malagón

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Los fondos value españoles no han registrado buenos años generalmente, sin embargo el Esfera II Azagala ha obtenido una rentabilidad del 13,6% en 2020, su primer año de vida. Esto le ha situado 2,2 puntos por encima de la media de la categoría. Su gestor, Daniel Tello, revela que la clave de estos buenos datos se encuentra en apostar por empresas de baja capitalización (analizando su potencial), que pasan desapercibidas para muchos, puede reportar grandes beneficios.

“Invertimos en small caps que los grandes fondos no pueden comprar hasta que no multiplican su precio varias veces”, explica Daniel Tello, añadiendo que “invertimos en bonos de crédito para obtener rentabilidades positivas en un mundo de tipos negativos y contamos con un alto grado de liquidez siempre disponible para ser usada en momentos de máxima incertidumbre, como vimos en marzo de 2020”.

El límite numérico para poder clasificar a una compañía como small cap puede variar entre distintas fuentes de información. Sin embargo, podríamos decir que, de manera general, sería el intervalo entre 100 millones y 500 millones de dólares. Por lo tanto, cualquier compañía cuya capitalización bursátil se encuentre dentro de ese rango podría catalogarse como small cap.

El ranking, publicado este mes de enero, demuestra que el fondo que invierte en empresas singulares buscando activos infravalorados (acciones, bonos, deuda convertible, opciones), con el objetivo de generar rentabilidad de forma estable en el tiempo, escala rápidamente posiciones en el mercado financiero. De hecho, Azagala, que apuesta por pequeñas empresas de nicho (desconocidas para los grandes fondos), apenas lleva un año en activo. 

Los grandes fondos no las pueden comprar

El tamaño de las small caps hace que los grandes fondos no las puedan comprar hasta que no han multiplicado por 25 o 50 veces su tamaño. Sin embargo, la rentabilidad que eso genera si estos diamantes en bruto se descubren pronto puede llegar a ser inimaginable. 

“Al ser desconocidas y no tener analistas profesionales que las sigan, sus activos no suelen estar bien valorados y eso es lo que produce la oportunidad y los retornos extraordinarios”, afirma Daniel Tello.

Las small caps, al tratarse de empresas con tamaño reducido, cuentan con una capacidad para crecer más rápido que otras con superior tamaño. Es decir, tienen una mayor capacidad para hacer que los beneficios crezcan a unas tasas mucho mayores. Lo que significa que, invirtiendo en ellas, podemos obtener unos mayores retornos que haciéndolo en empresas de elevada capitalización.

Por lo general, resulta más sencillo entender que es más fácil que una empresa que vende 100 millones pueda multiplicar sus ventas por 100 a que lo haga una empresa que ya vende 100.000 millones, pero luego, a la hora de invertir, la mayoría de los inversores ignora que todas las grandes empresas (Apple, Google, Amazon, etc.) empezaron siendo pequeñas”, sentencia el gestor de Azagala. 

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