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Las gestoras independientes buscan su trozo del pastel

Durante los últimos años han proliferado las firmas no dependientes de entidades financieras pero ¿hay lugar para tantas gestoras en el mercado?

06 DE octubre DE 2019. 00:00H Ángel Alonso

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Los fondos de inversión han superado los peores años de la crisis con cifras récord de captaciones y de volumen patrimonial. La política de bajos tipos de interés, cercanos a cero, por parte del Banco Central Europeo obligó a las entidades financieras a reinventar su estrategia comercial respecto a la captación de dinero en los productos financieros. Y los fondos de inversión fueron los productos más beneficiados. Durante estos años, han alcanzado la cifra de 274.500 millones de euros de patrimonio, según los últimos datos de Inverco, y las perspectivas de que mantenga el ritmo de crecimiento siguen siendo buenas, en parte porque la coyuntura económica sigue favoreciendo a este tipo de productos.

La mayor parte de este patrimonio se encuentra en manos de las entidades financieras, que controlan casi el 78% de este volumen (cinco puntos porcentuales más que hace cinco años), un porcentaje que aumenta hasta el 81,4% si se incluyen a las gestoras de las compañías aseguradoras, según la consultora VDOS. Esta abultada representación de las gestoras de bancos es normal en un país como España, donde las entidades controlan la distribución de productos financieros a través de su todavía amplía red comercial de oficinas bancarias.

Pero hay un dato que demuestra la importancia creciente que está cobrando la gestión independiente en nuestro país: los activos bajo gestión han pasado en cinco años de 18.500 millones de euros a 28.850 millones. Esto representa un porcentaje del 10%, todavía por debajo de lo que representa en otros países de nuestro entorno pero que demuestra el auge que la crisis ha proporcionado a las firmas independientes. Y ninguna quiere quedarse sin su trozo del pastel.

Gadea de la Viuda, directora general de Abante, explica que la cuota de mercado de las gestoras independientes en España es muy pequeña, por lo que aquellas que tengan un “buen modelo de negocio” y “de verdad ofrezcan un valor diferencial” a los clientes tienen mucho recorrido. “Al ser todavía una parte pequeña del mercado, normalmente compiten más con los grandes bancos, donde está el grueso del patrimonio, que entre ellas, considerando el término gestora independiente en un sentido amplio, es decir, no solo gestoras puras de producto sino incluyendo también los servicios de asesoramiento”, subraya.

Firmas con nombre propio

Bestinver sigue liderando con mucha diferencia el ránking de gestoras independientes por volumen patrimonial, con casi 5.000 millones de euros, pese a la abrupta salida hace unos años de su máximo responsable, Francisco García Paramés, seguida inevitablemente por su equipo gestor. La gestora de Paramés, Cobas AM, y Azvalor AM, la firma de los que fueron sus colaboradores (Álvaro Guzmán, Fernando Bernad y Beltrán Parages), controlan 1.639 millones de euros y 1.200 millones de patrimonio respectivamente, situándose al lado de firmas históricas como Abante y EDM, que manejan 1.335 millones y 1.226 millones de euros, según los últimos datos de Inverco.

Otros nombres conocidos de la industria de gestión de activos como Iván Martín también han conseguido hacerse un hueco dentro del mercado, con Magallanes Value Investors, con 995 millones de patrimonio, codeándose con gestoras como Cartesio (874 millones), GVC Gaesco (840 millones) y Gesconsult (703 millones).

Aparte de estos proyectos más consolidados o que han contado con el respaldo de la trayectoria profesional de sus fundadores para atraer inversores de forma abrumadora, hay otras firmas quizá menos conocidas por el gran público que también han contado con el beneplácito de los inversores institucionales. Un ejemplo sería Intermoney que, gracias a los buenos datos de rentabilidad de sus fondos, ha conseguido alcanzar casi los 90 millones de euros en poco tiempo.

“Cuesta mucho presentar el fondo a un inversor institucional, primero tiene que conocerte y no invierten su dinero al día siguiente. Además, una de las limitaciones de este tipo de inversores es el patrimonio de los fondos que les interesan. Es una maratón, una carrera de fondo. Es una siembra que da sus frutos, pero debes tener paciencia. Y debes tener unas rentabilidades consistentes, por encima de la media. La parte buena de este esfuerzo es que, una vez que consigues que inviertan en el fondo, es un dinero que va a permanecer en el largo plazo”, explica Álvaro Cubero, responsable de renta variable de Intermoney Gestión.

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