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¿Qué son las retrocesiones de los fondos de inversión?

Es una comisión que pocos inversores toman en cuenta o que desconocen.

16 DE marzo DE 2021. 08:00H Patricia Malagón

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A la hora de contratar un fondo de inversión, las comisiones son algo a tener muy en cuenta, ya que pueden minar notablemente la rentabilidad final que obtiene el partícipe. Sin embargo, son pocos los inversores que conocen todas las comisiones que un fondo puede cobrar. Una de las menos conocidas son las llamadas retrocesiones, que se incluyen dentro de las comisiones de gestión.

¿Qué son?

Estas comisiones son las que las gestoras pagan a las comercializadoras o asesoras por vender o recomendar un fondo determinado. Las gestoras internacionales cuando venden un fondo en España, necesitan algún banco o entidad comercializadora para que los inversores españoles pueden comprar ese fondo. Generalmente, en nuestro país las dos plataformas encargadas son Allfunds e Inversis. Aquí entran en escena las clases limpias y las clases no limpias.

Se entiende como clase limpia aquellos fondos que no pagan una retrocesión al comercializador, pero es complicado encontrar entidades que ofrezcan esta posibilidad. Por su parte, las clases no limpias son las que cobran una comisión, que irá a parar a beneficio de la comercializadora por haber ofrecido y posibilitado que un cliente contrate ese tipo de activo.

Si bien con la entrada de MIFID II se prohibió que los asesores financieros independientes recibieran estas retrocesiones, es algo que sigue siendo legal. Es decir, si se definen cómo no independientes sí pueden percibir estas retrocesiones. En definitiva, se trata de un tipo de comisión poco transparente, que a veces es difícil conocer. Se trata del porcentaje que una entidad obtiene por vender un determinado producto a sus clientes. Por tanto, es probable que las comercializadoras ofrezcan a los inversores aquellos productos que más beneficios les generan por medio de las retrocesiones.

¿Se pueden evitar?

La respuesta es que sí, aunque no es una tarea fácil. El inversor deberá optar por entidades que ofrezcan clases limpias, lo cual supone un conocimiento financiero mayor por parte del cliente final y un mayor tiempo de dedicación a la hora de encontrar un vehículo de inversión.

El volumen que ganan las comercializadoras por esta comisión no es pequeño, solo en 2019 se repartieron 1.281 millones de euros. Con la entrada en vigor de MIFID II cayeron un 4%, pero sigue siendo un negocio lucrativo para las comercializadoras. La forma que tiene el inversor de conocer las comisiones totales de su fondo es prestar atención al folleto informativo en el que se debe detallar el porcentaje total de cada una.

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