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Tres lecciones que han aprendido los inversores

China, la inversión con criterios ASG y el value son tres lecciones que la crisis sanitaria ha puesto sobre la mesa de los inversores

12 DE agosto DE 2020. 08:38H Funds&Markets

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Fabiana Fedeli, Responsable Global de Activos Fundamentales de la gestora holandesa Robeco, ha realizado un informe en el que desgrana las tres lecciones que los inversores han aprendido después de esta crisis económica generada por la expansión de la pandemia. “En los últimos tres meses hemos aprendido tres cosas: 1) Nunca hay que descartar a China; 2) el futuro es más verde, especialmente en lo que a inversión se refiere; y 3) el value no ha muerto, pero está empezando a parecerse cada vez más a la preciosa vajilla de porcelana de la abuela: se saca cuando hay algo que celebrar (mejora de los datos macroeconómicos), y se vuelve a meter en el armario cuando volvemos a la vida normal y a las preocupaciones cotidianas. Estos tres temas van a marcar el rumbo de aquí a final de año, como mínimo, y probablemente hasta el final de la próxima década”, señala esta experta. 

China 

En primer lugar, señala la experta que, en sus previsiones para la renta variable china, y en especial las acciones A, no son compartidas por la mayoría. Tras su reciente repunte, y ante el discurso antichino de Estados Unidos, “cabría preguntarse por qué seguimos siendo optimistas en cuanto a este mercado”, apunta Fedeli. 

“Además de la efectividad en la gestión del Covid-19 y su recuperación económica previa, existen motivos estructurales. China es la segunda economía más grande del mundo y su mercado de renta variable se encuentra significativamente infrarrepresentado en las carteras de los inversores. Esto se debe, por un lado, a la desconfianza de los inversores y a la preocupación sobre la transparencia y, por otro, a la escasa inclusión de empresas chinas en los índices de renta variable”, explica. 

Sin embargo, confía en que en lo que resta de año, el mercado chino de renta variable debería verse respaldado por la mejora de los datos macroeconómicos y las reformas que están realizándose en el mercado de capitales. Además, incluso tras de su reciente repunte, las acciones A no cotizan muy lejos de sus mínimos históricos, en términos de valoración frente a la renta variable estadounidense. 

Futuro verde 

La segunda tendencia es un cambio radical que se está produciendo en todo el mundo. Si “seguir el dinero” continúa siendo un mantra válido, “apostar por el verde” debería serlo también dentro de poco. La sostenibilidad es cada vez más importante para la opinión pública y para un creciente número de gobiernos a nivel mundial. Si bien es cierto que el gobierno corporativo lleva años siendo un aspecto clave para los inversores, cada vez es más evidente para ellos que el impacto ambiental de las empresas va a representar un papel todavía más importante en relación con sus perspectivas financieras. Y el Covid-19 ha servido de catalizador para ello. El apoyo de los gobiernos a través de sus compromisos de gasto público claramente ha puesto el foco en la creación de un mundo más sostenible de cara al futuro.  

En la presentación del plan de estímulo económico de la Comisión Europea por valor de 750.000 millones de EUR, la Presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, declaró: “Si es necesario aumentar nuestra deuda, una deuda que nuestros hijos van a heredar, debemos como mínimo utilizar ese dinero para invertir en su futuro, luchando contra el cambio climático y reduciendo el impacto ambiental, no aumentándolo.”  

El value 

En cuanto a la tercera tendencia, “todos hemos notado la extrema polarización que viene produciéndose entre value y crecimiento, tanto en términos de resultados como de valoraciones. Esta disparidad podría sentar las bases para un retorno del value, aunque son todavía insuficientes. Es necesario un catalizador. Para que el value regrese de forma duradera, se precisa una mejora de las perspectivas macroeconómicas”, explica Fedeli. 

Así ha quedado patente en la breve transición hacia el value registrada en el segundo trimestre. Su duración estuvo asociada a la mejoría de las perspectivas sobre los datos macroeconómicos y, por lo tanto, sobre los valores cíclicos. A medida que el Covid-19 fue mostrándose difícil de contener, sobre todo en EE.UU., las acciones value volvieron a caer. Sin embargo, han experimentado un resurgimiento en China, donde la mejoría de los datos macroeconómicos también va a resultar clave.


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