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Valentum AM: “Nos encantaría tener más posiciones en España pero hay poco donde elegir”

Sin duda es uno de los fondos que más relevancia ha cobrado en la industria nacional en los últimos años. Relevancia por patrimonio y por rentabilidad. Tras independizarse de Gesiuris, el Valentum FI camina bajo otro paraguas, el de Valentum AM, pero con los mismos objetivos: seguir generando plusvalías interesantes a quienes confíen en este fondo value gestionado de manera minuciosa por Jesús Domínguez y Luis de Blas.

06 DE octubre DE 2019. 00:00H economía, negocios y finanzas

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¿Qué ha cambiado en el fondo con el cambio de gestora?

JD: A nivel de gestión absolutamente nada y para los partícipes tampoco. Lo más importante ha sido a nivel operativo. La anterior gestora era la dueña del fondo y con el cambio a Valentum AM (cuyos accionistas somos los gestores) alineamos aún más nuestros intereses y los de los partícipes.

¿Qué les ha llevado a crear Valentum AM?

LB: Precisamente el tener un control total del proyecto. El hecho de no ser dueños del fondo y que fuera la gestora antigua, hacía que no lo controláramos totalmente. Ahora dirigimos todas las fases del mismo y eso nos parece vital en un proyecto a largo plazo como el nuestro.

De momento solo cuentan con el fondo que les ha dado renombre en el sector, ¿tienen en mente crecer en gama de producto?

JD: En el corto plazo no. Somos especialistas en analizar empresas, no nos vemos gestionando otro tipo de activo que no sea renta variable. Si a futuro creamos otro fondo sería basado en los mismos principios y filosofía de inversión (que pensamos que es lo que genera valor a largo plazo) pero con alguna diferencia frente al actual fondo. No obstante, nuestro equipo es pequeño, algo que pensamos que es una ventaja a la hora de tomar decisiones de forma ágil y flexible (aquí no hay comités de gestión). Un nuevo producto podría necesitar más recursos humanos y en este aspecto somos muy cuidadosos. Las personas son lo más importante de las empresas y conseguir un perfil que cuadre con nuestra forma de ser, de pensar y de trabajar no siempre es fácil.

¿Se han puesto un límite máximo de tamaño para el Valentum FI?¿Cuál?

LB: Sí, para nosotros el tamaño importa. Cuanto más pequeño sea un fondo, más fácil es batir al mercado, porque te permite dar mucho peso a ideas pequeñas que otros no pueden tener como consecuencia de la liquidez del valor. ¿En qué tamaño cerrar? Aunque tenemos unos rangos pensados, no tenemos una cifra concreta. La idea sería limitar las entradas antes de llegar al tamaño que pensemos que empieza a perjudicar la rentabilidad del fondo. Nuestro foco es la rentabilidad, esta es la clave para nuestro negocio. No tenemos una mentalidad de crecer mucho y si en algún momento ese crecimiento llega, tomaremos decisiones en función de lo que hemos comentado sobre el cierre del fondo y la posibilidad de lanzar otro producto.

¿En qué pilares se asienta la gestión del Valentum FI?

JD: Lo primero es entender el negocio de las empresas en las que invertimos, ver las barreras de entrada y las ventajas competitivas que poseen, eso es lo más básico. Buscamos compañías con un equipo directivo puntero, con un balance saneado y a buen precio medido como múltiplo de su generación de caja normalizada contra el valor de empresa. Con estos pilares, lo que intentamos es minimizar los riesgos de equivocarnos e invertir con un buen margen de seguridad. Lo ideal es que el negocio y los directivos sean capaces de reinvertir las ganancias en hacer crecer su negocio y que esos flujos de caja se compongan a largo plazo. Esto es lo que convierte a empresas aparentemente normales en inversiones excepcionalmente rentables a largo plazo.

¿Cuál es ahora la posición estrella del fondo?

LB: Tenemos tres compañías con un peso superior al cinco por ciento: Global Dominion en España, Burford Capital en Reino Unido e IPCO, una petrolera sueca. Dominion lleva tiempo dándonos alegrías gracias a que sus directivos son incansables trabajadores y limitan mucho los riesgos que asumen. Burford es relativamente nueva, financia litigios, es la compañía más grande de su sector, reinvierte a tasas muy atractivas y pensamos que tiene un futuro brillante por delante. IPCO sufre la volatilidad del precio del petróleo pero tiene un balance muy sólido y unos costes de producción muy bajos que reducen al máximo las posibilidades de tener problemas financieros. Pensamos que su equipo directivo es el mejor del sector.

¿Encuentran más valor en estos momentos en España o fuera? Además de Global Dominion, ¿qué otras compañías nacionales tienen?

JD: Nuestra exposición a España es algo menor al 20%. La razón es que hay pocas compañías. Nos encantaría tener más inversiones en España porque solemos tener una mejor rentabilidad aquí, tanto por cercanía como por un mejor conocimiento del equipo directivo, pero hay poco donde elegir. Además de Dominion, tenemos Alantra, Rovi, Lingotes y MásMóvil.

¿No es muy arriesgada una concentración de la cartera tan fuerte como la que siguen?

LB: No, es posible que sea algo más volátil (que tampoco lo ha sido) pero una diversificación de más de veinte valores es más que suficiente. El riesgo en renta variable está en la pérdida permanente de capital, no en la volatilidad. La volatilidad nos permite que se produzcan precios interesantes de entrada. Además, nuestro método consiste en conocer bien las compañías en las que invertimos. Si invertimos en un número demasiado alto, perdemos la capacidad de profundizar en cada una de ellas.

Si echan la vista atrás, ¿cuál ha sido la estrategia que mejor resultado les ha dado?

JD: La que seguimos: fortaleza de balance, equipos directivos de confianza y ser muy exigentes con los precios de compra.

El fondo acaba de cumplir cinco años y, a ese plazo, gana más de un 11 por ciento anualizado, ¿ser consistentes en el tiempo es su principal reto?

LB: Sí, por supuesto. Estamos muy contentos de que nuestros partícipes puedan componer a doble dígito, pero obviamente es un reto que no es nada fácil de conseguir. Además, el partícipe tiene que ser consciente de que, para conseguir esas rentabilidades, tiene que ser capaz de aguantar en los momentos complicados. Sólo quienes dejan madurar sus inversiones (e incluso las amplían en las caídas de mercado) consiguen rentabilidades iguales a las del fondo. Decimos abiertamente que somos incapaces de predecir movimientos de mercado, y pensamos que tener nuestro patrimonio en un fondo que está siempre invertido es lo mejor que podemos hacer.

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