domingo, 24 marzo 2019
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Vencimientos de fondos garantizados y qué tener en cuenta

Durante el mes de enero vencen cuatro fondos garantizados por lo que hay que tener varios aspectos en consideración.

14 de enero de 2019. 00:01h Héctor Chamizo
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Después de que durante el mes de diciembre no se produjera ningún vencimiento de fondos garantizado, este área del mercado vuelve a la actividad a lo largo del presente mes de enero al vencer 4 fondos, que acumulan un patrimonio de unos 92 millones de euros:

Vencimientos de fondos garantizados y qué tener en cuenta

En este sentido, siempre hay que tener en cuenta que los partícipes a los que les vence su fondo garantizado pueden acogerse al derecho de separación:

Derecho de separación

Desde Morningstar explican que si el partícipe no está satisfecho con las modificaciones propuestas o simplemente quiere reembolsar sus participaciones no existe ningún problema ya que "puede hacer uso de lo que se denomina el derecho de separación". De esta forma, el derecho de separación es el derecho que, por ley, tiene todo partícipe de salirse de su fondo (bien a través de un reembolso o de un traspaso de participaciones) sin pagar las eventuales comisiones de reembolso (aunque sí deberá tributar por las eventuales ganancias acumuladas) en caso de modificación significativa del reglamento de gestión o del folleto explicativo (como pueden ser, por ejemplo, una modificación en la política de inversión del fondo, la sustitución de la entidad gestora o depositaria, una modificación de las comisiones,...). Obviamente, la renovación de la garantía de un fondo garantizado es un hecho suficientemente relevante como para que el partícipe pueda acogerse a este derecho de separación.

La ley también expone que la gestora tiene la obligación de "comunicar esas modificaciones al partícipe el cual tendrá un plazo mínimo de un mes desde esa notificación para poder ejercer el mencionado derecho de separación".

El riesgo de la renovación automática

Uno de los grandes problemas que pueden encontrar los partícipes de fondos garantizados que están a punto de vencer es que si no comunican (por olvido o por cualquier otro motivo) a la gestora o al comercializador su intención de abandonar el fondo entonces se convierten automáticamente en partícipes del nuevo fondo.

Esto presenta un doble riesgo para el partícipe. Primero, el que su dinero se reinvierta en un fondo que puede no responder ni a su nivel de riesgo, ni a su objetivo, ni a su horizonte de inversión. La gestora puede en efecto modificar por completo la política de inversión del fondo. Un fondo garantizado de renta fija, por ejemplo, no debe obligatoriamente reconvertirse en otro fondo garantizado de renta fija sino que puede perfectamente pasar a ser un garantizado de renta variable o, incluso, transformarse en fondo tradicional (de renta variable, de renta fija, mixto,...). La gestora también tiene la potestad de modificar a su antojo (siempre respetando los máximos legales establecidos) las comisiones y, en particular, las de gestión y de depósito.

El segundo problema que conlleva la renovación automática de la garantía o la transformación del fondo en otro distinto es que si el partícipe está descontento con la nueva política de inversión que le ha “impuesto” la gestora y quiere salirse del fondo, no tendrá más remedio que pagar unas altas comisiones de reembolso (en el caso si el fondo garantizado se transforma en otro fondo garantizado ya que estos fondos suelen aplicar elevadas comisiones de reembolso).