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Francesc Robert: “Startup es, prácticamente, sinónimo de actitud”

Entrevista a Francesc Robert, autor de 'Elogio del error'

22 DE noviembre DE 2019. 08:13H Manuel Gutiérrez

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Aprender de los errores es una virtud. Perder el temor a la crítica, también. DIRIGENTES habla con Francesc Robert, business angel con más de 20 años de experiencia. Es precisamente, de todo lo que ha aprendido en este tiempo, de donde surge su libro Elogio del error.

¿Por qué tenemos tanto miedo al fracaso?

En todo caso a lo que tenemos aversión es a la estigmatización. Tenemos miedo a la crítica, a lo que digan de nosotros. Y la verdad es que en los países mediterráneos ciertamente tenemos miedo a la crítica y por otro lado somos implacables cuando se trata de destruir a alguien. Aparte de este miedo a la estigmatización y a la destrucción mediática y social, solemos desconfiar de lo que nos proponen.

Parece que sufrimos más con el fracaso que disfrutamos con el éxito. ¿Considera esto una traba a la hora de conseguir nuestras metas?

El éxito es efímero, es un tópico, pero es así. En mi caso los errores y los fracasos están muy presentes en mi memoria. También son recurrentes los recuerdos de aquellas inversiones en proyectos exitosos que pasaron delante de mí y a las que renuncié. Pero cuando vienen a mi mente los éxitos, disfruto de una breve sensación de placer que se acaba cuando pienso: “lástima que todo lo que gané en aquel proyecto se perdiera en esa otra inversión”. Pero es esa espiral la que nos hace vivir y disfrutar de la vida, tanto en las inversiones como en la vida en general. En mi caso, la escritura de este libro me ha hecho disfrutar del fracaso y pensar que no invertir bien el dinero ganado con los éxitos me ha hecho sufrir con el éxito. La verdad es que todo depende de cómo se mire.

¿Cuánto de importante es la actitud a la hora de emprender o invertir en startups?

Startup es, prácticamente, sinónimo de actitud. Empieza con la actitud del emprendedor, que prefiere tener un proyecto propio, seguir adelante con una idea de negocio, antes que trabajar con un salario fijo y una supuesta seguridad en una gran corporación o la función pública. Es actitud porque una startup está llena de ilusión, de ganas de dar luz a una idea, a algo que aún no existe. Es actitud porque los primeros que creen en las starups y, sobre todo, en sus emprendedores, no son los bancos, los fondos de inversión ni las grandes corporaciones. Los primeros que creen en las startups son unos locos, de muchos perfiles distintos, llamados business angels. Una actitud llena de ganas de aportar, de impactar en la sociedad, de crear cosas nuevas y mejores. 


¿Qué intención tiene con este libro?

La intención inicial era hacer un trabajo introspectivo. Escribía mis reflexiones sobre mi profesión de inversor, de business angel. Tenía muchas notas escritas que pensaba convertir en artículo algún día. A lo largo de esa dilatada reflexión sobre las inversiones y, en concreto, las inversiones en startups, me di cuenta de la cantidad de errores que he cometido en mi vida profesional, unos errores que me han hecho cada vez más fuerte y pensé que sería una buena idea explicarlos. Por un lado para aportar, para que otros inversores intenten evitarlos o como mínimo sepan qué riegos tienen determinadas reflexiones. Pero, por otro lado, también para debatir, para aportar reflexiones sobre las que debatir.

¿Cómo surgió la idea de escribirlo?

Surgió durante una conversación con Josep Coll, fundador de Red Points. El día que este gran emprendedor estaba firmando la venta de una parte importante de su participación en Red Points, yo le estaba pidiendo consejo profesional. En aquel momento yo no tenía ni idea de qué estaba vendiendo la empresa. Estuvimos hablando mucho rato de inversiones y desinversiones. De la intuición que tenemos a la hora de ver un buen o un mal proyecto. De los fracasos y éxitos que tanto yo como inversor o él como emprendedor habíamos tenido en nuestro camino profesional. Y me dijo entusiasmado: “¡Esto da para un libro!”. Entonces me acordé de todas las notas que había ido escribiendo sobre mis errores. Y esas notas se convirtieron en libro.

Cada vez son más los libros que prometen conseguir el éxito de forma fácil. ¿A qué achaca este escenario?

Supongo que el hecho de que nos den una receta para el éxito es saciante. Si fuera tan fácil seríamos todos Warren Buffet o Bill Gates. Puedo imaginar que leer este tipo de libros nos hace imaginar exitosos, igual que cuando nos compramos un número de lotería nos imaginamos ricos y ya vemos qué haremos con el dinero antes de que tenga lugar el sorteo. Deben ser libros fáciles de vender. También pasa en el mundo de la consultoría. Muchas empresas de consultoría venden métodos para el éxito que están poco probados, pero que satisfacen y dan argumentos a las corporaciones que las contratan. En mi libro hablo de errores.

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