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La emisión de Bonos Verdes de Mercados Emergentes alcanzará los 100.000 millones de dólares en 2023, según Amundi e IFC

A pesar del impacto de COVID-19, la emisión de bonos verdes de mercados emergentes ascendió a 40.000 millones de dólares en 2020

22 DE abril DE 2021. 00:01H Funds&Markets

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Amundi, la mayor gestora de activos europea, e IFC, miembro del Grupo del Banco Mundial, han publicado la tercera edición de su Informe de Bonos Verdes de Mercados Emergentes (EM) 2020. Amundi e IFC colaboran desde 2018 en la elaboración de un informe sobre los motores de crecimiento de las inversiones en bonos verdes de mercados emergentes. El informe ofrece una visión general de la evolución de los bonos verdes de los mercados emergentes (ME) durante el año pasado y analiza los cambios políticos y normativos que impulsan la emisión.

Crisis de COVID-19: una oportunidad para impulsar el crecimiento potencial

A medida que los países comienzan a salir de esta crisis global sin precedentes, se espera que las vías de recuperación en los mercados emergentes sean muy divergentes y requieran un apoyo significativo de la política fiscal. Las economías emergentes tendrán que incorporar objetivos ecológicos a su recuperación, con esfuerzos no solo para mitigar los riesgos climáticos y los retos medioambientales, sino también para aumentar la resiliencia ante futuros shocks.

Según Yerlan Syzdykov, Director Global de Mercados Emergentes de Amundi: "A través de esta asociación única e innovadora con IFC, Amundi mantiene su compromiso con el desarrollo del mercado de bonos verdes en los países emergentes a través de notables esfuerzos y un compromiso sólido con diferentes participantes del mercado para impulsar tanto la oferta como la demanda de bonos verdes. Los mercados financieros están llamados a desempeñar un papel clave en el apoyo a los proyectos sostenibles y las perspectivas de emisión de bonos verdes en los mercados emergentes siguen siendo sólidas, y se espera que la emisión alcance los 100.000 millones de dólares en los próximos tres años".

La recuperación tras la pandemia va a ofrecer oportunidades significativas para proyectos ecológicos y relacionados con la sostenibilidad, como las energías renovables, las infraestructuras urbanas verdes y la agricultura climáticamente inteligente. Según IFC, las oportunidades de inversión en los mercados emergentes podrían generar más de 10 billones de dólares para 2030 y crear más de 200 millones de puestos de trabajo en sectores verdes.

La emisión de bonos verdes de países emergentes alcanza en 2020 los 40.000 millones de dólares

A pesar de los desafíos económicos del año pasado, el mercado mundial de bonos verdes demostró su resiliencia, alcanzando el hito clave de un billón de dólares de emisión acumulada desde 2007, con una emisión de 280.000 millones de dólares en 2020. Durante el periodo, la emisión de bonos verdes de mercados emergentes fue sólida, con 174 bonos verdes por valor de 40.000 millones de dólares emitidos por 101 emisores. Siete mercados emergentes emitieron bonos verdes por primera vez.

Asia Oriental y el Pacífico acapararon la mayor parte de las emisiones de bonos verdes de mercados emergentes, con un 76%. En 2020, China siguió siendo el mayor emisor de bonos verdes de mercados emergentes, a pesar de una caída en la emisión, desde más de 30.000 millones de dólares en años anteriores a 18.000 millones, debido a la crisis de COVID-19 y a un impulso gubernamental para emitir bonos relacionados con la pandemia. Más de la mitad de las emisiones de China se produjeron en la segunda mitad del año, lo que indica un repunte del mercado de bonos verdes.

Fuera de China, la emisión de bonos verdes de mercados emergentes aumentó un 21% en 2020, hasta alcanzar los 22.000 millones de dólares, lo que representa un crecimiento más rápido que el aumento del 17% de la emisión global de bonos verdes. Entre los mayores emisores emergentes se encuentran Chile, Brasil e Indonesia, y siete emisores debutantes que incluyen a Egipto, Kazajistán y Arabia Saudí.

En 2020 también se observó un interés reiterado por parte de un grupo diverso de emisores, con 300 millones de dólares en emisiones de empresas no financieras. Las instituciones financieras representan el 50% del volumen acumulado de emisiones de bonos verdes de mercados emergentes, lo que contrasta con el 19% en los mercados desarrollados. Casi la mitad de las emisiones de bonos verdes de empresas no financieras en los mercados emergentes corresponden al sector de la energía y los servicios públicos, aunque las emisiones en los sectores de la construcción e inmobiliario también han aumentado de forma constante.

Jean Pierre Lacombe, Director de Global Macro & Market Research de IFC, afirmó: "El sólido apetito de los inversores y los entornos políticos cada vez más favorables seguirán apoyando el crecimiento de los mercados de bonos verdes en los mercados emergentes. Esto es ahora de vital importancia, ya que la inversión para el desarrollo sostenible resulta urgentemente necesaria para atenuar las consecuencias sociales y económicas profundamente negativas de la pandemia. Esto es especialmente cierto en lo que respecta al daño causado a los esfuerzos para reducir la pobreza mundial, donde ahora se necesitarán varios años más para recuperar el terreno perdido debido a la pandemia de COVID-19".

Las perspectivas del mercado de bonos verdes de mercados emergentes siguen siendo positivas

Entre los principales factores que determinan el potencial de crecimiento del mercado de bonos verdes en los mercados emergentes se encuentran los compromisos con el impulso de la emisión de bonos verdes y el desarrollo del mercado de capitales en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Se necesitan políticas financieras sostenibles y marcos normativos adecuados para fomentar los flujos de capital hacia proyectos y sectores verdes. Una serie de iniciativas mundiales podrían movilizar aún más el desarrollo del mercado de bonos verdes de los mercados emergentes y abordar los retos de la fiabilidad y comparabilidad de los datos para los inversores institucionales. Por ejemplo, el desarrollo de taxonomías verdes de referencia, la aplicación de las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgación Financiera Relacionada con el Clima y los esfuerzos de los bancos centrales centrados en la creación de capacidades y la asistencia técnica para los mercados emergentes podrían reforzar la confianza de los inversores.

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