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Grecia, una de las sorpresas de 2019

La bolsa griega se erige como una de las sorpresas positivas de 2019. En deuda, la rentabilidad de su bono a 10 años se codea con la de Italia e incluso ha llegado a situarse por debajo en alguna de las últimas sesiones del ejercicio.

27 DE diciembre DE 2019. 08:00H Rocío Arviza

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A falta de 3 jornadas bursátiles para que concluya 2019, el principal indicador de la bolsa de Atenas suma más de un 49% y se sitúa en niveles que no se registraban desde finales de 2014, por encima de los 900 puntos. “El sector bancario ha liderado esta subida con incrementos superiores al 200%. A pesar de convivir con un escenario de tipos en cero, la recuperación de la confianza por parte de los inversores extranjeros ha apoyado esta subida”, subraya Joaquín Robles, analista de XTB

De este modo, observamos revalorizaciones de más del 71% en Alpha Bank, por encima del 183 por ciento en National Bank of Greece, mientras que otra entidad como Piraeus Bank ha pasado de niveles de 0,84 euros a comienzos del ejercicio a superar los 2,90. Son sólo algunos ejemplos. Pero la situación es extensible más allá del sector financiero. OPAP, la compañía de loterías y apuestas del país se anota en 2019 más de un 52%, mientras que la operadora de telecomunicaciones Hellenic Telecoms suma más de un 44%.

Reflejo en el mercado de deuda...

Según los expertos, la clave de este comportamiento está en la mejora de la deuda pública y en la caída de la prima de riesgo del país, que se sitúa en torno a los 170 puntos básicos. “La prima de riesgo se estabilizó por debajo de los 200 puntos básicos. Aunque todavía se sitúa muy por encima de la media europea, se ha alejado de los máximos marcados durante los últimos años. Las compras mensuales de deuda por parte del BCE han jugado un papel determinante en esta mejoría”, destaca Robles. 

Un cambio radical en la percepción sobre la realidad económica helena que llevaba al país en octubre, por primera vez, a cobrar a los inversores por comprar sus letras a tres meses y que, en estas últimas semanas del año, ha propiciado que se haya llegado a ver cómo la rentabilidad de los bonos griegos a 10 años se ha llegado a situar por momentos por debajo de la de sus homólogos italianos, lo mismo que la portuguesa se ha situado por debajo de la española, como destaca Pablo García, director general de Divacons-Alphavalue. “Esto significa claramente que los duros ajustes acometidos durante la crisis por países rescatados como Grecia o Portugal han tenido su recompensa. Aunque también puede significar que el mercado de bonos está “roto” o intervenido”, aclara.

Una deuda de Grecia a 10 años que ha supuesto una oportunidad interesante a lo largo del ejercicio para quien supo ver hacia dónde caminaba el país. “Compramos a principios de año bonos del país a 10 años con cupón 3 y pico y se ha revalorizado un 25 por ciento, aunque es cierto que tuvimos la suerte de vender en máximos en el mes de octubre”, señala Rafael Varela, CEO de Buy & Hold y gestor de B&H Renta Fija.  

Mejora económica 

Grecia va camino de crecer alrededor de un 2,3% en 2020, frente al 1,8% estimado este año y el 1,9% de 2018, “ a medida que la aceleración del crecimiento, respaldada por las reformas fiscales y la inversión, mejore aún más las perspectivas de las finanzas públicas en un contexto de tipos de interés bajos”, asegura Jakob Suwalski, analista de Scope. Va camino también de repuntar por encima del crecimiento medio de la eurozona del 1,1%, a pesar de las desfavorables perspectivas económicas mundiales. 

A los expertos de esta firma les tranquilizan medidas que se han tomado recientemente, como la reducción de la burocracia, los beneficios fiscales para los inversores extranjeros o la reanudación del proceso de privatizaciones. Sin embargo, dejan claro que “mantener un crecimiento relativamente sólido es crucial para las perspectivas a largo plazo de las finanzas públicas”, pese a que el país atraviesa por un momento favorable por cuanto está teniendo éxito en la acumulación de superávits presupuestarios primarios, el mantenimiento de la confianza de los acreedores institucionales internacionales o la vuelta del apetito de los inversores extranjeros. Todo en un contexto de tipos de interés en mínimos que se prolonga en la eurozona. “Grecia todavía puede seguir comportándose mejor que el resto de los socios europeos, sin embargo sigue siendo muy vulnerable a un efecto contagio en el caso de que empeoren las condiciones económicas”, señalan desde XTB. 

El reto para el país a partir de ahora está en mantener esta dinámica positiva. “El crecimiento a medio plazo depende fundamentalmente de la intensificación de la inversión que, en 2018, con un 12,9% del PIB, era la más baja de la UE y se situaba por debajo de la media de la zona euro, en el 20,6% del PIB”, asegura Suwalski. Desde Scope aseguran que la reestructuración del sector bancario griego se convertirá en otro importante factor de apoyo para la recuperación económica. 

De momento, la situación parece encarrilada y eso ya ha tenido un reflejo claro tanto en el mercado de renta variable como en el de renta fija. Atentos a lo que ocurre en 2020.

Pese a ello, Joaquín Robles sólo valoraría la exposición al país heleno para los perfiles más arriesgados. "A pesar de ofrecer rentabilidades muy superiores al del resto de países europeos, continúa siendo una de las economías más débiles. La mayoría de los valores que componen la bolsa griega tiene una capitalización bursátil muy baja, por lo que está compuesta por valores susceptibles a sufrir una mayor volatilidad en el caso de que empeoren sus perspectivas", recuerda.

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