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Growth, value... o ¿`superar´ la diversificación por estilo?

La volatilidad y las ventas que han comenzado a verse entre las grandes tecnológicas lleva a pensar en una incipiente rotación hacia el value, ¿ha llegado el momento de mirar a este estilo o de replantear conceptos?

24 DE septiembre DE 2020. 08:00H Rocío Arviza

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Las acciones que han impulsado al mercado de valores de EE.UU. a alcanzar máximos históricos desde los mínimos tocados en marzo han sido las que, en las últimas semanas, han firmado bruscos movimientos a la baja que han suscitado recelos entre los inversores. Sin restar mérito a su evolución, su tendencia a largo plazo se mantiene, pero el susto en títulos como Facebook, Apple, Amazon, Microsoft o Alphabet/Google ha generado debate. Son tecnológicas de calidad pero, ¿lo son a cualquier precio? Al mismo tiempo, coincidiendo con estas dudas de los inversores, las acciones de sectores “value” se han mantenido más estables. 

¿Aumentar peso value?

Javier Martín, socio de Ursus 3 Capital, ya señalaba a Dirigentes hace meses que estaban combinando fondos growth y fondos value en cartera. Y José María Luna, socio de Luna-Sevilla Asesores Patrimoniales, aconseja no perder de vista la rotación que se observa. “Nos gusta todo lo que huela a growth pero empieza a haber una cierta rotación a favor del value y tiene sentido, sobre todo hacia sectores industriales. Nosotros ya llevamos tiempo implementándolo”. En definitiva, cree que habría que darle ya algo más de peso en EE.UU a la parte de industriales “sobre todo a lo cíclico, porque ahí hay valoraciones interesantes y ahí compramos calidad y barato, mientras en growth podemos comprar calidad pero las valoraciones están más ajustadas”.

Por su parte, John Tidd Kimball, asesor de HAMCO Global Value Fund, opina que las recientes caídas de algunas grandes tecnológicas le hacen pensar que “podríamos haber visto ya la parte más alta de la espiral especulativa en torno a las empresas tecnológicas”. Explica que “la infravaloración, las dudas y el desprecio actual que soporta el value investing” le hace ser optimista sobre los retornos a esperar en la próxima década. “Creemos que comprar buenas empresas pagando precios razonables seguirá siendo una gran estrategia para los próximos años”, asegura. 

Por el contrario, Laurent Denize, de ODDO BHF Asset Management, cree que "los bajos tipos de interés favorecen a las acciones growth, mientras que para que el value resurja debería haber un enorme repunte inflacionista de la economía".

Replantear conceptos

Quien cree que es un momento atractivo para invertir en value a medida que las economías se recuperan, aunque sea de forma vacilante e incierta, se apoya en diversas premisas que se suelen cumplir. Por ejemplo, que las empresas consideradas value “suelen ser cíclicas o bien estar en industrias altamente masificadas y maduras”, señalan Daniel C. Chung y Brad Neuman, de Alger (Grupo La Française). También en que las empresas cíclicas pueden tener un rendimiento potencialmente superior durante los períodos de expansión económica. Sin embargo, ambos creen que el mercado es mucho más complejo que eso, de modo que analizan en este momento acciones de "recuperación", pero “también observamos que la crisis ha fortalecido y aumentado las tendencias de crecimiento que ya tenían éxito antes de la pandemia de Covid”. 

Los expertos de La Française aseguran que es capital “reconocer que las prácticas contables no valoran plenamente los activos intangibles” ni su inversión en estos. Prácticas que pueden propiciar que las empresas más innovadoras de la Nueva Economía -o aquellas empresas que utilizan activos intangibles- se clasifiquen como crecimiento, independientemente del verdadero "value" que creen en sus negocios, mientras que las empresas menos innovadoras de la Vieja Economía que utilizan activos tangibles puedan clasificarse como acciones value. De por sí, esta práctica “puede seguir siendo un viento de cola creciente para la inversión en el crecimiento y contribuir a la baja rentabilidad del value”, apunta.

Además, estiman que “la crisis del Covid está acelerando la transformación digital que están llevando a cabo las empresas y los consumidores y ha acelerado el ritmo de la inversión en activos intangibles, lo que está reforzando la tendencia del growth frente al value”. 

Tanto Chung como Neuman entienden que puede haber llegado el momento de no basar la construcción de carteras en la diversificación por estilo porque, a su juicio, “se basa en relaciones contables y de valoración potencialmente obsoletas”.

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